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Cómo producir más alimentos sin dañar los recursos naturales

Los ocupantes de 400 hectáreas del latifundio de Santa Mônica venden sus productos agroecológicos en los municipios vecinos. Con ellos, promueven la agricultura familiar y sin pesticidas. Crédito: Cortesía del MST

Los ocupantes de 400 hectáreas del latifundio de Santa Mônica venden sus productos agroecológicos en los municipios vecinos. Con ellos, promueven la agricultura familiar y sin pesticidas. Crédito: Cortesía del MST

ROMA/BRUSELAS, 13 jun 2017 (IPS) - La intensificación generalizada de la agricultura contribuye a acelerar la deforestación, agravar la escasez de agua, el agotamiento del suelo y el volumen de emisiones de gases de efecto invernadero, alertó la FAO.

Para lograr un desarrollo sostenible tenemos que transformar los actuales sistemas de alimentación y de agricultura, incluso dando apoyo a los pequeños agricultores o agricultores familiares, reduciendo el uso de pesticidas y el uso de químicos y mejorando las prácticas de conservación del suelo, subrayó el director general de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), José Graziano da Silva, el 30 de mayo, frente a legisladores europeos, en Bruselas.

"Alimentar a las personas debe ir de la mano de nutrir al planeta”: Graziano da Silva.

También subrayó que los sistemas agrarios intensivos con un gran uso de insumos aumentaron sustancialmente la producción, pero también tuvieron un alto costo para el ambiente.

“En la actualidad es fundamental no solo aumentar la producción, sino hacerlo de tal forma que no dañe el ambiente. Alimentar a las personas debe ir de la mano de nutrir al planeta”, apuntó.

El concepto concuerda con la Agenda para 2030 de desarrollo sostenible y el Acuerdo de París sobre cambio climático, añadió. “Tenemos que avanzar hacia un uso intensivo de insumos al conocimiento de sistemas de producción intensa”, observó.

El futuro de la Alimentación y la Agricultura

En diálogo con integrantes del Comité sobre Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo, Graziano da Silva resumió las conclusiones del informe de la FAO, “El Futuro de la Alimentación y la Agricultura: Tendencias y desafíos”.

Entre las 15 tendencias que describe el informe, destacan el cambio climático, los conflictos y las migraciones.

El documento también anticipa 10 desafíos para lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y promover una agricultura sostenible a escala mundial.

El director general de la FAO se concentró en cuatro asuntos principales: cambio climático, la propagación trasfronteriza de pestes y enfermedades, y la importancia de erradicar no solo el hambre, sino todas las formas de malnutrición en el mundo.

Cambio climático

No hay ningún sector más sensible al cambio climático que la agricultura, recordó, en especial los pequeños agricultores y los familiares en los países en desarrollo, al tiempo que los sistemas agrícolas y de alimentación representan alrededor de 30 por ciento de las emisiones de gases invernadero.

“En agricultura, la adaptación y la mitigación van de la mano. No hay compensación entre ambos”, indicó Graziano da Silva, al señalar la necesidad de reducir las emisiones contaminantes a la vez que se construye resiliencia y se promueve la adaptación de los agricultores a los impactos del cambio climático.

Con ese fin, la FAO apoya a los países a través de distintas iniciativas y enfoques, como la agricultura climáticamente inteligente, la agroecología y la agrosilvicultura.

Pestes y enfermedades transfronterizas

La globalización, el comercio y el cambio climático, así como la reducida resiliencia de los sistemas de producción desempeñaron un papel fundamental en el aumento de la propagación transfronteriza de pestes y enfermedades en los últimos años, lo que constituye una enorme amenaza a los medios de vida de agricultores, así como a la seguridad alimentaria de la gente.

La FAO ayuda a los países a implementar sistemas de vigilancia y de prevención. “Aun en situaciones de conflictos y crisis prolongadas, promovemos programas de vacunación (de animales), como hacemos actualmente en Sudán del Sur y Somalia”, detalló Graziano da Silva.

“En la actualidad, el mundo produce suficientes alimentos para toda la población mundial, pero alrededor de la tercera parte se pierde o se desperdicia, además de que también se desperdician recursos naturales, como tierras y agua”, explicó.

La FAO ayuda actualmente a unos 50 países en materia de pérdida y desperdicio de alimentos con iniciativas como Save Food, una asociación única con más de 850 miembros de la industria, instituciones, institutos de investigación y organizaciones no gubernamentales, que trabajan en estos asuntos “en toda la cadena de valor, desde el campo hasta la mesa”, detalló Graziano da Silva a los europarlamentarios.

Al mencionar estimaciones que revelan que casi la mitad de la población adulta de la Unión Europea tiene sobrepeso, el director general de la FAO recordó cómo la malnutrición afecta tanto a países en desarrollo como a los ricos.

“La forma de combatir eso es transformando los sistemas de alimentos, desde la producción y hasta el consumo, y ofreciendo dietas más saludables a la población”, subrayó, y llamó a los legisladores a asegurarse de que las políticas, los programas y los marcos operativos estén arraigados en normas adecuadas.

“Los parlamentarios no solo tienen los medios para colocar a la nutrición en lo más alto de la agenda política y legislativa, sino que también pueden asegurarse de que los programas cuenten con los presupuestos necesarios para su implementación”,

Traducido por Verónica Firme

 


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