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Expectativa por cambios en el Consejo de Seguridad de la ONU

El secretario general de la ONU, António Guterres, con Olof Skoog, de Suecia, presidente del Consejo de Seguridad durante el mes de enero. Crédito: Rick Bajornas/UN Photo.

El secretario general de la ONU, António Guterres, con Olof Skoog, de Suecia, presidente del Consejo de Seguridad durante el mes de enero. Crédito: Rick Bajornas/UN Photo.

NACIONES UNIDAS, 6 ene 2017 (IPS) - Cinco de los 15 miembros del Consejo de Seguridad de la ONU se renovaron esta semana, pero el mayor cambio vendrá a fines de este mes, cuando asuma el nuevo gobierno de Estados Unidos.

Suecia, Bolivia, Etiopía, Kazajstan e Italia reemplazaron a España, Malasia, Nueva Zelanda, Angola y Venezuela, sumándose a Japón, Egipto, Senegal, Ucrania y Uruguay, además de los cinco miembros permanentes, China, Francia, Rusia, Gran Bretaña y Estados Unidos, los que tienen poder de veto.

La expectativa tiene que ver con las declaraciones del presidente electo Donald Trump, tras la controvertida votación contra los asentamientos israelíes en los territorios palestinos que ocupa.

La posición de Estados Unidos sorprendió cuando se abstuvo de votar la resolución de condena a las colonias ilegales en Cisjordania, en vez de ejercer su derecho de veto, como ha sido sido política habitual en este asunto.

Tras lo cual, Trump, tuiteó, “en lo que respecta a la ONU, las cosas serán distintas a partir del 20 de enero”.

Por su parte, la embajadora de Estados Unidos en la ONU (Organización de las Naciones Unidas), Samantha Power, justificó la posición de su país: “La actividad en los asentamientos israelíes en los territorios ocupados en 1967 socava la seguridad de Israel, atenta contra la viabilidad de la solución negociada de dos estados y erosiona las perspectivas de paz y estabilidad en la región”, arguyó.

Pero Power será reemplazada por la elegida de Trump, la actual gobernadora de Carolina de Sur, Nikki Haley, tras su asunción a fines de este mes.

Sin embargo, el embajador de Suecia, Olof Skoog, minimizó las consecuencias políticas que tendrá el cambio de gobierno de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad.

“No hablé con nadie del nuevo gobierno del presidente electo, pero espero que cuando vengan y vean el trabajo que hacemos, vean que defiende los intereses de Estados Unidos”, declaró el martes 3.

Con todos los últimos cambios y los que se vienen, desde un nuevo presidente en Estados Unidos hasta un nuevo secretario general de la ONU, Skoog dijo que espera que ese “espíritu de novedad” se aproveche para impulsar el trabajo en el Consejo de Seguridad.

De hecho, Skoog no espera cambios en la labor de ese órgano con el nuevo gobierno estadounidense, con el que, dijo, espera colaborar.

Skoog señaló que Power tenía una voz fuerte y que compartía muchas opiniones con ella. También dijo haber trabajado con Haley, y no cree que haya cambios en la política del Consejo de Seguridad en lo que respecta al conflicto palestino-israelí.

Aunque Suecia reconoció al estado de Palestina, un aspecto en el que, por cierto, discrepa con la política proisraelí de Trump.

Por su parte, el primer ministro italiano Paolo Gentiloni, declaró que espera que su país ponga al conflicto palestino-israelí entre las prioridades de la ONU.

También se espera que Italia, representada por el embajador Sebastiano Cardi, se concentre en la emigración desde Medio Oriente y en la situación de Siria.

En una inusual medida, Italia compartirá el asiento correspondiente a Europa con Holanda porque ninguno obtuvo el número de votos necesario en la Asamblea General. Italia ocupará su asiento en 2017 y Holanda lo hará en 2018. Gentiloni consideró el acuerdo como “un mensaje de unidad entre los países europeos”.

Por otra parte, esta es la primera vez que Kazajstán ocupa un asiento en el Consejo de Seguridad. Ese país de Asia central estará representado por el exembajador en Estador Unidos, Kairat Umarov.

Kazajstán, integrante de la Zona Libre de Armas Nucleares de Asia Central, también puede dar nuevos aires a los debates sobre la no proliferación. Algunos comentarios de Trump dieron a entender que las armas atómicas pueden llegar a ocupar un lugar destacado en la agenda de la ONU este año.

Luego, en reemplazo de Venezuela y en representación de los países de América Latina, estará Bolivia, que vuelve a ocupar un asiento en el Consejo de Seguridad después de 1979, representada por Sacha Llorenti, un escritor que presidió dos años la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de su país y que fue ministro del presidente Evo Morales.

Llorenti renunció como ministro en 2012, tras una brutal represión policial contra una manifestación en protesta por la construcción de una carretera en la selva amazónica. Esa no era la primera vez que el funcionario se veía involucrado en enfrentamientos con las poblaciones indígenas por el desarrollo de infrastructura.

Por último, Etiopía reemplaza a Angola, y se une a Senegal como representante de los países africanos en el Consejo de Seguridad. Ese país se convirtió en uno de los mayores contribuyentes a las operaciones de paz de la ONU con 8.000 efectivos.

Además, en su primer mes en el máximo órgano de seguridad del foro mundial, Suecia asumió la presidencia rotativa. Skoog declaró el martes que entre las prioridades de este mes se destacan la situación en Siria, Sudán del Sur y el Congo.

Skoog también subrayó entre los temas más importantes, el masivo desplazamiento de personas, la disminución de recursos y el crecimiento de grupo insurgente Boko Haram en la región del lago Chad, como informó la organización humanitaria Oxfam en “La crisis invisible en el lago Chad”, que vincula los problemas de cambio climático, terrorismo y seguridad nacional.

Traducido por Verónica Firme

 


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