ECONOMÍA-EEUU: Bancos rescatados dedicados a ejecutar a pobres
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ECONOMÍA-EEUU: Bancos rescatados dedicados a ejecutar a pobres

BOSTON, 20 may 2009 (IPS) - Pocos meses después de que los contribuyentes de Estados Unidos les echaran una soga para salvarlos de la bancarrota, los grandes bancos le echan otra soga a quienes se ven incapacitados de pagar sus hipotecas, pero no precisamente para rescatarlos.

Tres de esas instituciones, Goldman Sachs, JP Morgan y Morgan Stalney, aseguran que vuelven a pisar terreno firme y que comenzarán a pagarle lo que les prestó el Departamento del Tesoro (ministerio de hacienda) en diciembre, cuando estaban a punto de colapsar.

Estos bancos obtienen grandes ganancias gracias a la venta de acciones y de deudas y al alto interés de hipotecas, refinanciaciones, préstamos y tarjetas de crédito.

Mientras, las ejecuciones de viviendas en abril ascendieron a 342.000, la mayor cifra alcanzada para un mes en la historia nacional. El desempleo se elevó a un porcentaje sin precedentes desde 1983: 8,9. Algunas comunidades, en especial las negras, apenas sobreviven.

"La crisis de las ejecuciones y la del desempleo tienen un enorme impacto en las comunidades 'de color'", dijo a IPS Rinku Sen, directora ejecutiva del no gubernamental Centro de Investigaciones Aplicadas.


"Como las crisis se concentran tanto en esas comunidades, el sistema no presta tención. Los bancos no enviaron ninguna advertencia. Los funcionarios locales y de los estados todavía no comenzaron ni a fijarse. Nadie vigiló, a pesar de los millones de afectados", sostuvo Sen.

Los bancos y prestamistas hipotecarios apuntaron en los últimos años a potenciales clientes negros y de otras minorías raciales empobrecidas, a las que les cobraban tasas de interés más elevadas, según la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color (NAACP).

Esta organización, la más conocida en la lucha por los derechos civiles de la comunidad negra, presentó demandas contra algunos de los mayores bancos del país, muchos de los cuales recibieron el rescate.

Nueve bancos recibieron del Tesoro 125.000 millones de dólares. En total, fueron el paquete sumó 400.000 millones destinados a 586 bancos y compañías de seguros y de automóviles. El gobierno obtuvo a cambio acciones de esas empresas, en un trato que, según muchos economistas, fue un "regalo" a los bancos.

"¿Es posible que los contribuyentes recuperen su dinero dentro de 10 años? Sí, pero no mucho. Esto es, claramente, un subsidio masivo", dijo a IPS Robin Hahnel, profesor de la American University.

Según Hahnel, el asesor en economía del presidente Barack Obama, Larry Summers, y el secretario del Tesoro (ministro de hacienda), Timothy Geithner, no están haciendo un buen trabajo en defensa de los contribuyentes.

"Se están manejando tan mal que deberían ser cesados de inmediato. Están arriesgando terriblemente al país", sostuvo el economista.

"Algunos bancos pueden ahora pagar su deuda porque hicieron dinero a la vieja usanza: pidiendo prestado a intereses bajos y prestando a intereses altos", dijo el profesor de economía Timothy Canova, de la Facultad de Derecho de la Chapman University. Los bancos pidieron dinero a las arcas públicas a un interés de casi cero por ciento y luego prestaron a entre cinco y seis, explicó.

Las entidades que recibieron dinero del Departamento del Tesoro deben restringir los salarios y bonos de sus ejecutivos, así como la contratación de no estadounidenses, pero estas normas se establecieron luego de un escándalo por el pago de bonos millonarios en medio de la crisis.

"La principal motivación para la devaluación del dinero es que los altos empleados de los bancos quieren comenzar a pagarse bonso a sí mismos. No quieren condicionamientos", según Canova.

"Podemos esperar que devuelvan más dinero, pero también que muchos bancos necesiten más fondos en el futuro", advirtió.

Diecinueve grandes bancos con más de 100.000 millones de dólares en activos realizaron nuevos balances hace poco, a pedido de la Reserva Federal, que concluyó que nueve bancos están bien y los otros 10 necesitarán 74.900 millones de dólares más, en el mejor de los casos, y hasta 600.000 millones, en el peor.

Pero esas revisiones son consideradas poco realistas por economistas conservadores y progresistas. Para Canova, incluso el peor escenario parece demasiado optimista, pues pronostica un crecimiento económico nacional poco probable.

"Es muy posible que el producto interno bruto continúe cayendo, y que entonces los bancos necesiten el doble del dinero", afirmó.

Además, las cuentas fueron efectuadas por los propios bancos. La Reserva Federal les pidió, incluso, que pronosticaran sus propias pérdidas potenciales en los dos escenarios. Todo el proceso, incluidas las reuniones de revisión con funcionarios de la Reserva, insumió 45 días.

Los 10 bancos que necesitan ayuda pueden pedirla al Departamento del Tesoro a cambio de acciones, valuadas a una cotización baja. Pero también podrán obtener efectivo en el mercado, vendiendo acciones y buscando inversores, según Geithner.

"Si esas instituciones son esencialmente solventes, como sugiere el señor Geithner, parece apropiado que se ponga fin al aporte de subsidios con dinero de los contribuyentes", dijo el martes a un comité de la Cámara de Representantes (baja) el economista Dean Baker, codirector del Centro para la Investigación Económica y Política.

"¿Tienen sentido estas condiciones de crédito especiales creadas por la Reserva Federal, mientras los bancos y otras instituciones tienen pendientes dos billones de dólares en créditos?", se preguntó el experto.

Muchos bancos continuarán haciendo mucho dinero con las tarjetas de crédito, a cuyos poseedores cobran tasas de interés superiores a 21 por ciento anual. Está previsto que el presidente Obama firme un proyecto de ley de reforma del sistema de tarjetas esta semana.

Setenta y ocho por ciento de los hogares estadounidenses poseen, al menos, una tarjeta de crédito, y pagan en total unos 15.000 millones de dólares anuales por moras.

 


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