Expansión de colonos israelíes atiza violencia en Cisjordania
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Expansión de colonos israelíes atiza violencia en Cisjordania

Una valla protege un barrio en construcción en el asentamiento judío de Ariel, en Cisjordania. Crédito: Pierre Klochendler/IPS

NACIONES UNIDAS, 12 ago 2015 (IPS) - Menos de 15 días después de que un bebé palestino de 18 meses muriera en un atentado incendiario en la aldea cisjordana de Duma, un comité especial de la ONU arremete contra la política israelí de expansión de las colonias, señalándola como la causa fundamental de la violencia contra los palestinos.

El Comité Especial encargado de Investigar las Prácticas Israelíes que Afectan los Derechos Humanos del Pueblo Palestino y Otros Árabes en los Territorios Palestinos Ocupados completó el trabajo de su misión investigadora anual a Jordania el 8 de este mes, el mismo día en que el padre del bebé también sucumbió a las severas quemaduras que sufrió cuando colonos arrojaron una bomba de fuego contra la vivienda de la familia.

El Comité se declaró “alarmado” por la escalada de violencia contra los palestinos, culpando a un “clima de impunidad relativa a las actividades de los colonos” de tragedias como la perpetrada el 31 de julio en Duma.

En un comunicado divulgado el 10 de este mes, el Comité reveló que todos los testimonios de varias organizaciones de la sociedad civil y funcionarios palestinos apuntaban a la misma conclusión: que mientras el gobierno de Israel no controle la actividad de los asentamientos ilegales en Cisjordania, la violencia probablemente continuará.

Solo en los primeros siete meses de este año, la ONU ha documentado unos 120 ataques perpetrados por colonos judíos contra palestinos que viven en Cisjordania
Según el movimiento Shalom Ajshav (Paz Ahora), los colonos israelíes en Cisjordania son actualmente unos 350.000, y se estima que hay otros 300.000 que residen en partes de Jerusalén que Israel capturó a Jordania y anexó ilegalmente en 1967.

Las colonias se concentran principalmente en una zona delimitada como “Área C”, que representa 61 por ciento del territorio de Cisjordania. Allí, unos 60.000 palestinos están hacinados en un espacio cada vez más reducido, mientras nuevos asentamientos los segregan y marginan aún más.

El año pasado, Israel aumentó su gasto anual destinado a la actividad de los asentamientos en Cisjordania a 100 millones de dólares, lo que representa un aumento de 600 por ciento en relación al año anterior. Si se agrega el gasto de asentamientos en los altos del Golán, el número se dispara a 200 millones de dólares anuales.

Según Shalom Ajshav, desde 2009 el gobierno israelí aprobó licitaciones para unas 4.485 nuevas unidades, entre ellas casas, carreteras, edificios industriales y sitios agrícolas. En los últimos dos años solamente, dos tercios de las nuevas construcciones tuvieron lugar en el lado palestino de una frontera acordada en el marco de la Iniciativa de Ginebra de 2003.

En incontables ocasiones, la ONU (Organización de las Naciones Unidas) reiteró que construir asentamientos en tierras ocupadas es ilegal según el derecho internacional. Pese a las súplicas de varios secretarios generales del foro mundial, incluido el actual, Ban Ki-moon, ahora hay cerca de 220 colonias israelíes dispersas por toda Cisjordania.

Un informe exhaustivo del diario The New York Times señaló que estas residencias van de rudimentarios “puestos de avanzada en lo alto de las colinas” a ciudades de crecimiento descontrolado que poseen sus propias universidades y hasta salas de cine.

En esta última categoría, el más grande es el enclave conocido como Modiin Illit, donde viven 60.000 personas y que crece a gran velocidad. Solo en 2009 registró 60 nacimientos por semana.

Además de anexar tierra palestina y de fragmentar más Cisjordania, la expansión de las colonias también contribuyó con un clima de impunidad en el que los crímenes contra los palestinos –a menudo a manos de los propios colonos– siguen fuera de control.

El muro de separación se extiende entre el asentamiento israelí de Pisgat Zeev y un campamento de refugiados palestinos. Crédito: Jillian Kestler-D’Amours/IPS

El muro de separación se extiende entre el asentamiento israelí de Pisgat Zeev y un campamento de refugiados palestinos. Crédito: Jillian Kestler-D’Amours/IPS

Un informe de la organización israelí de derechos humanos Yesh Din reveló que “apenas 7,4 por ciento de las investigaciones policiales llevadas a cabo por la Policía del Distrito de Samaria y Judea sobre delitos cometidos por civiles israelíes contra palestinos y propiedades palestinas en Cisjordania derivaron en cargos contra los sospechosos”.

Judea y Samaria son los nombres bíblicos con que los colonos designan a Cisjordania.

La organización agregó que la cifra se basa en una muestra de unas 1.000 investigaciones realizadas por esa fuerza policial entre 2005 y 2014. Muchos actos de violencia y vandalismo ocurren en tierras agrícolas palestinas, o en los suburbios de las aldeas palestinas.

Yesh Din etiqueta a estos ataques como “una estrategia calculada, diseñada para restringir y desposeer a los palestinos de su tierra”.

Solo en los primeros siete meses de este año, la ONU ha documentado unos 120 ataques perpetrados por colonos judíos contra palestinos que viven en Cisjordania. Informes de Yesh Din señalan que estos incidentes violentos cubren todo el espectro que va desde balaceras hasta golpizas, o hasta atropellar palestinos con vehículos.

