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Presidente egipcio acosado por ola de renuncias y presión mundial

DOHA, 2 jul 2013 (Al Jazeera) - El presidente de Egipto, Mohammad Morsi, está bajo presión internacional para que se comprometa a un “diálogo nacional serio”, horas después de haber rechazado un ultimátum del ejército para hallar una solución a la crisis política.

La oficina de derechos humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) instó este martes 2 al gobierno de Morsi a escuchar los reclamos del pueblo egipcio y a participar en ese diálogo para distender la crisis.

Rupert Colville, portavoz de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, dijo también que el rol de las Fuerzas Armadas egipcias es crucial. “No debería hacerse nada que perjudique los procesos democráticos”, declaró.

Antes, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, habló telefónicamente con el líder egipcio.

Según un comunicado de la Casa Blanca, Obama “enfatizó que la democracia es más que elecciones, pues tiene que ver también con garantizar que sean oídas las voces de todos los egipcios y que estos estén representados por su gobierno, incluidos los muchos ciudadanos que se manifiestan en todo el país”.

El ejército dijo el lunes 1 que intervendría si no se hallaba una solución a la crisis en 48 horas. La plaza Tahrir, de El Cairo, permanecía repleta de personas este martes 2, en el tercer día consecutivo de protestas contra Morsi, mientras que los partidarios del presidente realizaron su propia manifestación en la ciudad Nasr.

En un comunicado divulgado nueve horas después de impuesto el plazo, se aclara que “el presidente de la República no fue consultado sobre el comunicado emitido por las Fuerzas Armadas”.

“La Presidencia ve que algunas de las declaraciones incluidas en él contienen significados que pueden causar confusión en el complejo entorno nacional”, agrega el texto.

Morsi se reunió con el jefe de las Fuerzas Armadas, general Abdel Fattah al-Sisi, por segundo día consecutivo, señaló la oficina del presidente también este martes.

Por lo menos 14 millones de personas han salido a protestar a las calles. Muchas de ellas reclaman la renuncia de Morsi. “A cada hora que pasa, la apuesta es más alta”, dijo  Sherine Tadros, informando para Al Jazeera desde El Cairo.


Ola de renuncias

La crisis ha desatado una serie de renuncias de ministros, dejando a Morsi aislado.

Entre los altos funcionarios que dimitieron figura el ministro de Relaciones Exteriores, Mohammad Kamel Amr, quien presentó su renuncia este martes.

Otros fueron el ministro de Turismo, Hisham Zaazou; el de Tecnologías de la Información y la Comunicación, Atef Helmi; el de Asuntos Legales y Parlamentarios, Hatem Bagato; el de Agua, Abdel Qawy Khalifa; y el de Ambiente, Khaled Abdel-Aal.

Morsi también perdió el apoyo de Sami Enan, su asesor militar, quien renunció y dijo que el ejército “no abandonará la voluntad del pueblo”.

Quienes se oponen a Morsi vieron el comunicado del ejército como una aprobación, y continuaron inundando las calles para presionar al presidente a dejar su puesto.

Los partidarios de Morsi criticaron el ultimátum como un intento de golpe de Estado. Un grupo de partidos pro-Morsi, autodenominados “coalición para defender la legitimidad”, convocaron a protestas masivas en apoyo al presidente durante una conferencia de prensa realizada en la noche.

“Rechazamos los intentos de usar al ejército para atentar contra la legitimidad del presidente”, dijo Safwat Abdel Ghani, alto miembro de la organización islamista Gamaa al-Islamiyya.

Gehad el-Haddad, asesor del Partido Libertad y Justicia, de la Hermandad Musulmana de Morsi, dijo que las Fuerzas Armadas estaban intentando disimular el mal desempeño que tuvieron durante el período de transición posterior al derrocamiento de Hosni Mubarak (1981-2011).

“El derecho del pueblo a elegir al líder del país no será puesto en riesgo por nadie, ni siquiera por quienes portan armas”, dijo en una entrevista.

Tamarod (“Rebelión”), el movimiento de la sociedad civil que está detrás de las protestas contra Morsi, elogió el comunicado, diciendo que mostraba que las Fuerzas Armadas estaban del lado del pueblo.

 

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