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La ONU sigue siendo el club de Tobi

Malasias de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano. Crédito: UN Photo/Pasqual Gorriz

Malasias de la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano. Crédito: UN Photo/Pasqual Gorriz

NACIONES UNIDAS, 6 nov 2013 (IPS) - Frente al aumento de la violencia sexual en zonas de guerra, la ONU comenzó a designar a mujeres a cargo de algunas de las misiones de paz más importantes, además de crear la figura de la “asesora de género” como segunda línea defensiva.

No obstante, crece el escepticismo entre organizaciones no gubernamentales de que estos cambios sean simplemente cosméticos.

El secretario general de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), Ban Ki-moon, destacó orgulloso que cinco mujeres comandan misiones de paz en Chipre, Costa de Marfil, Haití, Liberia y Sudán del Sur.

Pero Mavic Cabrera-Balleza, coordinadora internacional de la Red Global de Mujeres Constructoras de Paz (GNWP, por sus siglas en
inglés), dijo a IPS: “También necesitamos ver más allá de los altos mandos. Tenemos que examinar
dónde se encuentran las mujeres dentro de la arquitectura general de las misiones de paz”.

La GNWP es una coalición de grupos de mujeres y organizaciones no gubernamentales de África, América Latina, Asia y Europa, asociada a la Red Internacional para la Acción de la Sociedad Civil.

La activista señaló que los mandos medios son importantes porque interactúan con las poblaciones locales, que son las directamente afectadas por los conflictos.

Asimismo, consideró vital saber en qué nivel de jerarquía se encuentran todas las asesoras de género dentro de las misiones de paz.

“Son las que garantizan que la perspectiva de género esté integrada plenamente” en las operaciones, afirmó Cabrera-Balleza.

El problema es que, por lo general, las asesoras de género se encuentran muy abajo en el escalafón, lamentó.

El mes pasado, el secretario general destacó que nunca antes las mujeres habían ocupado tan altos cargos en el foro mundial.

“Y este año quiero mencionar un nuevo hito en la participación femenina en nuestro trabajo por la paz y la seguridad: por primera vez, un tercio de nuestras operaciones de mantenimiento de la paz (cinco de 15) son encabezadas por mujeres”, afirmó.

Estas son Hilde Johnson en Sudán del Sur, Karin Landgren en Liberia, Lisa Buttenheim en Chipre, Aïchatou Mindaoudou en Costa de Marfil y Sandra Honoré en Haití.

Ban también designó por primera vez a una mujer como mediadora en un proceso de paz: la expresidenta de Irlanda, Mary Robinson (1990-1997), es la enviada especial de la ONU para la región de los Grandes Lagos.

“Tenemos más camino por recorrer”, admitió, “pero nunca habíamos llegado tan lejos”.

Cora Weiss, representante de la ONU en la Oficina Internacional de la Paz, dijo a IPS que las palabras de Ban eran “bien recibidas”. “Pero desearía que pusiera el corazón en este tema”, añadió.

“Cuando mujeres de la sociedad civil redactaron lo que luego se convirtió en la histórica resolución 1325 (de la ONU) sobre mujeres, paz y seguridad, estábamos apuntando a un futuro mundo sin guerras”, señaló.

Weiss también dijo que, aunque las mujeres constituyen al menos la mitad de la población mundial, Robinson es la única que lidera un proceso de paz internacional. “Y estamos en 2013”, subrayó.

“Necesitamos más mujeres en la toma de decisiones y en la construcción de la paz, pero deben ser mujeres que amen la paz y la justicia. Los días de apelar a la fuerza tienen que llegar a su fin”, sostuvo.

En un discurso ante el Consejo de Seguridad en junio, Zainab Hawa Banguda, representante especial de la Secretaría General en temas de violencia sexual y conflictos armados, informó que “unas 50.000 mujeres han sido víctimas de violación y de otras formas de violencia sexual”, y hasta la fecha solo ha habido unas pocas condenas por esos casos.

Las víctimas “siguen caminando en las sombras y con vergüenza, incapaces de superar el pasado, descansar y seguir adelante”.

Luego de visitar la República Democrática del Congo (RDC) a comienzos de este año, Ban informó que se había reunido con mujeres y niñas violadas o mutiladas en el conflicto de ese país.

El funcionario señaló que muchas sufrían de fístula traumática, una lesión en el aparato reproductor que les causa profundo dolor y por lo general también las vuelve incapaces de controlar la vejiga y los esfínteres.

Como están discapacitadas, sus familias y sociedades las marginan.

La comunidad internacional, a través de las resoluciones 1820 (de 2008), 1888 (2009) y 1960 (2010), conformó un sólido marco para responder a la violencia sexual en conflictos bélicos.

Esas resoluciones establecen las pautas para campañas mundiales a cargo de representantes especiales de la ONU, en colaboración con la Red de Acción de las Naciones Unidas contra la Violencia Sexual en Conflictos, integrada por 13 entidades del foro mundial.

El mes pasado, el Consejo de Seguridad adoptó otra resolución, la 2122, también destinada a fortalecer la participación de la ONU en todos los aspectos de la prevención de conflictos.

“La discusión que tenemos nosotros, la sociedad civil, con la ONU sobre liderazgo femenino sigue en pie. Practica lo que predicas, lidera con el ejemplo”, dijo Cabrera-Balleza a IPS.

“También queremos que se designe en puestos claves de las operaciones de paz a más mujeres con experiencia en la sociedad civil organizada y que hayan trabajado en estos asuntos durante décadas”, señaló.

“Como hemos visto en el pasado, la experiencia burocrática no ha ayudado mucho a mejorar las operaciones de paz”, añadió.

Cabrera-Balleza señaló que tres mujeres se desempeñan como vice representantes especiales de la Secretaría General: una para la Oficina de la ONU en Burundi, otra para la Oficina Integrada de Construcción de Paz en la República Centroafricana y otra para la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Iraq.

“¿Alguna vez estas mujeres se convertirán en jefas de las operaciones de mantenimiento de paz?”, preguntó.

No faltan mujeres calificadas. “Simplemente hay escasez de políticos dispuestos a verlas en cargos de poder”, sostuvo.

 

 

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