MÚSICA-IRÁN: El rock salta al primer plano
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MÚSICA-IRÁN: El rock salta al primer plano

Omid Memarian entrevista al cantante iraní ARASH SOBHANI

BERKELEY, Estados Unidos, 11 jun 2009 (IPS) - Mientras el conservador presidente Mahmoud Ahmadineyad lucha por su futuro político rumbo a las elecciones de este viernes en Irán, Arash Sobhani, líder de la escena musical alternativa, dice que es muy difícil ser artista en su país.

Arash Sobhani Crédito: Shoja Lak/IPS

Arash Sobhani Crédito: Shoja Lak/IPS

Cuando Ahmadineyad asumió el poder, en 2005, "todavía había unos pocos músicos notables que pensaban que deberían quedarse e intentar trabajar dentro de Irán, tratando de hacer las cosas mejor poco a poco, como lo habían hecho en los últimos 26 años", pero este gobierno "demostró que estaban equivocados", dijo Sobhani en entrevista con IPS.

Sobhani es el vocalista y autor de las canciones de Kiosk, una banda ampliamente popular entre los iraníes de dentro y fuera del país.

Con un estilo musical similar al del escocés Mark Knopfler y letras políticamente agudas e irónicas, Kiosk es considerada una de las bandas más influyentes del rock alternativo surgidas desde la Revolución Islámica de 1979.

"Crecimos escuchando a (Bob) Dylan, a (Leonard) Cohen, a Dire Straits (liderad por Knopfler) y Pink Floyd, y puede verse cómo nuestra música está influenciada por estos mísicos", explicó Sobhani.


"Nuestras raíces son el blues y el rock, pero en nuestra música ha habido una creciente influencia de la tradición gitana", agregó.

Kiosk es también una de las pocas bandas alternativas iraníes que hacen giras por América del Norte, Europa y Australia. La mayoría de sus integrantes abandonaron Irán en los primeros tres meses posteriores a las elecciones ganadas por Ahmadineyad.

"Estábamos cansados de intentar lidiar con las autoridades, que cancelaban nuestros conciertos o se negaban a darnos permisos para producir un álbum, y cuando Ahmadineyad llegó al poder supe que las cosas iban a cambiar para peor", dijo Sobhani.

IPS dialogó con él en Berkeley sobre la música alternativa en Irán, cómo la reciben los medios de comunicación occidentales y los obstáculos y desafíos que enfrentan quienes la hacen en su país.

IPS: ¿Por qué su música se considera alternativa?

ARASH SOBHANI: Pienso que, como ocurre con muchos otros aspectos de la vida del país, lo que hoy llamamos "música alternativa iraní" fue forzada a convertirse en "alternativa" a comienzos de los años 80.

Cuando los políticos radicales comenzaron a controlar el país y a imponer sus valores a la sociedad, la música y muchas otras actividades culturales eran consideradas como "en contraste con la moral islámica".

En aquellos días, ir por la calle llevando una guitarra requería mucha valentía. Obviamente, a los músicos les resultó muy difícil poder juntarse y crear nueva música.

La República Islámica respondía a su oposición con tal brutalidad que pensar en una canción de protesta en esos días era imposible, así que la mayoría de las bandas alternativas por entonces o bien hacían música instrumental o bien versiones de canciones de favoritos como Pink Floyd y The Eagles. Nadie se atrevía a crear música con una letra nueva y original.

IPS: ¿Cuáles son los principales desafíos de la música alternativa iraní?

AS: Primero está el hecho de que la mayor parte de esta música se hace usando instrumentos occidentales, y por lo tanto con una "forma" muy occidental, lo que crea un problema cuando los músicos intentan integrar letras en persa.

Como idioma, el persa tiene su propia música, que puede no encajar demasiado en un blues de 12 barras. Así que, esencialmente, como todo lo demás que procede de Occidente, las bandas iraníes todavía trabajan para "iranizar" esta forma de música.

