Incendios amazónicos caldean crisis política en Brasil
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Incendios amazónicos caldean crisis política en Brasil

El fuego alcanzó las orillas del río Madeira, cerca de Porto Velho, capital del estado de Rondônia, en el noroeste de Brasil, donde los focos de calor alcanzaron 4.715 de enero a 14 de agosto de este año, según monitoreo del Instituto de Investigación Ambiental del Amazonia. Crédito: Cortesía de bióloga Daniely Felix

El fuego alcanzó las orillas del río Madeira, cerca de Porto Velho, capital del estado de Rondônia, en el noroeste de Brasil, donde los focos de calor alcanzaron 4.715 de enero a 14 de agosto de este año, según monitoreo del Instituto de Investigación Ambiental del Amazonia. Crédito: Cortesía de bióloga Daniely Felix

RÍO DE JANEIRO, 23 ago 2019 (IPS) - Agosto es el mes de los enojos sociales y de las grandes crisis políticas en Brasil, pero nadie sospechaba que un asunto ambiental seria esta vez el detonante de las tormentas que amenazan al gobierno del presidente Jair Bolsonaro, con apenas ocho meses en el poder.

Protestas contra los incendios en la Amazonia se diseminan por el mundo, especialmente en Europa, y empiezan a producirse en Brasil, donde deben extenderse durante el fin de semana en por lo menos 47 ciudades, según anticipó el Observatorio del Clima, una coalición de organizaciones ambientalistas.

“Fuera Bolsonaro” es un grito que se escuchó en las calles de Barcelona, Londres, París y otras ciudades europeas y brasileñas.

Las conocidas “quemas”, en auge desde julio, parecen un castigo a la insistencia con que el presidente y el ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, insultaron al ambientalismo y desmantelaron el sistema de protección ambiental, reavivando el apetito de hacendados, especialmente ganaderos, por la tierra desnuda.

Condenas a las actitudes antiambientalistas del gobierno se destacan en la prensa internacional y fueron señaladas por algunos gobernantes, convirtiendo a Brasil en el nuevo villano del cambio climático.

“La crisis se volvió política por la respuesta de Bolsonaro que, en lugar de anunciar medidas para enfrentar el problema, decidió politizarla”, evaluó, en entrevista con IPS, Adriana Ramos, asesora de políticas públicas del Instituto Socioambiental (ISA).

La primera reacción del presidente de extrema derecha fue atribuir los incendios forestales a las organizaciones no gubernamentales (ONG), como el ISA, justamente las que más impulsaron las políticas y leyes ambientales en este país megadiverso de 2010 millones de personas.

Los bosques amazónicos brasileños se extienden por 3,3 millones de kilómetros cuadrados, 60 por ciento  del total del bioma, que  comparten ocho países sudamericanos.

Mapa de los focos de calor en Mato Gosso, el estado de la Amazonia brasileña más afectado por los incendios y el mayor productor de soja. La mayor concentración se da en el centro-norte del estado, el área de mayor producción de soja, maíz y algodón. En el extremo noroeste está Colniza, el municipio que registró el mayor número de quemas, y representa la invasión agrícola en el bioma amazónico. Crédito: Cortesía del Instituto Ciencia de Vida

Mapa de los focos de calor en Mato Gosso, el estado de la Amazonia brasileña más afectado por los incendios y el mayor productor de soja. La mayor concentración se da en el centro-norte del estado, el área de mayor producción de soja, maíz y algodón. En el extremo noroeste está Colniza, el municipio que registró el mayor número de quemas, y representa la invasión agrícola en el bioma amazónico. Crédito: Cortesía del Instituto Ciencia de Vida

Una indicación clara de que Bolsonaro no pretende asumir sus responsabilidades, sino buscar culpables, como suele hacer en muchos temas, desde los económicos a la seguridad pública, desde que llegó a la presidencia el 1 de enero.

“Bolsonaro no necesita las ONG para quemar la imagen de Brasil en todo el mundo”, destaca el comunicado de rechazo a sus declaraciones, firmado por 183 organizaciones de la sociedad civil brasileña.

