Armas ensombrecen agitación política en Venezuela
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Armas ensombrecen agitación política en Venezuela

Colectivos motorizados avanzan tras unidades de la Policía Nacional en el centro de Caracas. Crédito: Cortesía de usuario de Twitter cuya identidad se reserva

CARACAS, 6 mar 2014 (IPS) - Siete de los 20 muertos en la agitación callejera que vive Venezuela desde la segunda semana de febrero, recibieron balazos en la cabeza, una muestra de cómo las armas acompañan la lucha política en este país petrolero.

La Fuerza Armada y las policiales, más unos pocos miles de civiles autorizados, portan legalmente armas de fuego, pero hay diseminadas cientos de miles de armas ilegales, quizás millones, según Amnistía Internacional.

La Constitución de 1999 “prohíbe expresamente el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas”, dijo a IPS el activista Marino Alvarado, de la organización humanitaria Provea.

Pero, ¿quién tiene o emplea las armas mientras algunas áreas urbanas muestran, cada atardecer, humo de granadas lacrimógenas mezclado con el de barricadas que arden y el resueno de disparos que hacen desconocidos desde vehículos, principalmente motocicletas?

El primer baleado, el 12 de febrero, fue el carpintero Bassil Dacosta, cuando culminaba una marcha opositora en el centro de Caracas. Agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin, la policía política) estaban presentes en el lugar –ignorando una orden de acuartelamiento, según el presidente Nicolás Maduro—, así como miembros oficialistas denominados genéricamente como “colectivos”.

La inmensa mayoría de los colectivos son agrupaciones vecinales pacíficas, simpatizantes del oficialismo, que apoyan tareas sociales del gobierno o desarrollan las propias.

La segunda víctima, en el mismo escenario, fue Juan Montoya, líder de uno de esos colectivos e identificado con una credencial de la policía caraqueña.

Siguieron, en los estados centrales de Carabobo y Aragua, una joven modelo que debutaba como manifestante, un vecino que cerraba el portón de su urbanización al acercarse motoristas hostiles, y un sargento de la Guardia Nacional cuando despejaba escombros en una barricada.

Una estudiante murió por perdigones disparados a quemarropa, los heridos por proyectiles con plomo o plástico son decenas.

La represión de las manifestaciones en más de 50 centros urbanos está principalmente a cargo de la Guardia Nacional Bolivariana, un cuerpo de seguridad interna semejante a la policía de Carabineros de Chile o a la Guardia Civil española, y un componente de la Fuerza Armada junto al ejército, la marina y la aviación.

La Fuerza Armada, sumando sus distintos componentes, cuenta con unos 135.000 efectivos en este país de casi 28 millones de habitantes.

Dentro de la Guardia Nacional ha estado muy activa frente a las protestas la Guardia del Pueblo, creada en 2011 por el entonces presidente Hugo Chávez (1954-2013) para funciones de vigilancia y seguridad ciudadana.

También actúa la Policía Nacional Bolivariana, creada en 2009, en tanto deben abstenerse por ley los cuerpos policiales regionales y municipales, algunos de ellos bajo jurisdicción de alcaldes opositores.

Pero la novedad, por su despliegue en Caracas y en media docena de ciudades del interior, la constituyen los colectivos, grupos de civiles que se identifican como oficialistas y cuyos integrantes, desplazándose en motocicletas y con armas en la mano, han actuado contra manifestantes, comercios, residencias y vehículos en barrios opositores.

“El patrón de conducta de esos grupos ratifica la tesis de una muy probable coordinación con la Guardia del Pueblo para actuar al margen de la Constitución, con su exhibición y uso de armas de guerra”, dijo a IPS la directora de la organización no gubernamental Control Ciudadano para la Seguridad, la Defensa y la Fuerza Armada, Rocío San Miguel.

Algunos de esos grupos surgieron en la barriada popular 23 de Enero, en el oeste de Caracas, a partir de remanentes de guerrillas urbanas anteriores a la llegada de Chávez al gobierno, en 1999, y ejercen control de pequeñas parcelas de territorio.

