“Je suis favela” o un puente literario entre Brasil y Francia
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“Je suis favela” o un puente literario entre Brasil y Francia

Editora francesa Paula Anacaona.

Editora francesa Paula Anacaona.

PARÍS, 12 may 2015 (IPS) - Mucho antes del atentado contra la revista satírica Charlie Hebdo en París, que dejó varias personas muertas, una joven editora francesa había publicado una colección de relatos llamada “Je suis favela” sobre la vida en esos hacinados barrios pobres de Brasil.

Lo irónico es que las ventas de su colección se dispararon tras el ataque del 7 de enero, cuando hombres armados irrumpieron en la sede de Charlie Hebdo y abrieron fuego en plena reunión de la redacción dejando 12 personas muertas, entre las que había varios dibujantes emblemáticos.

“Para entender la favela debes comprender a los abuelos que llegaron a las ciudades desde áreas rurales, a menudo sin nada y sin saber leer ni escribir”: Paula Anacaona.

Algunos lectores creyeron que las historias de “Je suis favela (yo soy la favela)” eran un intento de denunciar la situación de las comunidades marginadas en Francia, recurriendo el término que se usa en Brasil y a la consigna “Je suis Charlie” con que el público respondió al ataque terrorista.

Pero descubrieron que se trataba de las poblaciones marginadas de un país sudamericano donde similares fuerzas de exclusión empujan a los jóvenes a la delincuencia.

“Todos podemos aprender de lo que ocurre en otro lugar del mundo, pues a todos nos afectan cuestiones sociales y económicas similares”, explicó Paula Anacaona, editora del libro y fundadora de Éditions Anacaona, cuyo fin es publicar libros brasileños en Francia.

Especializada en traducción de textos técnicos, Anacaona, una parisina de 37 años, se convirtió por casualidad en traductora literaria y editora. Estando de vacaciones en Río de Janeiro, en 2003, comenzó a conversar con una mujer, quien le comentó que era escritora y le prometió mandar un libro.

Dos meses después de regresar a París, Anacaona recibió el libro y le “encantó”, reconoció a IPS. Tradujo la obra, escrita por Heloneida Studart, que tituló “Le Cantique de Meméia” (El cántico de Memeia) y logró que la publicara una editorial canadiense.

Tapa del libro "Je suis favela".

Tapa del libro “Je suis favela”.

Studart, quien falleció en 2007, también era ensayista, periodista y defensora de los derechos de las mujeres, y su libro llamó la atención de lectores franco-parlantes en varios países.

Otros escritores se pusieron en contacto con Anacaona, quien se convirtió en una traductora literaria. Al enviar distintas obras a las editoriales, también asumió el papel de agente, una tarea de tiempo completo.

“Con todo lo que implicaba, me dije que por qué no publicar yo misma los libros”, recordó. Así creó Éditions Anacaona, en 2009, dedicada a la literatura de, y sobre, los barrios marginales o las favelas de Brasil, porque “nadie lo hacía”.

El primer libro que publicó su editorial fue “Le Manuel pratique de la haine” (Manual práctico del odio), una obra violenta y oscura ubicada en una favela y lanzada ese mismo año.

Dos años después apareció “Je suis favela”. Anacaona eligió los autores para la colección, procedentes tanto de favelas como de clase media, y tradujo las historias del portugués al francés.

Su propósito es tratar de cambiar la percepción de las personas que se cree que viven al margen de la sociedad. En la tapa de la colección se ve a una joven negra sentada y escribiendo en un balcón con un paisaje urbano de fondo.

“Como ve, no está bailando, no se trata de estereotipos”, explicó Anacaona.

El libro se publicó en Brasil con el título en portugués de “Eu sou favela”, lo que Anacaona vivió como un logro. “En Río, 22 por ciento de la población vive en favelas, por lo que es un libro relevante para muchos lectores”, indicó.

En Francia, donde hay un examen de consciencia tras el atentado contra Charlie Hebdo, que incluso llevó al primer ministro Manuel Valls a considerar que la exclusión social de algunos sectores es una forma “apartheid”, el libro ofrece una reflexión sobre las razones y las consecuencias de la marginación, aunque esta ocurra a 8.620 kilómetros de distancia.

“Los lectores franceses respondieron al libro porque la gente realmente está tratando de comprender el espacio que todos compartimos y las razones de la radicalización”, explicó Anacaona.

Con 15 autores, Anacaona amplió el espectro de su editorial para incluir a autores “regionalistas” como la fallecida Rachel de Queiroz y José Lins do Rego, del Nordeste de Brasil, que creó personajes fuera de contextos urbanos.

“Para entender la favela debes comprender a los abuelos que llegaron a las ciudades desde áreas rurales, a menudo sin nada y sin saber leer ni escribir”, puntualizó Anacaona.

Los escritores contemporáneos de su empresa incluyen a la premiada Tatiana Salem Lévy, considerada una de las Mejores Novelistas Jóvenes Brasileñas de Granta, y la destacada Ana Paula Maia, quien comenzó su carrera con pequeñas obras de ficción en Internet, del género conocido como “pulp”, y ahora tiene numerosos seguidores.

Ambas escritoras forman parte del grupo de 48 autores brasileños invitados este año a la Feria del Libro de París, realizada del 20 al 23 de marzo.

Considerado “un país lleno de voz”, Brasil fue el invitado de honor y los autores debatieron sobre distintos temas, desde la violencia urbana hasta lidiar con la memoria y el desplazamiento. Anacaona tuvo un papel central como editora de libros brasileños, y su puesto atrajo a una gran cantidad de lectores.

Además, tradujo y publicó dos obras de Maia, “De ganado y hombres” y “Carbón animal”, cuyos personajes son poco comunes en la literatura.

Escritora brasileña Ana Paula Maia. Crédito: Marcelo Correa.

Escritora brasileña Ana Paula Maia. Crédito: Marcelo Correa.

Maia escribe sobre un empleado de un matadero y un trabajor de un crematorio, por ejemplo, de forma poco sentimental con un diálogo mínimo y casi sin adjetivos.

“No se la puede clasificar”, sostuvo Anacaona, quien dijo que a pesar de su aspecto de modelo, Maia se identifica con quienes viven en áreas marginadas porque creció entre personas que no encajaban con ningún modelo dominante.

Escritora y editora se parecen y hasta comparten un nombre. Anacaona reconoce que le atrae Brasil y su literatura por su propio origen mixto, su madre francesa es blanca y su padre sudamericano tiene ancestros africanos.

“En Brasil es posible ser tanto negro como blanco, y eso es importante para mí”, observó.

En materia literaria, publicó hace poco una caja con 14 obras de teatro brasileñas, cuya traducción contó con el patrocinio del Ministerio de Cultura de Brasil, en un intento por difundir el teatro de ese país en Francia.

Además, hay una segunda colección de las favelas, “Je sui toujours favela (Yo siempre soy favela)”, que incluye tanto literatura como artículos periodísticos y sociológicos sobre los asentamientos irregulares.

Entre la primera y la segunda colección, Anacaona dijo que se dio cuenta de que la “favela cambió mucho”, lo que atribuye al impacto de las políticas destinada a disminuir la desigualdad, implementadas por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2011), quizá una lección para Francia y otros países.

Editado por Phil Harris / Traducido por Verónica Firme

 


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