Es “una crisis internacional”, señaló el presidente francés, Emmanuel Macron, quien anunció que abordará el tema a la cumbre del Grupo de los Siete (G7), de grandes do 24 y el lunes 26 en Biarritz, en el sur de Francia.

Tanto Francia como Irlanda ya dejaron claro que no ratificarán el acuerdo de libre comercio entre Unión Europea y el Mercado Común del Sur (Mercosur, de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), si el gobierno brasileño sigue incumpliendo sus compromisos ambientales y climáticos.

Tabla comparativa sobre los focos de calor en relación con igual período de 2018, con un incremento acumulado este año de 87 por ciento hasta el 19 de agosto y de 205 por ciento entre el 15 de julio y el 19 de agosto. Crédito: Cortesía del Instituto Ciencia de Vida

Tabla comparativa sobre los focos de calor en relación con igual período de 2018, con un incremento acumulado este año de 87 por ciento hasta el 19 de agosto y de 205 por ciento entre el 15 de julio y el 19 de agosto. Crédito: Cortesía del Instituto Ciencia de Vida

El aumento exponencial de las “quemas” refleja la deforestación en expansión, según el también no gubernamental Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonia (Ipam).

En este año, hasta el 14 de agosto, los focos de incendio ascendieron a 32.728, un 60 por ciento más que el promedio de los tres últimos años. La sequia, un factor usual de esa destrucción, no los justifica en esta ocasión. El estiaje actual es menos severo que en años anteriores.

En el centro-occidental Mato Grosso, el estado brasileño mayor productor de soja, registró la mayor cantidad de focos, 7.765, contra poco más de 4.500 en los dos años anteriores, cuando hubo fuertes sequías.

Colniza, el municipio de Mato Grosso más afectado, es un ejemplo de expansión de la frontera agrícola.

Allí el fuego se prendió tanto para “limpiar” el área deforestada en meses anteriores como para “debilitar” los bosques primarios para su posterior deforestación, explicó a IPS desde esa zona Vinicius Silgueiro, coordinador de Geotecnología del local Instituto Centro de Vida (ICV).

“Sensación de impunidad y desmonte de las instituciones de conservación y control ambiental provocaron ese rebrote de quemadas”, sostuvo.

El recorte a la mitad del presupuesto del Prev-Fuego, sistema de prevención y combate a los incendios forestales, es uno de los factores, ejemplificó.

“Además el discurso presidencial y sus ataques” a los órganos estatales que monitorean la deforestación y las combaten “estimuló” a los sectores que destruyen bosques ilegalmente, acotó.

Los efectos no se limitan a la Amazonia. Nubes de humo oscurecieron la suroccidental São Paulo en la tarde del 19 de agosto y se identificaron partículas de quemas en la lluvia local, a cerca de 2.000 kilómetros del origen probable, Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, o los estados brasileños de Mato Grosso y Rondônia, en el noroeste.

São Paulo, la metrópoli brasileña de 12 millones de habitantes más otros 10 millones en su entorno metropolitano, sufre ese tipo de contaminación hace más de una década, por el incendio de los extensos cañaverales en municipios cercanos del interior del suroriental estado.

El aire totalmente contaminado de Porto Velho, capital de Rondônia, estado amazónico en el noroeste de Brasil, en la frontera con Bolivia, donde también es intensa la deforestación. La contaminación atmosférica por partículas de los incendios afecta la salud en toda la Amazonia y alcanzó incluso São Paulo, a unos 2.000 kilómetros al sureste, el 19 de agosto. Crédito: Cortesía de bióloga Daniely Felix

El aire humeante de Porto Velho, capital de Rondônia, estado amazónico en el noroeste de Brasil, en la frontera con Bolivia, donde también es intensa la deforestación. La contaminación atmosférica por partículas de los incendios afecta la salud en toda la Amazonia y alcanzó incluso São Paulo, a unos 2.000 kilómetros al sureste, el 19 de agosto. Crédito: Cortesía de bióloga Daniely Felix

Pero la prohibición del uso del fuego en la cosecha de caña de azúcar y su mecanización eliminaron ese factor de enfermedades respiratorias, que volvió ahora con los lejanos bosques incendiados.