“Son bandas parapoliciales, que controlan desde la seguridad  hasta el microtráfico de drogas y otros delitos en sus espacios, al margen de la autoridad del Estado, y se escudan para ello en una supuesta lealtad al oficialismo”, dijo a IPS el director de la organización no gubernamental Paz Activa, Luis Cedeño.

Luego del asesinato de Juan Montoya, algunos de sus compañeros del colectivo Leonardo Pirela en la barriada 23 de Enero velaron el ataúd vistiendo ropa de camuflaje y pasamontañas y con armas cortas simuladas en sus bolsos.

Cuando el cortejo pasó frente al “territorio” de La Piedrita, otro colectivo, fue saludado con un minuto de disparos al aire, ostentación de armas largas y cortas y derroche de municiones.

“No tenemos armas en estos momentos. Pero si la democracia venezolana, al igual que en 2002, se ve afectada por un golpe de Estado, vamos a sacar nuestras armas, nuestras capuchas. Tenemos las armas, pero guardadas. Están en manos de otras organizaciones revolucionarias del hemisferio”, dijo el activista Alberto Carías.

Carías preside el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), un grupo escindido del Movimiento Revolucionario Tupamaro, que se extendió desde 23 de Enero por todo el país como un partido legal y electoral de izquierda, en apoyo de Chávez y de Maduro.

Los opositores llaman indistintamente “tupamaros” o “colectivos” a los grupos civiles que los enfrentan y desmontan sus barricadas y ese lenguaje se ha extendido por las ciudades donde se multiplicaron las protestas.

Pero la inmensa mayoría de los colectivos son agrupaciones vecinales pacíficas, simpatizantes del oficialismo, que apoyan tareas sociales del gobierno o que desarrollan las suyas, según investigaciones de organizaciones no gubernamentales y de medios de comunicación.

Cuando comenzaron las protestas, el presidente Maduro alertó contra la “demonización de los colectivos”, pero el 5 de marzo les hizo un llamado expreso en medio de un discurso con el que recordaba el aniversario de la muerte de Chávez.

“Llamo a las UBCH (Unidades de Batalla Chávez, células del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela), a los consejos comunales y a los colectivos: candelita (fuego) que se prenda, candelita que se apaga”, dijo el mandatario.

En cuestión de horas, grupos de civiles en motocicletas acudieron a desmontar barricadas que los opositores alimentan con bolsas de basura que incendian, en Caracas y en ciudades del sudoeste.

Este jueves 6, en un tiroteo junto a algunas de esas barricadas en el este caraqueño, murieron un motociclista y un efectivo de la Guardia Nacional, otra muestra de respuesta violenta desde el bando opositor.

Alvarado advirtió que “al convocar a civiles para repeler las protestas, el presidente viola la Constitución, que entrega el control del orden público a policías uniformadas”.

Oficiales retirados que integran agrupaciones opositoras alegan que Maduro apela a esos grupos civiles porque merma su respaldo en las fuerzas armadas convencionales, sobre todo en la aviación, la marina y parte del ejército.

Según el diario El Nacional, dos coroneles de la Guardia Nacional fueron arrestados por protestar ante los excesos de la represión.

 


  • villar

    Armas ensombrecen agitación política en Venezuela es el título que
    escogió Humberto Márquez para este despacho, sin embargo, parece que olvidó, o
    no fue lo suficientemente incisivo en su investigación, para darse cuenta y
    comentarnos la verdad, que no es otra que en Venezuela los violentos son
    precisamente esa oposición derechista, que son quienes usan las armas contra
    los defensores de la revolución bolivariana, para amedrentar y contra
    determinados manifestantes de la oposición, para inculpar al gobierno de
    Maduro.

    Ese propio guión se utilizó en Venezuela en 2002 y se sigue haciendo en
    otros lares, ya se sabe que los francotiradores que ultimaban a opositores a
    Yanukovich en Kiev fueron reclutados por la propia oposición en Estonia y que
    Kiev está llena de mercenarios que obligaron, de forma violenta, a la
    población a manifestarse en contra del gobierno legítimo del país y no ha
    habido una reacción en la prensa, no hablo de la corporatizada, me refiero a la
    que se presume imparcial y objetiva.

