Nuevos obstáculos esperan a Bangladesh como país en desarrollo
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Nuevos obstáculos esperan a Bangladesh como país en desarrollo

Espectáculo de luces láser y fuegos artificiales en el estadio Nacional Bangabandhu, en el centro de Daca, el 22 de marzo de 2018, en el marco de las celebraciones por la graduación de Bangladesh a país en desarrollo. Crédito: A.Z.M. Anas/IPS

Espectáculo de luces láser y fuegos artificiales en el estadio Nacional Bangabandhu, en el centro de Daca, el 22 de marzo de 2018, en el marco de las celebraciones por la graduación de Bangladesh a país en desarrollo. Crédito: A.Z.M. Anas/IPS

DACA, 30 mar 2018 (IPS) - Los logros en materia de desarrollo humano de Bangladesh fueron muy festejados en marzo, a pesar de la posible pérdida de beneficios comerciales de Occidente, los que contribuyeron al éxito de las exportaciones de este país asiático durante décadas.

El 15 de marzo, Bangladesh quedó en condiciones de dejar de ser País Menos Adelantado, luego de que un panel de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dijera que esta nación de Asia meridional cumplió los tres criterios de ingresos, desarrollo humano y vulnerabilidad a las crisis.

Eso permitirá que este sea un país en desarrollo en 2024, una vez realizadas las evaluaciones pendientes.

“No es fácil” lo que se viene

Tras la “graduación”, la pérdida será más importante para el mercado de la Unión Europea (UE), donde 98 por ciento de las exportaciones bangladesíes ingresan libres de impuestos.

En el caso de la erosión de preferencias, eso representa un arancel adicional de 8,7 por ciento, solo en el mercado de la UE.

En total, los aranceles adicionales ascenderán a 6,7 por ciento, lo que generará una pérdida de 2.700 millones de dólares, alrededor de ocho por ciento de las exportaciones anuales, según una estimación del Centro para el Diálogo Político, con sede en Daca.

“Una vez que te gradúas, el camino no es fácil”, reconoció AMA Muhith, ministro de Finanzas, de 85 años, en entrevista con IPS.

Bangladesh podría perder privilegios como la exención de impuestos que gozaba como país pobre, aunque el cambio de estatus no se concretará hasta dentro de seis años, explicó.

Pero igual se sintió orgulloso y satisfecho con la promoción de Bangladesh de “país mendigo a seguro de sí mismo”.

Muhith, responsable de movilizar recursos humanitarios para la joven nación en la década de los años 70, opinó que la graduación es una respuesta a aquellos que se burlaron de Bangladesh diciendo que era un caso perdido.

Haciendo frente a los desafíos

Funcionarios del Ministerio de Comercio señalaron que la suscripción de acuerdos preferenciales con algunos países y las negociaciones con la UE por el sistema de preferencias generalizadas plus son algunas de las medidas que adoptará el gobierno para contrarrestar las consecuencias negativas de la graduación.

Para prepararse para el cambio, Bangladesh pide prestado a socios como Japón y organismos multilaterales como el Banco de Desarrollo Asiático y el Banco Mundial, a tasas de interés altas.

Para implementar 10 megaproyectos como el puerto marítimo en el la sudoriental localidad de Matarbari, el gobierno busca una combinación de préstamos con condiciones y sin condiciones, indicó Muhith.

La asistencia extranjera es un área en la que Bangladesh empezará a tener dificultades, y no será fácil hacer frente al desafío.

La relación entre impuestos y producto interno bruto (PIB) es de las más bajas del mundo, y es poco probable que mejore la situación a menos que la nueva normativa sobre el impuesto al valor agregado (IVA) se apruebe el año próximo.

Ministro de Finanzas de Bangladesh, AMA Muhith, entrega una réplica de la carta de la ONU en reconocimiento a la graduación de Bangladesh como país en desarrollo a la primera ministra Sheikh Hasina Wazed, en una recepción organizada en su honor en la capital del país. Crédito: PID (Departamento de Infrmación a la Prensa.

Ministro de Finanzas de Bangladesh, AMA Muhith, entrega una réplica de la carta de la ONU en reconocimiento a la graduación de Bangladesh como país en desarrollo a la primera ministra Sheikh Hasina Wazed, en una recepción organizada en su honor en la capital del país. Crédito: PID (Departamento de Infrmación a la Prensa.