Ocurren incendios también en otros biomas, especialmente el Cerrado, la sabana central brasileña, donde la sequía provoca incluso la combustión espontanea de la vegetación, pero los bosques amazónicos son indispensables para alimentar las lluvias en las áreas de mayor producción agrícola en el centro-sur brasileño.

Por eso los grandes exportadores agrícolas defienden ahora medidas gubernamentales para contener la deforestación. Temen sanciones comerciales de los importadores, especialmente europeos, que a estas alturas parecen inevitables.

El llamado agronegocio fue un sector importante en el apoyo electoral para el triunfo de Bolsonaro en las elecciones de octubre de 2018.

Cuenta con una fuerte bancada parlamentaria, llamada ruralista, pero que responde principalmente a segmentos anacrónicos, que buscan ganancias en la ampliación de sus propiedades, en lugar de la productividad, como la ganadería extensiva, que avanza sobre la Amazonia, las tierras indígenas y de conservación ambiental.

Esa devastación amazónica “era previsible” desde la campaña electoral, por el discurso de Bolsonaro, a favor de una explotación depredadora de la foresta y de las reservas indígenas, recordó Juarez Pezzuti, profesor del Núcleo de Altos Estudios Amazónicos en la Universidad Federal de Pará (UFPA).

“Nosotros los investigadores del programa de Monitoreo Participativo de Biodiversidad ya no podemos visitar áreas de estudios” en la Tierra del Medio de la cuenca del río Xingu, en la Amazonia Oriental, “por falta de seguridad”, informó a IPS desde el norteño estado de Pará.

Es que los “grileiros”, las personas que invaden tierras públicas, destruyeron bosques y amenazan con agredir a la población local e investigadores, explicó.

Esa crisis ambiental tiende a tener consecuencias políticas.

Bolsonaro acumula desde enero diatribas con los más diferentes sectores y medidas que molestaron a buena parte de los brasileños, desde estudiantes, científicos, abogados, artistas y activistas de toda naturaleza.

En algún momento una de sus nuevas barbaridades puede convertirse en la última gota. La cuestión ambiental puede dañar gravemente su popularidad en descenso desde el inicio de su gobierno, ya que la defensa de la Amazonia cuenta con apoyo mayoritario de los brasileños y tiene un alto valor simbólico en todo el mundo.

“Esperemos a ver que logra hacer la fuerza-tarea que creó el gobierno para enfrentar el problema. Hay que darle el beneficio de la duda en función de un interés colectivo mayor”, la preservación forestal de la Amazonia, matizó Ramos, del ISA, desde Brasilia.

Ante el deterioro de su imagen por los incendios amazónicos, Bolsonaro decidió instalar un “gabinete de crisis”, con sus ministros, para discutir medidas contra las “quemas” que este mes han agitado a mucha gente dentro y fuera de Brasil.

Edición: Estrella Gutiérrez

 

 


  • gerd schnepel

    Persona de la semana: Evo Morales
    El peor pirómano de la jungla es un “socialista”.
    Por Wolfram Weimer

    El jefe de gobierno de Bolivia, Evo Morales, es un ágil jefe de Estado. Su decreto 3973 promueve la tala y quema masiva de la selva. Bolivia es desde entonces peor que Brasil. Pero casi nadie se da cuenta de eso, porque el brasileño Bolsonaro como la nueva imagen enemiga de la “izquierda” es tan espléndidamente conveniente.

    Las imágenes de satélite de la NASA son un faro. Muestran los incendios generalizados en las selvas tropicales de América del Sur. La tala y quema en la mayor área de selva tropical del mundo ha estado agitando durante semanas el público mundial. Pero si miras más de cerca, verás que Brasil no está en absoluto solo. También hay incendios forestales en el Perú y Paraguay, pero el más salvaje en Bolivia.