    Los hechos,
    sin embargo, son los siguientes y nadie se debe dejar engañar:

    El sistema de explotación
    contemporáneo se sustenta sobre un nuevo concepto elaborado en Washington y que
    es seguido disciplinadamente, en posición común genuflexa, por los dignatarios
    de la Unión Europea, este es el “Sistema de Dominación Múltiple”, que
    consiste en imbricar estrechamente la Explotación económica y
    exclusión social, a partir de que estamos en presencia de nuevas formas de explotación desde las
    empresas transnacionales de producción mundial. Al propio tiempo estas
    corporaciones transnacionales acentúan las prácticas tradicionales de
    explotación económica, que han vuelto al Primer Mundo luego del desmonte de los
    Estados de Bienestar General en Estados Unidos y Europa. A todo esto hay que
    agregar la creciente contracción y polarización de la riqueza, lo que refuerza
    la exclusión social y esto a su vez refuerza las otras formas de exclusión.

    Estamos pues,
    estimado señor Humberto Márquez, en presencia de una “Nueva morfología del
    trabajo, producidas por una serie de modificaciones tecno económicas del
    capital, que a su vez han propiciado una suerte de acumulación flexible e
    incrementado el trabajo degradado o precarizado, con lo que han surgido dos
    nuevas “clases” sociales: el “Pobretariado” y la “Corporatocracia”.

    El incremento de la opresión política en el marco de la democracia
    formal, la de la Política-show neoliberal, con su consustancial contaminación
    visual desde los medios y pornografía política desde los partidos políticos
    tradicionales, que han conducido a una asaz evidente irrelevancia decisoria del
    voto ciudadano, una creciente degradación de la democracia representativa,
    corrupción generalizada, que ahora se esconde tras el eufemismo de “comisiones”
    para los políticos y finalmente, clientelismo político y secuestro del Estado
    por las élites de poder, que subyacen tras bambalinas y dirigen a los gobiernos
    desde el Club de Bilderberg y otras entidades supranacionales afines.

    Desgraciadamente,
    como resultado de la incapacidad de muchos y la complicidad de otros, dichas
    prácticas de dominio, potenciadas en la barbarie capitalista de hoy, han
    penetrado en la psiquis y la cultura humana, que conducen a la enajenación mediático-cultura, que se
    sustenta en una alta concentración de los medios como forma de dominio
    del capital sobre la sociedad y a través de la mega industria contemporánea de subjetividad y sus redes de
    distribución transnacional de sus productos idiotizantes.

    La hegemonía se presenta entonces como lo que es:
    una praxis y un modo de pensamiento y de subjetividades, que se elaboran desde
    las matrices ideológicas de los círculos dominantes, pero que no se ajusta al
    segmento de los “victimarios”, lo peor de todo es que consigue implicar a sus
    “víctimas” y hoy estamos en presencia de un debate entre esa productivista-consumista-disipatoria de la barbvarie
    capitalista Occidental y el nuevo modelo de bienestar: el “Buen Vivir” según
    los pueblos originarios de Nuestra América, en su acepción martiana, que se
    aplica en países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros o en el de construir
    una sociedad “modestamente acomodada”, como la que potencia la actual dirección
    china, claro está, que estos dos últimas propuestas resultan más congruentes y
    hay que combatirlas y ahogarlas en sangre, si es preciso y esto es lo que está
    ocurriendo aunque los medios no lo digan, incluida la IPS.