Una historia de logros

Los avances socioeconómicos de Bangladesh, el desarrollo humano y su resiliencia económica contribuyeron a las mejoras en los tres índices del Comité de Políticas de Desarrollo.

Los envíos de mercadería, sumados a las remesas enviadas por unos 10 millones de bangladesíes en el extranjero, dejaron a la economía en buena salud, con un crecimiento de 6,26 por ciento en la década pasada.

El ingreso bruto por habitante llegó a 1.274 dólares, por encima de los 1.230 dólares necesarios para la graduación. En 2015, este país pasó a ser de bajo-medianos ingresos.

Y la gestión macroeconómica prudente mantuvo la inflación baja, entre cinco y seis por ciento, a pesar de que supo llegar a 45 por ciento.

La producción de alimentos prácticamente se triplicó hasta alcanzar 40 millones de toneladas, respecto de 1972, un año después de la independencia de Bangladesh.

Este país se volvió autosuficiente en la producción de pescado y carne, e incluso, Muhith señaló que Bangladesh podría convertirse en un país exportador de carne en dos años.

Floreciente clase media

La clase media, alrededor de uno de cada cinco de los 160 millones de habitantes, mueve el consumo, que representa 70 por ciento de la economía nacional.

Los beneficiarios del auge de la clase media son las empresas locales y las multinacionales, como la estadounidense Burger King, que se instaló en el mercado bangladesí a fines 2016 y ya tiene siete restaurantes y planea expandirse.

El crecimiento sostenido ayudó a 50 millones de personas a salir de la pobreza. El número de pobres cayó de más de 44 por ciento de la población, en los años 90, a 24 por ciento, en la actualidad, según el Banco Mundial.

Este país tiene 100 por ciento de matriculación en la enseñanza primaria y una mejor alimentación, lo que lo colocan por encima de sus vecinos de Asia meridional, incluso respecto de India y Pakistán.

Bangladesh también mejoró los índices de bienestar en 2016, como la mortalidad materna e infantil, la subalimentación y el alfabetismo de adultos.

Además, pudo mejorar su vulnerabilidad económica, gracias a una mayor estabilidad y diversificación de las exportaciones.

Nuevas oportunidades

La graduación también implica oportunidades. El ministro de Finanzas espera que entre un flujo “sustancial” de inversión extranjera tras la graduación.

“Es un reconocimiento”, recordó Ahsan H. Mansur, director ejecutivo del Instituto de Investigación Política, con sede en Daca, al ser consultado por IPS.

Además de ampliar el acceso al mercado, asegurará el acceso a recursos financieros internacionales, precisó, antes de subrayar el uso óptimo del dinero en un país donde la corrupción sigue siendo endémica.

Y también espera que el impulso del crecimiento actual sea perdurable.

Agenda futura

Y para aprovechar todas las posibilidades de la graduación, la agenda de mediano plazo del gobierno debe apuntar a reducir el costo de hacer negocios.

Mansur, exdirectivo del Fondo Monetario Internacional, dio ejemplos de servicios de transporte y puertos caros, arguyendo que hay que bajar los costos para mejorar su posición en el mundo de los negocios.

También subrayó la necesidad de realizar reformas mayores y más rápidas, y dijo que la infraestructura debe construirse al “costo correcto”, y las reformas legales y de tierras deben acelerarse.

A la larga, debe aumentar la productividad de los trabajadores mediante capacitaciones masivas y un cambio en el sistema educativo.

Según Muhith, la graduación fue posible gracias a la política pragmática de reconstrucción y desarrollo tras la independencia y a las autoridades capaces como la primera ministra Sheikh Hasina, a quien ubicó entre los “líderes bien establecidos en el mundo”.

Entre el 20 y el 25 de marzo, Bangladesh celebró la graduación con manifestaciones coloridas, la semana de servicio en los organismos estatales, programas culturales, espectáculos de luces láser y fuegos artificiales.

El 22 de este mes, Muhith entregó una réplica de la carta de reconocimiento de la ONU al primera ministra en una recepción realizada en esta capital.

Traducción: Verónica Firme

 

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