Los colonos también suelen intentar destruir tierras agrícolas palestinas talando árboles, incendiando cultivos, dañando maquinaria o robando y envenenando al ganado.

Los ataques contra la propiedad representan 41 por ciento de todas las demandas presentadas, la mitad de las cuales implican la destrucción de frutales. Desde 1967, unos 800.000 olivos fueron arrancados en Cisjordania y Gaza.

Yesh Din también señala que cinco por ciento de los archivos de investigación de la Policía del Distrito de Samaria y Judea “incluyen la matanza de animales de granja, la profanación de mezquitas y cementerios, la evacuación de aguas servidas sobre tierra agrícola palestina (y) el vertido de desechos sobre tierra perteneciente a palestinos”.

Otro 14 por ciento de los delitos penales contra palestinos involucran a colonos que intentan quedarse con tierra palestina cultivando sin autorización, vallando ciertas áreas, traspasando ilegalmente o instalando casas e invernaderos portables del lado palestino de la frontera.

Aunque el gobierno israelí a menudo condena públicamente la violencia que ejercen los colonos, si se da un vistazo a los números se obtiene un panorama más claro de sus políticas.

Según un análisis exhaustivo de los costos económicos de los asentamientos, publicado este año por el Centro Macro para la Economía Política, con sede en Tel Aviv, en 2014 el Estado asignó 950 dólares a cada israelí residente en Cisjordania, el doble de lo que gastó en los habitantes de ciudades más grandes como Tel Aviv o Jerusalén.

Su gasto destinado a ciudadanos israelíes en asentamientos más aislados fue de 1.480 dólares por persona el año pasado.

Editado por Kitty Stapp

 

 


  • Roberto Dante Di Benedetto

    LOS MUROS DE ISRAEL NADA TIENEN QUE VER CON EL GRAN ARQUITECTO
    roberto dante – Lanús, Argentina –

    Los dichos del Jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, general Martin Dempsey, son una caricia para los oídos maltratados de Netanyahu.
    A pesar de que Netanyahu fue a ladrar en la cueva de los Republicanos en EEUU
    solo demostró mayor confusión y aislamiento del sionismo.
    Ya que los acuerdos en las declaraciones de Irán y los No Alineados sobre el
    peligro de una Israel con armas nucleares es una nueva derrota internacional del gobierno israelí, y van…

    El ex acuerdo entre Hamas y Al Fatah recibió, como respuesta del gobierno sionista de Israel, un bombardeo despiadado sobre el territorio de Gaza.
    No fue sorprendente.
    Semana tras semana leemos como Israel aprueba la construcción de nuevas
    viviendas para colonos en territorios palestinos. A este disparate (como
    expresión de poder), sumemos el de la permanente demonización de Irán y los
    bombardeos israelíes sobre tierra Siria.
    Este tortuoso accionar aprobado por Netanyahu parece indicarnos una gran
    desorientación en la política internacional de Israel.

    El fundamentalismo de Netanyahu es tal, que ya le impidió ver “la salida” que le estaban ofreciendo Mahmoud Abbas y John Kerry. Quienes sólo buscaban crear un “espejismo” que certificara un nuevo estado con límites tan comprimidos que sólo fuera ocupado por la “Nueva Burguesía de Palestina”, que negocia con Israel.

    La hipocresía del Gobierno Israelí se expresa en la siguiente relación: Dialogan
    / Atacan / Ocupan / Construyen Muros. Por lo cual es necesario repasar
    algunos antecedentes sobre los manejos del sionismo a partir de la cuña que
    instaló en Medio Oriente.

    El fundamentalista de Netanyahu acumuló sangrientos ataques a la franja de Gaza que no pudieron derrotar a Hamas y tuvieron como principal resultado su crecimiento político en el seno del pueblo Palestino. Si hasta el mediático y negociador Abbas exhibía, con orgullo, su papelito sellado por la ONU
    reconociendo a Palestina (claro: sólo con fronteras establecidas hasta 1967)
    como Estado observador.
    De este modo se comenzaba a incrementar el aislamiento político de Israel. Hasta “el bueno” de Obama se atrevió a contradecir a Netanyahu sobre la necesidad de atacar, ¡Ya!, al contestatario Irán.

    -¿La diplomacia israelí?: continúo con sus ladridos hacia una Luna que le ofreció su lado oscuro. Están ciegos para ver que “a más muros, es mayor su aislamiento”.

    > Irán acuerda con Suramérica; Israel se desespera

    Mientras observan, con impotencia, el crecimiento de la diplomacia iraní. Ven como Latinoamérica, lentamente, escapa a su influencia; y, a la Indoamérica de los pueblos que (respetando sus diferentes tiempos), avanzan en la construcción de la Patria Grande también le muestra el lado oscuro de la Luna.

    Y retornan sus ladridos contra el Líbano, Palestina, Irán y Obama. Por ahora son ladridos de impotencia. Pero, cuidado, la desesperación por los nuevos ataques, futuros asentamientos sionistas en Gaza y su futuro gran muro en la frontera con Jordania pueden desencadenar violencias que nos dejarían sin futuro para nuestros nietos.

    NOTA > Estos no son tiempos para neutrales.

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