Invertir en pequeños agricultores mejora la nutrición en Zimbabwe
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Invertir en pequeños agricultores mejora la nutrición en Zimbabwe

Mujeres realizan una demostración durante una capacitación de las escuelas de agricultura de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Crédito: Sally Nyakanyanga/IPS.

Mujeres realizan una demostración durante una capacitación de las escuelas de agricultura de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. Crédito: Sally Nyakanyanga/IPS.

HARARE, 22 mar 2017 (IPS) - El zimbabuense Edward Madzokere tiene que contratar un carro y levantarse al alba para llevar sus mangos a Shurugwi, 230 kilómetros al sur de Harare. Este agricultor vende su producción en el “punto de crecimiento» más cercano en Tongogara (el término utilizado para áreas donde se fomenta el desarrollo), donde los precios no son estables.

“Como productor de frutas, me vi obligado a venderlas por muy poco, para no que no se pudrieran”, contó a IPS.

El mal estado de la economía le ha dificultado la vida a Madzokere, quien tiene dificultades para cubrir las necesidades básicas de su familia.

“Me gustaría saber cómo hacer mermelada de mango o poder secar la fruta para venderla”, apuntó.

“El programa mejora la capacidad de los agricultores de comprar insumos y vender su producción al fortalecer a los grupos de agricultores, mejorar el acceso a los servicios económicos, conectar a los agricultores al mercado nacional y a los regionales”: Ali Said Yesuf (FAO).

Madzokere cree que con mejor información y la creación de vínculos fuera del mercado para su producción, podría lograr grandes cosas en este sector.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) subrayó la concentración de pequeños agricultores en terrenos de subsistencia, en vez del cultivo como negocio, lo que significa menor demanda de insumos, lo que deriva en menos incentivos para que los proveedores de insumos lleguen a los agricultores.

Lo mismo le pasa a Elias Matongo, un distribuidor de Shurugwi, a quien le ha costado convencer a las instituciones financieras que le dieran un préstamo suficiente para ampliar su negocio. Hasta ahora solo logró juntar 2.500 dólares, lo que no es le alcanza.

“Los insumos agrícolas son muy caros, necesito un préstamo de 5.000 dólares y más para poder tener cierta cantidad disponible y más cerca de los agricultores”, explicó a IPS.

La FAO indicó que 68 por ciento de los más de 13,200 millones de habitantes de Zimbabwe viven en áreas rurales, donde la economía está dominada por la agricultura.

En 2012, 76 por ciento de los hogares rurales eran pobres. Además, es común que los pequeños agricultores vivan en zonas alejadas, donde no la infraestructura no es buena y no llegan los proveedores de insumos ni los compradores.

Ali Said Yesuf, asesor técnico de la FAO, dijo a IPS que la agencia, con un apoyo financiero del Departamento de Desarrollo Internacional de Gran Bretaña de 72 millones de dólares, lanzó el Programa Medios de Subsistencia y Seguridad Alimentaria para aumentar la productividad agrícola, elevar los ingresos, mejorar la seguridad alimentaria y nutricional y reducir la pobreza rural en Zimbabwe.

El proyecto, que comenzó en 2015, se implementará en ocho distritos del país.

“El programa atenderá las dificultades específicas que afrontan los pequeños agricultores para aumentar la productividad de sus terrenos y crear mercados para su producción”, indicó Yesuf.

Más de 349.000 zimbabuenses resultarán beneficiados en 2018 y se elegirán en función de su situación económica, su inseguridad alimentaria y su potencial para el desarrollo del mercado.

“El programa mejora la capacidad de los agricultores de comprar insumos y vender su producción al fortalecer a los grupos de agricultores, mejorar el acceso a los servicios económicos, conectar a los agricultores al mercado nacional y a los regionales”, explicó Yesuf.

Otro actor clave, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), también trabaja con la FAO para ayudar a unos 5.389 pequeños agricultores con la producción de pequeños granos resistentes a la sequía, a fin de fortalecer su resiliencia.

En diciembre, 93 por ciento de las 646 hectáreas previstas se plantaron en áreas seleccionadas de todo el país, incluidos los servicios de extensión, con el apoyo del PMA y la FAO que aportaron insumos agrícolas como semillas y fertilizantes a los pequeños agricultores.

Eddie Row, director de país del PMA, dijo que son esenciales las estrategias integradas para reducir y mitigar los riesgos a fin de superar el hambre, lograr la seguridad alimentaria y mejorar la resiliencia.

“Construir la resiliencia antes, durante y después de los desastres es necesarios para apoyar al gobierno de Zimbabwe a lograr la seguridad alimentaria y adecuar la nutrición para toda la población en 2030, como prevén los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, dijo Rowe a IPS.

La FAO cree que los pequeños agricultores desempeñan un papel fundamental en la seguridad alimentaria y nutricional de Zimbabwe pues son responsables del grueso de los alimentos producidos en el país.

Zimbabwe creó un Plan Estratégico del País (2017-2021) para que los pequeños agricultores tengan un mayor acceso a mercados en buen funcionamientos para 2030, que apoya las iniciativas que promueven una comercialización eficiente y rentable.

En la provincia de Manicaland se lanzó el programa Impacto Nutricional Extendido para una Práctica Positiva (Enipa), una metodología para cambiar de comportamiento a fin de promover buenas prácticas de salud y alimentación.

El enfoque promueve la participación de los hombres para que se vuelvan agentes de cambio y promotores en sus comunidades.

“La participación masculina es transformadora pues transforma la dinámica de la toma de decisiones dentro de los hogares. Resulta que un hombre que comprende la importancia del consumo de alimentos nutritivos apoyará a su esposa en la compra y el cultivo de los mismos”, explicó Yesuf.

El proyecto aporta capacitación en cultivos importantes para una buena nutrición mediante módulos como cosechas saludables, donde hay selección, producción, procesamiento y preparación de distintos tipos de alimentos.

Apoyar a los pequeños agricultores en el país es un camino seguro para lograr una producción sostenible, como es el caso de Madzokere y otros que ya aprendieron nuevos conceptos, ampliaron sus horizontes y se concentraron en mercados externos. En ese contexto, invertir en la agricultura tiene sentido desde el punto de vista del negocio.

Traducido por Verónica Firme

 

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