Viaje al centro de los saberes y la tradición ancestral
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Viaje al centro de los saberes y la tradición ancestral

El indígena peruano Juan Chávez intercambia conocimientos con un delegado africano en la cumbre de Darwin. Crédito: Milagros Salazar/IPS

DARWIN, Australia, 28 may 2013 (IPS) - Un día, esta norteña ciudad australiana los juntó para intercambiar sus experiencias. Son indígenas shipibos de la Amazonia peruana, empeñados en contrarrestar la tala indiscriminada, y delegados de la comunidad togolesa Ando-Kpomey, con tierras afectadas por recurrentes incendios de pastizales.

“Sin el bosque nosotros no somos nada; es como perder la vida”, dijo Juan Chávez, un shipibo de la región oriental peruana de Ucayali, en conversación con IPS durante un alto en su participación en la Conferencia Mundial de la Red Indígena (WIN, por sus siglas en inglés), que finalizará este miércoles 29 en Darwin.

Chávez es uno de los que ha trabajado en los últimos 15 años para que seis comunidades de ese pueblo originario no se dejen seducir por la tala ilegal de madera a cambio de dinero y recuperen la tradición shipiba de conservar los bosques.

Para ello elaboraron planes de desarrollo comunal, rescatando los conocimientos tradicionales en la gestión del territorio, el agua y todos los recursos forestales, con el apoyo de la no gubernamental Asociación para la Investigación y el Desarrollo Integral (Aider).

Los 1.200 representantes aborígenes procedentes de una cincuentena de países centraron su atención este martes 28 en los casos presentados sobre rescate de culturas y conocimientos ancestrales, con la premisa de que “no solo la modernidad permite un desarrollo sostenible, sino que hay que mirar a los orígenes”, informó Chávez.

Algunas de esas experiencias, como la del propio Chávez, han sido premiadas por la Iniciativa Ecuatorial, que la Organización de las Naciones Unidas lleva adelante con el fin de impulsar este tipo de prácticas para que sean tomadas en cuenta por los gobiernos.

“No somos unos pobrecitos; también planteamos soluciones”, indicó el líder indígena ecuatoriano Manuel Tacuis durante su exposición en una de las sesiones de la WIN. La delegación de ese país es una de las más numerosas de América Latina, junto con la de Brasil.

El intercambio de experiencias entre los pueblos indígenas y las comunidades locales de los diversos continentes se hace cada vez más clara conforme avanza el encuentro en Darwin. La rutina y los desafíos en las zonas rurales de los africanos no dista mucho de lo que se vive en la Amazonia latinoamericana.

Los pobladores de la comunidad Ando-Kpomey, de Togo, empezaron hace más de 10 años a reforestar sus tierras debido a la quema de pastizales que efectuaban los cazadores. Koku Agbee Koto, un ávido representante de 35 años de esta comunidad, dijo a IPS que por fin se ha logrado reducir de manera significativa esta mala práctica.

Hasta el momento se han recuperado más de 100 hectáreas para beneficio de unos 2.500 habitantes, informó.

El representante togolés y el indígena peruano coinciden en que en estos tiempos ya no son suficientes los conocimientos tradicionales para gestionar el territorio y adaptarse al cambio climático.

“Tenemos que valorar las dos culturas: la indígena y la científica”, aseguró Chávez, después de admitir que aún hay resistencias en su pueblo para reconocer el aporte de la ciencia.

Los indígenas y comuneros participantes en la WIN se presentan como los garantes de esta apertura.

Basta observar al africano Koku Agbee Koto, quien no deja de tomar nota de cada experiencia de sus pares en el mundo, se esfuerza para pedir en inglés más información, contactos telefónicos y correos electrónicos, así como para hablar “un poquito” de español con el amazónico Chávez, mientras fluye en el idioma francés cuando se encuentra con los representantes de su continente.

A Koku Agbee Koto le ha llamado la atención el éxito de un proyecto de ecoturismo de la comunidad Anja Miray, en Madagascar. Siente que puede reproducirlo en su pueblo.

Esa experiencia, que también fue premiada por la Iniciativa Ecuatorial, tiene dos aciertos claves: la generación de ingresos para beneficio de los ancianos, niños, niñas y sectores vulnerables a la que se le brinda ayuda con servicios básicos e incluso becas en las escuelas, y también la recuperación de los bosques, que a la vez permite enfrentar la desertificación.

Por su parte, Víctor Samuel Rahaovalahy, líder de Anja Miray que opera bajo una asociación del mismo nombre, dijo a IPS que aún deben encontrar otras maneras de generar mayores ingresos y formas más eficaces para enfrentar el cambio climático.

“Necesitamos más capacitaciones, no solo para mi comunidad, sino también para otras cercanas. Hay que coordinar todos para luchar contra la desertificación”, comentó Rahaovalahy, tras asegurar que los pueblos y los gobiernos deben trabajar más cerca para tener resultados.

Cada pueblo vive su tiempo y su proceso. No todos los participantes tienen claro cómo enfrentar situaciones adversas en sus territorios y hacer frente a desafíos mayores, como las consecuencias del cambio climático.

El pueblo sami, de Suecia, vive inviernos fieros que pueden durar hasta ocho meses, pero aún no se enfrenta de manera organizada con estos repentinos cambios del clima a pesar de los conocimientos tradicionales, señaló a IPS la bióloga Berit Inga, descendiente de esa etnia.

Inga aseguró que en estos días los samis están más preocupados en afrontar cuestiones inmediatas, como el impacto de la actividad minera. En cualquier caso, todos coinciden en que no es posible trabajar de manera aislada en las soluciones.

La directora de la Iniciativa Ecuatorial, la estadounidense Eileen de Ravin, señaló a IPS que estas experiencias locales deben ser recogidas por los gobiernos para la generación de políticas públicas que revaloren el conocimiento indígena y comunal.

En la última década se han presentado al concurso de la Iniciativa unas 2.500 experiencias indígenas y locales, 152 de las cuales fueron premiadas. Precisamente, los representantes de esos casos exitosos dialogarán con sus iguales en la última jornada de sesiones de la WIN para definir los planes futuros de la red indígena mundial.

 


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