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Se lanza campaña para que Manning no cumpla pena de 35 años

Bradley Manning. Crédito: Dominio público

Bradley Manning. Crédito: Dominio público

WASHINGTON, 21 ago 2013 (IPS) - El exsoldado estadounidense Bradley Manning, cuyas filtraciones de información clasificada y consiguiente juicio han despertado intensas polémicas, fue sentenciado a 35 años de reclusión en una prisión militar. Pero su defensa y sus seguidores dicen que batallarán para que la pena se indulte o se reduzca.

“Es trágico. Es una terrible respuesta al intento de que el gobierno rinda cuentas”, dijo a IPS el activista Nathan Fuller, de la Red de Apoyo a Bradley Manning, que ya inició la recolección de firmas para solicitar al presidente Barack Obama que indulte al joven de 25 años.

La coronel Denise Lind, única jueza del proceso, leyó la sentencia contra Manning este miércoles 21 en la sede judicial de Fort Meade, en el estado de Maryland, cerca del lugar donde el exsoldado estuvo detenido durante el proceso. La magistrada suspendió el martes 20 tres semanas de audiencias y se tomó un día para arribar a su decisión.

A inicios de 2010, Manning entregó valiosa información clasificada de Estados Unidos a Wikileaks, que la hizo pública causando una ola de escándalo en ese país y en varios de sus aliados.

El paquete incluyó un video sobre el ataque lanzado desde un helicóptero Apache en Bagdad, que mató a varios civiles, entre ellos dos periodistas de Reuters, 250.000 cables diplomáticos del Departamento de Estado y 500.000 reportes de combates en Iraq y Afganistán.

"Manning puede ser considerado el mayor espía que haya tenido este país". - Steven Bucci

Quienes apoyan a Manning argumentan que divulgó esa información convencido de que hacía un bien a la sociedad y protestan porque fue apresado por un largo período y mantenido en confinamiento solitario antes de ser juzgado.

El arresto se produjo en mayo de 2010 y desde entonces no pasó un solo día en libertad. La jueza Lind dijo que ese período se restará a la pena que debe cumplir y la reducirá en casi 1.300 días.

La jueza declaró culpable a Manning el 30 de julio de seis infracciones a la ley federal sobre espionaje, así como de otras 14 acusaciones de robo y fraude. La pena máxima que podía corresponderle era de 90 años.

El bloguero de firedoglake.com, Kevin Gosztola, que cubrió el proceso y apoya al condenado, dijo a IPS que existe la posibilidad de que quede libre antes de cumplir 40 años. Las normas indican que puede solicitar la libertad condicional luego de 10 años de reclusión a los que debe descontarse el período que pasó en confinamiento antes del juicio.

“La pena muestra que la jueza tomó en cuenta el pedido de la defensa de permitirle a Manning una vida luego de la prisión”, dijo Gosztola.

El abogado defensor David Coombs cuestionó, de todas formas, la severidad de la sentencia y dijo que militares a los que había defendido en el pasado recibieron castigos menos duros por asesinar o por abusar de menores.

Fuller indicó que el próximo paso será el cabildeo ante el mayor general Jeffrey Buchanan, comandante militar del distrito que tiene “plenas facultades” para reducir la pena si lo desea.

Si fracasa el intento de influenciar a Buchanan, la defensa de Manning echará mano al proceso militar de apelaciones y a la revisión anual de sentencias, a cargo de un órgano castrense que decide sobre libertad condicional e indultos.

La red coordinada por Fuller también intenta convencer al presidente Obama de que indulte a Manning o le conmute la pena.

“Todavía nos quedan varias batallas por pelear. La gente está furiosa”, dijo Fuller.

El más notorio de los documentos que Manning filtró fue el video “Collateral Murder” (asesinato colateral), en el que se escuchan las risas de los soldados que disparan a un grupo de iraquíes y a los transeúntes que intentan auxiliarlos.

Las opiniones quedaron divididas en Estados Unidos, donde para algunos Manning es un héroe y para otros, un traidor.

“Él esperaba cambiar el mundo para bien”, dijo a IPS la artista Deborah Van Poolen, que asistió a las audiencias y asegura sentirse “inspirada” por sus acciones.

Por supuesto, otros discrepan.

“No es un informante ni un héroe. Sus filtraciones dañaron la imagen de Estados Unidos en un momento muy delicado”, dijo a IPS el director del Centro de Política Exterior de la Fundación Heritage, Steven Bucci, un instituto de pensamiento derechista. Manning puede ser considerado “el mayor espía que haya tenido este país”, agregó.

Las simpatías por el exsoldado son más generalizadas fuera de Estados Unidos, en especial entre los sectores que critican la política exterior de Washington.

Ya hay inclusive una campaña para postularlo al premio Nobel de la Paz.

El equipo de abogados que lo defendió, sin embargo, no intentó argumentar que su cliente actuó como un héroe. Lo mostraron como a una persona ilusa y “un joven capaz de redimirse”.

“Quizás su mayor delito fue conmoverse ante la pérdida de vidas que estaba observando y que no podía ignorar”, dijo en las audiencias el abogado Coombs, quien seguirá ejerciendo su defensa.

En su propio testimonio, Manning dijo estar arrepentido.

“Pido perdón por mis acciones que causaron daño a otros”, dijo a la jueza. “Lamento haber lesionado a Estados Unidos”.

“Viendo las cosas en perspectiva, debí haber trabajado más agresivamente dentro del sistema… Yo tenía opciones y debí haberlas empleado”, añadió.

La fiscalía arguyó que las filtraciones fortalecieron a los enemigos de Estados Unidos y pusieron en peligro las vidas de soldados y diplomáticos de este país en el exterior.

“No debe haber otro soldado en la historia del ejército que haya mostrado tal desprecio por su deber”, dijo el fiscal militar Joe Morrow.

La fiscalía lo había acusado de “ayudar al enemigo”, un delito penado con cadena perpetua y que podía sentar un precedente extremo en cuanto a castigos a la filtración de informaciones.

La jueza no lo halló culpable de ayudar al enemigo, pero hay quienes creen que su caso está destinado a servir de advertencia a futuros informantes.

“El trato que se le dio estuvo concebido como una señal a quienes, dentro del gobierno de Estados Unidos, se guíen por su conciencia e intenten denunciar cualquier delito”, dijo el fundador de Wikileaks, Julian Assange.

“El gobierno de Obama está demostrando que no hay lugar en el sistema para gente con conciencia y principios”, añadió.

 
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