El segundo desafío es lograr exposición. No hay canales independientes de televisión o radio que promuevan a estas bandas. Por lo tanto, su música es producida, grabada y distribuida de modos alternativos, sin ganancias y sin lugares donde interpretarla. De ahí que la mayoría de estas bandas desaparezcan luego de uno o dos álbums. Unos pocos afortunados se han abierto paso fuera de Irán, y apenas esas dos o tres bandas han podido continuar su trabajo.

IPS: ¿A cuántas personas congrega esta música? ¿Cuáles son los principales géneros?

AS: Parece haber alrededor de 2.000 bandas dentro de Irán, lo que es una gran cantidad para un país donde el gobierno piensa que son ‘satanistas’. Estos grupos musicales vienen de una variedad de géneros. El metal pesado, el grunge, el funk, etcétera. Pero el hip-hop se está volviendo cada vez más popular, pienso que debido a que es más barato hacer música sin usar músicos reales y simplemente programando todos los instrumentos.

IPS: ¿Hay alguna investigación o documental sobre esta música?

AS: Hay pocos documentales, y desafortunadamente ninguno de ellos observa la música alternativa de Irán desde una perspectiva histórico-analítica, y ninguno habla sobre el contenido de las letras.

Como todas las otras actividades culturales en Irán cubiertas por los medios occidentales, tienen la actitud de un occidental sorprendido de enterarse de que en Medio Oriente hay gente que ¡toca la guitarra! O que hace películas, o que publica periódicos.

Por otro lado, los documentales hechos por iraníes siguen el mismo modelo, e intentan capturar lo que ellos piensan que es entretenido para los occidentales y tiene un buen "mercado".

IPS: Hace poco, el destacado director de cine iraní Bahman Ghobadi presentó en el Festival de Cannes una película sobre la música alternativa de su país, titulado "No One Knows About Persian Cats" ("Nadie conoce a los gatos persas"). ¿Hasta qué punto esta película representa la diversidad, el mensaje y la profundidad de esta música?

AS: Pienso que la "música alternativa" de Irán se ha convertido en un fenómeno interesante tanto para los medios occidentales como para el gobierno de Irán.

El gobierno está creando su propia versión de "música alternativa", como lo hizo con los partidos de oposición o el cine. Cada vez que ve que el público se interesa en algo, intenta crear una versión "controlada" de eso, incluso pagándoles a los medios opositores o creando versiones falsas para tener control sobre cualquier movimiento. Ahora está haciendo lo mismo con la música.

En el futuro habrá aún más filmes que cubran este tema. ¿Mostrarán realmente la naturaleza de la música alternativa en Irán? Realmente lo dudo.

IPS: ¿Por qué el gobierno no tolera a los músicos y cantantes de hip-hop y de rock? ¿Es cuestión de forma o de contenido?

AS: La actitud del gobierno hacia los reclamos sociales sigue un patrón. Terminará cediendo, y estoy seguro de que veremos conciertos de rock en Irán. Pero hará el proceso lo más lento posible, y con letras atenuadas e inofensivas.

A diferencia de lo que mucha gente piensa, (el gobierno) no es muy persistente en su agenda cultural. Puede tolerar cualquier cosa, siempre y cuando no pierda su poder político, pero por su naturaleza rígida vuelve el proceso lo más doloroso y lento posible.

IPS: ¿Alguien ha tenido problemas por seguir este camino, como músico o como fan?

AS: A muchos músicos se les ordenó que dejaran de tocar. Muchas bandas fueron llamadas al orden, y cuando se presentaron ante las autoridades tuvieron que firmar un documento indicando que nunca volverían a tocar. Y en el pasado, muchas personas tuvieron problemas por escuchar música occidental.

Kiosk se formó en Irán como un proyecto lateral a mi otra banda. Luego, a causa de las restricciones impuestas por el gobierno a las letras, decidimos ni siquiera molestarnos en pedir los permisos y aprobaciones necesarias para presentar un álbum. Grabamos el álbum entero sin ninguna esperanza de editarlo jamás.

 

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