Kenia lucha contra el alcoholismo en alza
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Kenia lucha contra el alcoholismo en alza

Un policía intenta levantar del suelo a un joven alcoholizado en la ciudad de Nyeri, en Kenia. Crédito: Miriam Gathigah/IPS

Un policía intenta levantar del suelo a un joven alcoholizado en la ciudad de Nyeri, en Kenia. Crédito: Miriam Gathigah/IPS

NAIROBI, 1 abr 2015 (IPS) - A pesar de los intentos mediante leyes de frenar el consumo de alcohol, Kenia enfrenta un abuso creciente de cerveza, licores y otras bebidas alcohólicas.

El consumo no descendió ni siquiera luego de que el Ministerio de Salud y organismos públicos, como la Autoridad Nacional para la Campaña contra el Abuso de Alcohol y Drogas (Nacada, en inglés), confirmaran que los comerciantes clandestinos utilizan un letal líquido para embalsamar en la elaboración de las bebidas alcohólicas.

La ley de Control de Bebidas Alcohólicas se debilitó sustancialmente en 2013 con la incorporación de la política del gobierno descentralizado. Este sistema de autonomía significa que cada condado debe ratificar la ley, lo cual es una batalla cuesta arriba ya que varios dirigentes locales también son propietarios de bares.

«Los clientes quieren gastar lo menos posible y beber lo más que pueden, por lo que optan por bebidas ilícitas baratas», aseguró Nduta Kamau, que fabrica alcohol casero en los barrios marginales de Mathare, en Nairobi.

Según Kamau, quienes elaboran alcohol ilícito también gastan lo menos posible «en tiempo y dinero, pero producen la mayor cantidad de alcohol que pueden».

Los productos químicos utilizados en las funerarias aceleran el proceso de producción, “por lo que podemos producir una gran cantidad de alcohol en un lapso muy breve”, añadió.

Los fabricantes clandestinos de los tugurios urbanos embotellan, etiquetan y venden el alcohol en bares de todo el país, explicó Kamau. Varias redadas policiales encontraron restos de ropa interior femenina y ratas muertas en los brebajes.

La ley de Control de Bebidas Alcohólicas de 2010 limita la venta de alcohol entre las 17 y las 23 horas, pero los consumidores encuentran la forma de evitar el toque de queda.

Los datos recogidos por Euromonitor International, una firma de investigación de mercado, reveló que el alcohol adquirido en las tiendas durante el toque de queda en diciembre de 2012 subió 4,35 por ciento, hasta alcanzar 26,4 millones de litros.

Los clientes “se encierran en los bares y beben durante el toque de queda o compran la bebida y la consumen en sus casas, exponiendo a sus hijos al alcohol desde una edad muy temprana», explicó Dave Kinyanjui, dueño de un bar en el centro de Nairobi.

La ley de Control de Bebidas Alcohólicas se debilitó sustancialmente en 2013 con la incorporación de la política del gobierno descentralizado. Este sistema de autonomía significa que cada condado debe ratificar la ley, lo cual es una batalla cuesta arriba ya que varios dirigentes locales también son propietarios de bares.

El aumento de la bebida significa mayores ganancias para los fabricantes comerciales. Un informe de la empresa cervecera African Breweries Limited East (EABL) en marzo indicó un aumento promedio de 11 por ciento en las ganancias por la venta de cerveza.

Según EABL, el mayor crecimiento, de 67 por ciento, se produjo en las bebidas espirituosas, que apuntan principalmente a las personas de menores ingresos, y que son también el blanco de muchas marcas del mercado negro.

Otro informe publicado por Euromonitor Internacional confirmó el crecimiento constante del consumo de alcohol, que podría continuar con la mejora de la economía “debido a las buenas perspectivas del sector del petróleo en Kenia y la estabilidad política».

Las botellas no retornables y las latas hacen que llevar alcohol a la casa sea más fácil.

Una encuesta nacional realizada por Nacada en 2012 mostró que el alcohol es la sustancia de la que mas se abusa en el país. De los diferentes tipos de bebidas alcohólicas, el licor tradicional es el más accesible, seguido de vinos y bebidas espirituosas, y en último lugar, el “chang’aa”, que significa “mátame rápido”.

Un análisis de la situación del alcohol realizado en 2012 por la oficina regional de IOGT-ONT, un movimiento internacional contra el alcoholismo, concluyó que de las “personas entrevistadas, 63 por ciento había consumido alcohol y 30 por ciento consumió más de cinco tragos de alcohol en cada ocasión”.

“Los adolescentes entre 14 y 17 años consumen dos tragos de alcohol cada vez que beben”, añadió el análisis.

Las estadísticas oficiales revelan que el abuso de alcohol y drogas es mayor entre los adultos jóvenes de 15 a 29 años y menor entre los adultos mayores de 65 años.

Los menores de edad tampoco escapan al fenómeno. Según Nacada, los niños y niñas del medio rural tienen más probabilidades de haber consumido licor tradicional y chang’aa que sus pares de zonas urbanas.

David Ogot, coordinador nacional de la organización Sensibilidad sobre el Alcohol en Kenia y alcohólico recuperado, dijo a IPS que «el consumo excesivo suele verse como un problema transitorio hasta que realmente se sale de control, cuando la mayoría de las familias lo ocultan debido a la vergüenza”.

Las personas alcohólicas que quieren acabar con su adicción tienen pocos lugares donde recurrir, según William Sinkele, director de Apoyo a la Prevención y el Tratamiento de las Adicciones en África. Aunque Kenia tiene más de 70 centros de tratamiento, solo tres son de gestión pública, explicó a IPS.

«Es bueno que tengamos tantos centros de tratamiento, pero la mayoría se concentran en la zona de Nairobi… y el keniano promedio con un problema de alcohol o drogas no puede pagar el tratamiento», observó.

Mientras tanto, algunos culpan de la situación a la industria internacional del alcohol, que tiene una fuerte presencia en Kenia y socavó la aplicación de la ley de Control de Bebidas Alcohólicas con una fuerte publicidad y promoción a través de eventos musicales y artísticos.

La empresa de asesoría financiera KPMG destacó en un comunicado «el crecimiento increíble del mercado de la cerveza en Kenia».

Según la firma,  la demanda, “impulsada por el fuerte crecimiento demográfico, una creciente clase media y el dinamismo del sector privado, la industria cervecera… despegó de manera impresionante, y promete un desarrollo aún mayor en la próxima década».

Solo la inflación y la subida de impuestos podrían frenar ese aumento, advirtió.

«Para ampliar su base de clientes”, la empresa invirtió en sus divisiones de “mercadeo y ventas en esta área”, añadió.

Editado por Lisa Vives y Phil Harris / Traducido por Álvaro Queiruga

 


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