    En la tarde de ayer el canciller cubano, Bruno Rodríguez
    presentó a la prensa acreditada en La Habana una declaración sobre varios
    puntos importantes de la agenda internacional y señalaba: “…El Presidente Raúl
    Castro Ruz declaró el 22 de febrero “No pocas analogías pueden encontrarse en
    los manuales de guerra no convencional, aplicados en varios países de nuestra
    región latinoamericana y caribeña, como hoy sucede en Venezuela y, con matices
    similares, se ha evidenciado en otros continentes, con anterioridad en Libia y
    actualmente en Siria y Ucrania. Quien tenga dudas al respecto le invito a
    hojear la Circular de Enfrentamiento 18-01 de las Fuerzas de Operaciones
    Especiales norteamericanas, publicada en noviembre de 2010, bajo el título La
    Guerra no Convencional…” ¿Cuántos periodistas serios y objetivos han revisado
    esa circular?, pienso que si alguno lo hace, obligatoriamente tendrá que
    condenar lo que en ella se propone

    El canciller cubano, que parece estar convencido de
    que ninguno se ha hecho eco de lo que dijo Raúl Castro espetó: “…Como ninguno
    de ustedes ha publicado nada al respecto, les reitero la invitación. Fue
    emitida en Washington exactamente el 30 de noviembre de 2010. La Circular 18-01
    describe la realización de operaciones subversivas encaminadas a atacar y
    degradar la moral o fuerza política, sicológica, económica o militar del
    adversario, su cohesión y efectividad y a distanciarlo de la población,
    socavando el poder de un gobierno al divulgar que es incapaz de gobernar con
    efectividad, utilizando el apoyo de un socio de coalición o un tercer país para
    debilitar y restar legitimidad a un gobierno, segmentar la población y generar
    descontento, influir o crear líderes y unificarlos ideológicamente, utilizar a
    los emigrados, provocar eventos catalizadores y crear condiciones favorables
    para la intervención con el empleo de propaganda, demostraciones, boicots y
    sabotajes, aun en ausencia de hostilidades declaradas para obtener concesiones,
    habiendo degradado su capacidad de forma que un levantamiento popular contra el
    palacio presidencial para derrocar al gobierno en cuestión…” si esto no es lo
    que está pasando en Siria, Venezuela y Ucrania y lo que antes ocurrió en Libia
    y otros lugares, entonces cierren sus medios y dedíquense a otra cosa.

    Y concluía diciendo el canciller cubano: “…Un alto
    funcionario de Seguridad Nacional de la Casa Blanca escribió, en agosto de
    2011, que “la nueva estrategia de Estados Unidos es más eficaz y menos
    costosa…, la del gobierno de Bush considera la ocupación…, la de Obama es una
    liberación nacional…mediante el desarrollo de un movimiento nacional…La
    estrategia de la intervención militar en Libia podría aplicarse también en
    otros casos…”.

    La “Doctrina
    Obama”, de mayo de 2010 que da paso a la Circular de Enfrentamiento 18-01 de las Fuerzas de
    Operaciones Especiales, de manera
    explícita abandona las prácticas de las guerras preventivas, lo que no quiere
    decir que Obama no las pretenda asumir en algún momento. Al propio tiempo, el
    mandatario “del cambio”, lanza un nuevo paradigma injerencista, el del “Neo Idealismo Institucional”, que en
    esencia respalda, en forma de corolario, lo que han venido haciendo por el
    mundo las agencias de la subversión. Asesorado por uno de los ideólogos
    “estrella” del momento, Joseph Nye,
    la “Doctrina Obama” reconoce a supuestas
    “Organizaciones No Gubernamentales”, patrocinadas por la USAID y la NED, como “Fuerza Expedicionaria Civil”, cuyos
    métodos, probados en Europa del Este, Asia Central y ahora en Ucrania y los
    países del ALBA, continúan empleando en el mundo.

    La conferencia de prensa del
    canciller cubano terminaba haciendo las siguientes interrogantes:

    ¿Pueden EEUU y la OTAN dar garantías de que el uso de
    la fuerza y estos conceptos de guerra no convencional no son aplicables y
    no se aplican hoy contra Venezuela, Cuba y otros países de América Latina y el
    Caribe, proclamada, en la II Cumbre de la CELAC, Zona de Paz?

    ¿Qué opinaría la Unión Europea?

    ¿Qué harían las Naciones Unidas?

    Señor Humberto Márquez, ¿Tiene usted respuestas a este
    comentario?

