Caudillos y Constitución imprecisa desestabilizan a Somalia
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Caudillos y Constitución imprecisa desestabilizan a Somalia

Comandante rebelde Ahmed Mohamed Islam, más conocido como Jeque Madobe, se declaró presidente del autoprocalmado estado autónomo de Jubilandia. Crédito: Abdurrahman Warsameh /IPS

MOGADISCIO, 4 jun 2013 (IPS) - Los esfuerzos de jefes de clanes y comandantes de las milicias en el sur de Somalia para crear un estado autónomo, sin el consentimiento del gobierno central pero con el aparente respaldo de terceros países, sigue siendo un peligroso elemento de desestabilización en la región, coinciden analistas.
“Jubalandia tiene todos los ingredientes necesarios para derribar el plan de estabilización de los territorios liberados como un castillo de arena”, dijo a IPS el exfuncionario diplomático Abukar Arman, un reconocido analista político local.

Arman se refería a las ciudades y zonas de este país del Cuerno de África liberadas por fuerzas regionales del control de la milicia de Al-Shabaab.

El 15 de mayo, el comandante Ahmed Mohammad Islam, más conocido como Jeque Madobe, se autoproclamó presidente de Jubalandia, que se declaró independiente de forma unilateral, que ocupa las provincias de Juba Medio y Juba Baja, así como la región administrativa de Gedo. Esta última está en la frontera con Kenia.

Se dice que Islam tiene una estrecha relación con las fuerzas kenianas estacionadas en la ciudad y enclave portuario de Kismayo, considerada ahora como la capital de Jubalandia.

Los partidarios dentro de sus propios clanes de otros dos señores de la guerra, Barre Hiiraale y Omar Burales Ahmed, los proclamaron también presidentes.

Pero el gobierno somalí se negó a reconocer a cualquiera de ellos como tal.

Somalia todavía se recupera de casi dos décadas de guerra y del sitio que el grupo islamista rebelde Al-Shabaab mantuvo sobre grandes partes del país. Pero con ayuda de fuerzas regionales, el gobierno central pudo recuperar en 2012 algunos puntos clave.

El 24 de mayo, en un intento por apaciguar la tensión entre el gobierno federal y las autoridades de Jubalandia, la regional Autoridad Intergubernamental sobre Desarrollo (IGAD, por sus siglas en inglés) de África oriental urgió a Mogadiscio a convocar a una conferencia de reconciliación en la capital.

La IGAD recomendó al gobierno formar una administración interina en la disputada región.

La iniciativa surgió luego de que una misión de la IGAD, compuesta por ocho países del Cuerno de África, informara de sus conclusiones a un foro de jefes de Estado y de gobierno de la región, en Adís Abeba.

La IGAD supervisa la situación en el sur de Somalia desde que las fuerzas kenianas, que forman parte de la Misión de la Unión Africana en Somalia, expulsaron en 2012 a Al-Shabaab.

Desde entonces, las autoridades insurgentes aliadas con Kenia tratan de formar un gobierno autónomo en Jubalandia.

Arman dijo que Somalia sufrió por “los intereses encontrados de las milicias armadas, los señores de la guerra y extranjeros”, así como por una Constitución ambigua que no establece claramente cómo se crearán los estados federales.

Desde el principio, el gobierno de Somalia expresó su descontento con la formación de una administración en el sur y calificó el proceso de “inconstitucional”, con el argumento de que creará divisiones tribales.

Abdirashid Hashi, subdirector del Heritage Institute for Policy Studies, con sede en Mogadiscio, no concuerda con Arman respecto de la Constitución, pues, a su juicio, “es muy clara” sobre la formación de estados federales.

“Es la politiquería, la ofuscación y el doble discurso de los políticos lo que crea y aviva el drama actual”, dijo Hashi a IPS.

El artículo 49 de la Constitución Nacional Provisional estipula que “el número y los límites de los estados regionales serán definidos por el parlamento”.

Pero antes, el parlamento debe designar una comisión nacional encargada de estudiar el asunto. Según la ley fundamental, la comisión tiene que presentar un informe con sus conclusiones y sus recomendaciones.

Pero desde que la Constitución fue aprobada hace casi un año, no se formó ninguna comisión.

Además, el artículo 49 complica aún más las cosas, al establecer que “sobre la base de una decisión voluntaria, dos o más regiones pueden fusionarse para formar un estado federal”, y ahí está la manzana de la discordia.

Por un lado, la Constitución otorga la potestad de formar estados autónomos a las 18 regiones. Pero por otro lado, da al parlamento la posibilidad de definir la cantidad y las fronteras de los estados autónomos que tendrá el país.

El abogado constitucionalista Mohamod Hubey dijo que la ley fundamental es ambigua sobre un asunto sensible como el federalismo en Somalia, pero agregó que las diferencias pueden superarse si las partes están dispuestas a cooperar.

“El federalismo es una cuestión sensible, pues no está claro en la Constitución qué región formará un estado con cuál, y el equilibrio entre los clanes en cada zona no es uniforme”, dijo Huabey a IPS.

“Pero todo esto puede resolverse si hay voluntad de las partes”, añadió.

La percepción de que la participación extranjera complica más la cuestión de Jubalandia es generalizada entre los analistas.

“Kenia quiso establecer en el sur de Somalia una zona de contención administrada por residentes locales. De ahí, su apoyo a la creación de Jubalandia”, añadió Hubey.

Pero Kenia lo niega y sostiene que eso “no tiene fundamentos”, y alega que sus fuerzas están en Somalia para mejorar la estabilidad en la región.

El sur de Somalia es una región estratégica, rica en recursos naturales, en especial marinos, y con una zona agrícola. También es donde se ubica Kismayo, la tercera ciudad más grande del país, subrayó Hashi.

Según él, numerosos analistas interpretan que “la posición beligerante de Kenia respecto de Jubalandia” tiene que ver con los depósitos petroleros de la costa somalí. En 2012, hubo una controversia y tensión entre estas dos naciones porque supuestamente Nairobi otorgó contratos de exploración en aguas disputadas.

“Algunos incluso llegaron a decir que había un complot internacional para estafar a Somalia con sus aguas territoriales y sacarle el petróleo”, concluyó.

 


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