Festival de cine pone el foco en realizadoras africanas

Sara Chitambo, directora del capítulo sudafricano de la Asociación Internacional de Mujeres de Radio y Televisión (IAWRT). Crédito: Mark Olalde/IPS.
Sara Chitambo, directora del capítulo sudafricano de la Asociación Internacional de Mujeres de Radio y Televisión (IAWRT). Crédito: Mark Olalde/IPS.

En el Festival de Cine Africano HER, que se llevó a cabo en el cine independiente Bioscop, en el barrio recuperado y de moda de Maboneng, en esta ciudad de Sudáfrica, se presentaron filmes y series para Internet de todo el mundo, destacándose las de Mali, Estados Unidos y Burkina Faso, entre otros países.

La organización de ese primer festival de cine femenino de África, que tuvo lugar el 28 y 29 de octubre, estuvo a cargo de la Asociación Internacional de Mujeres de Radio y Televisión (IAWRT, en inglés) .[pullquote]3[/pullquote]

Muchas de las más de 500 integrantes de IAWRT, de más de 50 países, participaron en la conferencia regional, que incluyó talleres sobre seguridad para periodistas mujeres, reuniones sobre cómo atender el desequilibrio de género en las redacciones de periódicos y también sobre el festival de cine.

“Uno de los puntos fuertes de esta organización es que nos reunimos personas de diferentes países”, destacó Gunilla Ivarsson, presidenta de IAWRT. “Cuando nos sentamos juntas, cara a cara, a hacer este tipo de trabajo, tenemos mucho que aprender de cada una”, apuntó.

IAWRT también organizó un festival en India para exponer y presentar el trabajo de las realizadoras de cine.

Según un informe de 2015 del Centro de Medios de Mujeres, 38 por ciento de los profesionales de los diarios son mujeres y había 27 por ciento de fotógrafas y camarógrafas y ellas constituían 41 por ciento del personal de los informativos de televisión.

“Los hombres representaron 83 por ciento de los directores, productores ejecutivos, productores, guionistas, cineastas y editores de los 250 filmes más taquilleros de Estados Unidos en 2014”, detalla el documento. Además, ninguna de las 100 películas de mayor recaudación de 2013 estuvo dirigida por una cineasta negra.

“Es muy importante que las personas puedan colaborar después (del festival) y que sientan que cuentan con una comunidad de mujeres que tuvieron que hacer frente a desafíos similares para contar su historia”, observó Sara Chitambo, directora del capítulo sudafricano de IAWRT, al comentar el Festival de Cine Africano HER.

Muchas de las participantes coincidieron en que la falta de representación en los medios y en el cine redunda en personajes femeninos unidimensionales y en una carencia de historias de mujeres de la vida real.

Nefertite Nguvu, directora del largometraje “In the Morning”, presentado en el Festival de Cine Africano HER realizado en octubre de 2016, en Sudáfrica. Crédito: Mark Olalde/IPS.
Nefertite Nguvu, directora del largometraje “In the Morning”, presentado en el Festival de Cine Africano HER realizado en octubre de 2016 en Sudáfrica. Crédito: Mark Olalde/IPS.

La cineasta y escritora estadounidense Nefertite Nguvu, cuyo filme “In the Morning” (En la mañana), fue el largometraje del festival, comentó: “Si creyera que las negras son lo que me muestra la televisión, tendría un mundo de problemas”.

La película sigue la vida de nueve amigas y muestra sus vínculos durante 24 horas, en el barrio neoyorquino de Brooklyn. Nguvu escribió la historia porque está cansada de ver filmes que retratan la vida de los negros, en general, siempre en el marco de algún conflicto, y decidió hacer un filme sobre “gente común”.

Nguvu, quien contó que sus padres eran nacionalistas negros que le enseñaron sobre el panafricanismo, filmó todas las escenas en ocho días con un presupuesto de menos de 100.000 dólares, los que reunió gracias al sitio de Internet de micromecenazgo Kickstarter.

En la próxima primavera boreal, tiene previsto presentar la película en Estados Unidos, también de forma independiente.

“Los festivales que se concentran en las mujeres o en el trabajo de la diáspora africana, creo, son fundamentales para una directora como yo porque no todos los festivales de cine acogen trabajos como el mío”, subrayó.

Concebido como un espacio para exponer el trabajo de africanas y de mujeres de la diáspora africana, el festival de Johannesburgo se concentró en producciones dirigidas por mujeres o en las que ellas eran las directoras de fotografía. Más de 40 cineastas de 13 países enviaron sus trabajos, de los que se eligieron una decena de piezas para el festival.

“Siempre hubo otras personas contando nuestras historias. Siempre fuimos sujetos de historias. Hay excelentes narradoras en el mundo, pero sencillamente parece que no hay un espacio para apreciarlas”, se lamentó Chitambo.

Además, comentó que el continente africano fue el que más piezas presentó, seguido de Estados Unidos y Gran Bretaña. Muchos de los trabajos africanos pertenecían a la categoría entretenimiento, como vídeos musicales, o se concentraban en las luchas cotidianas por acceder a servicios médicos, entre otras necesidades.[related_articles]

La mayor parte de las piezas de la diáspora se enmarcaban en una narrativa más abstracta, como la identidad o la añoranza de un continente de origen en el que la realizadora nunca había vivido.

El festival también permitió que las cineastas profundizaran en temas que adquirieron muchos más matices al ser presentados desde la perspectiva de una mujer africana.

Jennifer Shinta Ayebazibwe es una de las productores del grupo de lesbianas Straight Up Media, que hace poco comenzó a realizar una serie para Internet llamada “Pink Shorts” (bermudas rosadas).

Un episodio típico del equipo de Johannesburgo incluye preguntas sobre la vida de las homosexuales, respuestas y anécdotas de las creadoras. Hasta ahora se publicaron siete, grabados con un celular iPhone y que subieron a su canal de YouTube.

“No tenemos mucho contenido ‘queer’ en África”, observó Ayebazibwe. “Es fantástico contar con este tipo de espacios y este tipo de apoyo y aliento”, se alegró.

El término ‘queer’, que quiere decir raro o extraño en inglés, comenzó a utilizarse de forma peyorativa para referirse a las personas homosexuales, gays, bisexuales y transexuales, pero luego fue adoptado por algunos integrantes de esta comunidad para referirse a las personas que no son heterosexuales.

“Pink Shorts” se podía ver siempre entre la proyección de un filme y otro, mientras los participantes interactuaban. Los episodios tienen cientos de vistas cada uno, pero Ayebazibwe precisó que no persiguen la fama, sino ofrecer un contenido relacionado con la homosexualidad para las personas que puedan necesitarlo, aunque espera que Straight Up Media tenga más material para mostrar en el próximo festival.

“Espero que el año que viene para esta época tengamos algo muy bueno para aportar al festival”, indicó.

Traducido por Verónica Firme

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