DESARME-ESPAÑA: Líder en destrucción de bombas de racimo

España se colocará a la cabeza de los países que decidieron eliminar las bombas de fragmentación y prohibir su fabricación transferencia y almacenamiento, anunció este martes la ministra de Defensa, Carme Chacón.

El anuncio lo efectúo durante una visita que realizó a la Academia de Ingenieros del Ejército de Tierra, ubicada en la localidad de Hoyo de Manzanares, en los alrededores de Madrid, adelantándose así a los plazos que se fijaron a fines de mayo en la Conferencia Diplomática de Dublín.

Las bombas de racimo, denominadas también de dispersión o fragmentación, pueden ser lanzadas desde mar, tierra o aire, abriéndose durante su trayectoria y dejando caer centenares de cargas explosivas que se parten a su vez en pequeñas municiones, dispersándose sobre un amplio espacio.

En torno a 30 por ciento de esas municiones quedan sin estallar, permaneciendo como un peligro latente que explota cuando una persona, animal o vehículo pasa sobre ellas, lo cual ha ocasionado miles de muertos civiles en muchos países, todos ellos del Sur.

Chacón explicó que, una vez aprobada la resolución que presentará al Consejo de Ministros en los próximos días, se impartirá la orden de destrucción de todas las bombas de ese tipo que están en los arsenales militares y que también se ordenará el cese de su fabricación, razón por la cual no podrán volver a exportarse como se lo venía haciendo desde hace décadas.
[related_articles]
Fuentes del Ministerio de Defensa confirmaron a IPS que esa resolución entrará en vigor este mes, tras su ratificación por el Consejo de Ministros y que se aplicará sin paliativos ni demoras.

Francisca Sauquillo, diputada española en el Parlamento Europeo por el socialismo, conocida luchadora contra la dictadura de Francisco Franco (1939-1975) y presidenta del Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad (MPDL), manifestó a IPS que está muy entusiasmada por la medida anunciada y destacó que habrá que aplicar de inmediato la prohibición de fabricar y exportar esas armas.

Para evitar el despido de los trabajadores de las fábricas afectadas, recomendó que las mismas se reciclen y dediquen sus instalaciones, personal y capitales a actividades no militares, que ayuden a promover un mundo en paz y libertad.

Mario Rodríguez, director de campañas de la organización no gubernamental Greenpeace, destacó, ante la consulta de IPS, que "está claro que el gobierno pasó en los últimos años de una posición tibia a una decidida, la actual, que lo convierte en vanguardista de este proceso, junto a Japón y Alemania".

¿Cumplirá el gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero ese compromiso? La respuesta del activista fue contundente.

"Sí, no hay dudas de que el gobierno lo cumplirá. Además, esperamos que España sea uno de los primeros países que ratifique el convenio de Dublín, para que éste entre en vigor automáticamente en diciembre de este año".

Greenpeace ha sido una de las organizaciones no gubernamentales que más se destacaron en la lucha para lograr que se decidiera la destrucción y el cese de fabricación de estas bombas.

Para este fin organizó, entre otras cosas, acciones de protesta, resaltándose especialmente la que realizaron un grupo de activistas que irrumpieron el 22 de mayo en una empresa fabricante de armamentos ubicada en Madrid, reclamando la prohibición total de sus actividades.

La activista Joana Modolell, directiva para Oriente Medio de la ONG Asamblea de Cooperación por la Paz, señaló a IPS que ella es testigo, por su trabajo en esa zona, de que las Fuerzas Armadas españolas ya están trabajando activamente en el desminado en el Líbano.

"Nosotros nos dedicamos a ayudar a la gente, a promover el desarrollo, instalar recursos sanitarios y otras actividades humanitarias, eso nos permite comprobar la actividad del batallón español destinado allí como parte de las fuerzas desplegadas por la Organización de las Naciones Unidas para trabajar por la paz".

"La zona en que estamos, todo el sur del Líbano, fue bombardeada por el ejército israelí, por lo cual esa labor de desminado es de vital importancia, para evitar más muertes".

España comenzó hace dos décadas a participar en misiones internacionales de paz y durante el transcurso de las mismas sus Fuerzas Armadas desactivaron más de 100.000 bombas de racimo y minas antipersonal en Líbano, Afganistán, Bosnia-Herzegovina y en el resto de los países que componían la hoy disuelta Yugoslavia.

En el acto realizado este martes, la ministra Chacón definió a las bombas de racimo como "una pena de muerte sin sentencia" y lamentó profundamente su existencia, aunque hizo especial hincapié en que este país nunca las utilizó.

Y para evitar que otros las sigan utilizando, la funcionaria del gobierno de Zapatero se comprometió a que las 5.000 que se encuentran almacenadas en los arsenales militares serán destruidas en menos de dos años.

Lo que se espera apruebe el Consejo de Ministros es una moratoria unilateral sobre el empleo, la producción, la investigación para mejorar su desarrollo, la compra, el almacenamiento, la conservación o transferencia de esas bombas, incrementándose a su vez la ayuda a las víctimas, familiares y comunidades afectadas por la acción de ese tipo de armas.

Una vez aprobada esta moratoria, la Secretaría de Estado de Defensa, dependiente de su ministerio, será la encargada de cumplir con lo acordado.

La ministra añadió que las Fuerzas Armadas españolas tendrán totalmente prohibido el uso de esas bombas, incluyendo en la prohibición el entrenamiento para ese tipo de acciones.

El proceso en el cual está incluida la resolución española se inició en febrero de 2007 en la capital de Noruega, por lo que pasó a ser conocido como "El Proceso de Oslo" hacia un nuevo camino para el desarme internacional, que debería establecerse en un nuevo texto legal vinculante que prohibiese las bombas de racimo.

El mismo tenía como antecedente la firma, una década atrás, de la convención internacional sobre minas antipersonal.

Un paso siguiente y decisivo se dio a fines de mayo en la Conferencia Diplomática de Dublín, donde se estableció como plazo para poner en marcha el proceso en diciembre próximo.

España se ha anticipado al mismo. Esta decisión se basa, explicó Chacón, en que su gobierno apoya las posiciones que priorizan las consideraciones humanitarias antes que las operativas que pudieran derivarse del uso de armas como las bombas de racimo o las minas antipersonal.

La ministra Chacón se ha caracterizado por dar un mayor impulso a las Fuerzas Armadas en el trabajo por la paz y ha llamado la atención también no sólo por ser la primera mujer designada en España al frente de ese ministerio, sino también por el empeño que pone en su tarea.

Entre otras cosas, se ha destacado que estando embarazada de ocho meses no vaciló en subir a un avión e ir a visitar a las tropas españolas que están cumpliendo tareas pacificadoras.

Compartir

Facebook
Twitter
LinkedIn

Este informe incluye imágenes de calidad que pueden ser bajadas e impresas. Copyright IPS, estas imágenes sólo pueden ser impresas junto con este informe