Inundaciones desbordan África austral

Mientras Sudáfrica se declara en estado de desastre nacional debido a las inundaciones, otros países de la región retienen el aliento al ver cómo sube el agua.

Con decenas de muertos y daños superiores a 50 millones de dólares en ocho de sus nueve provincias, Sudáfrica experimenta sus peores inundaciones en años. El río Orange, que corre a lo largo de 2.300 kilómetros desde el este de Lesotho hasta el océano Atlántico, en el límite entre Namibia y Sudáfrica, ha alcanzado su nivel más alto en décadas.

"Las inundaciones llegan más temprano que en años anteriores", dijo Maria Amakali, directora de Manejo de Recursos hídricos de Namibia que integra la Comisión de los Ríos Orange-Senqu.

"Los programas de irrigación en la frontera están inundados, las casas están bajo agua y algunas comunidades pequeñas están inundadas al punto que no tienen agua para beber, porque las plantas de tratamiento hídrico están sumergidas", agregó.

EL ZAMBEZI
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"Las aguas del río Zambezi están mucho más altas de lo normal para esta época del año", dijo a IPS Guido van Langenhove, director de Hidrología en el Ministerio de Agricultura de Namibia.

"Esta mañana medimos tres metros en (la nororiental localidad de) Katima Mulilo, (donde) normalmente debería registrarse la mitad", señaló.

El Zambezi se considera inundado cuando el nivel del agua supera los seis metros.

Van Langenhove advirtió que las inundaciones causadas por las fuertes lluvias de diciembre en Angola gradualmente se están abriendo paso por el mayor río de África austral, que atraviesa seis países.

"El Zambezi habitualmente alcanza su punto máximo alrededor de marzo o abril, pero hay señales de que las inundaciones se producirán antes, dependiendo de las precipitaciones de los próximos meses", añadió.

Ya en el pasado las inundaciones han causado estragos en la cuenca de ese río, especialmente en 2000, 2001 y 2007.

Las autoridades hídricas de la región fortalecieron los sistemas de alerta temprana para prevenir desastres que suman en la miseria a poblaciones como la de Hamaundu.

"Obtenemos lecturas de seis estaciones en el Zambezi y sus tributarios que nos permiten pronosticar los niveles del agua con dos semanas de anticipación", dijo Van Langenhove sobre el área donde cuatro países comparten una frontera común a lo largo del río.

"Además, utilizamos imágenes satelitales de la (agencia espacial estadounidense) NASA que nos permiten controlar la situación de las precipitaciones y las inundaciones", agregó.

Él sigue de cerca otra parte de Namibia: la cuenca del Cuvelai, que en 2008 y 2009 experimentó severas inundaciones. Un área habitada por un millón de personas —la mitad de la población del país— quedó bajo agua.

También hubo grandes pérdidas de cultivos y animales, y muchas personas se ahogaron.

"Desde entonces hemos instalado 18 estaciones de medición en las Oshanas (tierras inundables), que nos envían mensajes automáticos sobre los niveles del agua", explicó Van Langenhove.

En Angola, las temidas inundaciones todavía no han llegado este año. "Estamos controlando la situación por satélite, pero hasta ahora las lluvias en esa parte de Angola no se han desarrollado como de costumbre", dijo Van Langenhove.

Sin embargo, la ausencia de las inundaciones anuales de ningún modo es una bendición para esta zona árida, dijo el hidrólogo. "Esto hace que los peces y las personas dependan de ellas para aumentar el volumen de agua de las represas con vistas a la temporada seca", explicó.

EL LIMPOPO

En Mozambique, donde el río Limpopo llega al océano Índico, los funcionarios se preparan para la temporada de inundaciones.

"Tenemos algunas áreas inundadas", dijo Sergio Sitoe, de la Comisión del Curso Hídrico del Limpopo.

"No estamos experimentando realmente inundaciones, pero de continuar las lluvias fuertes las tendremos", sostuvo.

Según él, solamente el 16 y el 17 de este mes las estaciones registraron 100 milímetros de lluvias. Algunos habitantes de al cuenca comenzaron a trasladarse a lugares más seguros luego de las advertencias en cuanto a que 7.000 personas podrían verse afectadas si el río alcanza los dos metros que se esperan por encima de los niveles de alerta.

"El impacto de las inundaciones siempre es negativo. Especialmente para las comunidades que viven a lo largo del río y que usan las riberas y las áreas más bajas para la agricultura. Se pierden cultivos y aumenta el hambre. Las comunidades dependen de la asistencia alimentaria que les brindan las organizaciones humanitarias", dijo Sitoe.

Los cultivos ya han quedado sumergidos en partes de la cuenca del Limpopo.

Equipos de la Institución de Manejo de Desastres de Mozambique ya están en la zona para ayudar y alertar a las comunidades.

Un grupo de trabajo especial de la Comisión del Limpopo se reúne antes y durante la temporada lluviosa para intercambiar información hidrológica, mientras que los estados miembro también implementan planes de contingencia individuales.

Pero los sistemas de alerta temprana no siempre funcionan como deberían. "No siempre son confiables. Algunas estaciones de Sistemas de Observación del Ciclo Hidrológico todavía están operativas, pero la mayor parte del tiempo es difícil obtener la información cuando se la necesita", dijo Sitoe, explicando que el problema se ve agravado por las defectuosas conexiones a Internet.

* Con aportes de Brian Moonga (Lusaka) y Johannes Myburgh (Maputo).

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