  • Juan Pueblo

    Soy salvadoreño y entiendo que Venezuela es diametralmente diferente, en territorio, en riqueza natural. Si sabemos que la derecha en venezuela es la que sale a proptestar, así lo dijo Leopoldo López, que iban a luchar hasta sacar a los actuales gobernantes. Son los hijos de papi y mami los que han salido a tirar piedras porque viven en un país en donde reina el libertinaje o sea una democracia excedida. No digan que tienen hambre, que no hay comida porque eso solo se daba en tiempos neoliberales y no creemos, son mentiras.

    Entonces que quieren? si dicen que aman la democracia porque no se ajustan a ella?, o solo los ofendidos de siempre tienen que obedecer?.

    Los medios de información que hablen en contra del gobierno de Venezuela, en contra de la revolución bolivariana emprendida por el eterno Hugo Chávez, son medios sesgados al servicio de los ricos y hasta al servicio de los imperios.
    La mayoría de latinos estamos informados de lo que está pasando en el Sur especial Venezuela, porque a los oligarcas y los gringos se les quitó muchos beneficios y preferencias con el Comandante Chávez, lo cual lo vemos con buenos hojos.
    Un llamado a este períodico digital, si son con pensamientos de derecha al servicio del capital, favor ya no me envíen más información, porque yo leo solo información verdadera y no mentiras. Yo leo el pensamiento de los pueblos y no de los oligaras. No tengo tiempo para perderlo. Saludos.

  • Jorge Gonzalez

    Ni siquiera IPS, que prefiere la izquierda en temas de política latinoamericana, puede dejar de decir lo que es evidente: el gobierno de Maduro ha sacado a la calle a su fuerza parapolicial para decir que es el pueblo quien se enfrenta a las manifestaciones. Intentan sembrar el miedo pues es el único modo de persuadir al 50% del pueblo Venezolano que no lo quiere en el poder. Si tuviera un poco de vergüenza y amor por su país ya abría cedido su puesto para evitar mas sangre. Bastaría con saberse que el gobierno ha armado antiguas bandas de delincuentes para controlar a la oposición política para que la comunidad latinoamericana presione a Maduro a salir del poder.
    Métodos similares usa la dictadura cubana contra los opositores, los actos de repudio los hacen aparecer como acciones voluntarias del pueblo enardecido defendiendo su revolución. Seria interesante que IPS reportara en torno a la presencia de los militares y la inteligencia cubanas en el gobierno de Maduro. Podrían encontrarse interesantes coincidencia en los métodos utilizados.

  • li

    Lo de Venezuela dejo de ser un tema, de derecha o izquierda, en Venezuela se masacra, roba a una persona sin preguntarle si es oficialista u opositor, si es de derecha o izquierda, en el transcurso e la historia se han ligado pensamientos a un partido o frente, que si se piensa en capitalismo son de derecha, que si se piensa en socialismo, comunismo son de izquierda, se ha vivido rodeados de ideas donde se clasifica todo el tiempo, no se puede alcanzar el exito si se vive en division constante, una nacion nunca podra ser homogenea, pues si asi fuere algo esta marchando mal, una nacion siempre sera eterogenea, en la vida siempre existira quien este de acuerdo y quien no, es aceptable una opinion siempre servira para mejorar.

    Lo de Venezuela hace mucho dejo de ser una cuestión de socialismo o capitalismo, de dominio nacional o exterior, el pueblo venezolano no busca que un gobierno extranjero lo gobierne, de ser así díganme ustedes, que persona daría su vida por luchar para que un gobierno que no tiene sentimientos compartidos con el, que no lo considere hermano venga y lo reprima.

    Mucho se puede decir cuando no se conoce la realidad, cuando se vive de lo que solo el gobierno manifiesta, pero cuando se conoce lo que realmente vive el pueblo, la realidad es diferente.

    http://www.avaaz.org/es/petition/ONU_Presidente_Panama_Ricardo_Martinelli_Presiden_Peru_Ollanta_Humala_Defiendan_los_derechos_e_integridad_del_pueblo_Ven/?naXfihb

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