    Hay una razón para ello. Bolivia tiene un decreto en vigor desde el 9 de julio que no sólo permite la tala y quema masiva en la jungla, si no sistemáticamente la promueve. El presidente de Bolivia, Evo Morales, en conferencia de prensa anunció la ofensiva de fuego como un gesto heroico para ser aplaudido por los campesinos. Es un derecho de los bolivianos para usar la tierra para todos, por eso hay que “limpiar” la selva. Por lo tanto autoriza con orgullo la “quema controlada”. De esta manera, Bolivia “crecerá económicamente, sobre todo en la agricultura

    Desde el decreto, cientos de incendios a gran escala han sido incendiados con el fin de crear tierras de la selva que puedan ser utilizadas para la agricultura. Un enorme “tsunami” de fuego se abre paso a través del país en el oriente boliviano y horroriza a la población para crear tierras de la selva que puedan ser utilizadas para la agricultura. Los políticos locales de la oposición advierten en vano, ell periódico “El Deber” da la voz de alarma e informa que en los últimos días ha habido al menos 500.000 hectáreas de bosque han sido destruidas. Las llamadas de ayuda provienen del Puerto Suárez así como de Chiquitania. Pero quienquiera critica, es atacado por el régimen “socialista” en Bolivia.

    Saltos de prensa en Bolsonaro

    Evo Morales ha logrado hábilmente escapar de la crítica internacional como el mayor pirómano de la selva. El catástrofe en Bolivia se pierde en gran medida en los informes internacionales. Los medios de comunicación se centran casi exclusivamente en Brasil, donde el presidente Jairo Bolsonaro no es un “socialista” sino un populista de derecha. Es el único críticado de la prensa mundial liberal-izquierda.

    Sin embargo, la “Bolivia socialista” es aún más agresiva hacia la selva tropical. Tan agresiva que la Iglesia Católica ha pedido oraciones en todo el país. Deben solidarizarse con las víctimas de los incendios y exhortarlos a que se detengan. La Iglesia Católica en Bolivia se ha convertido en el más poderoso defensor de la protesta y advierte contra la destrucción de la creación.

    El Arzobispo de Santa Cruz de la Sierra, Sergio Gualberti Calandrina, dice: “Los incendios afectan a toda Bolivia, a los parques nacionales y a las ciudades y áreas de protección ambiental”. El incendio causó enormes daños en las sabanas de Chiquitania y Chaco, entre otras. Las principales víctimas de la destrucción son las comunidades indígenas y la biodiversidad. El domingo pasado proclamó una “Jornada de Oración” contra los incendios amazónicos. Su objetivo: “Debemos crear una conciencia de precaución para nuestro hogar común”. Incluso el Vaticano publica el dramático llamamiento de Bolivia y nombra concretamente el Decreto 3973 como el detonante del catástrofe.

    “Un pirómano, ecológico igual como político”

    El Decreto 3973 es considerado por Morales como un “logro socialista”; permite el desmonte de grandes áreas de bosque en los departamentos de Beni y Santa Cruz para el supuesto beneficio de la población rural pobre. El objetivo es dar cabida a la ganadería. Morales ve la tala y quema como un acto de lucha de clases para crear igualdad de derechos para todos. Según la Red Amazónica RAISG, la región amazónica boliviana ya ha perdido varios millones de hectáreas de bosque entre 2005 y 2018. Ahora que los cortafuegos amenazan con salirse de control, acepta dejar que la ayuda extranjera para combatir el fuego entre en el país, entre otro el avión contra incendios más grande del mundo.

    Pero Morales está sacrificando la selva tropical específicamente por su reelección planeada para octubre. Bolivia se encuentra en medio de la campaña de las elecciones presidenciales y el “socialista” no rehúye las medidas drásticas. Al término de su tercer mandato, debería haber renunciado de acuerdo con las reglas de la constitución boliviana. Sin embargo, para permanecer en el cargo, celebró un controvertido referéndum sobre la correspondiente enmienda constitucional, y fue derrotado. Una mayoría dice ¡no! a la enmienda constitucional y a la reelección. Morales debería haber renunciado para siempre.

    Pero de repente el referéndum fue declarado nulo y sin efecto “en nombre del socialismo”. Aplica su nueva candidatura sobre la base de una decisión del Tribunal Constitucional boliviano: Una renuncia a la candidatura violaría los derechos humanos de Evo Morales. [¿De dónde sacó esa idea? El traductor.]

    https://www.n-tv.de/…/Schlimmster-Urwald-Abfackler-ist-ein-…

    [Las comillas en las palabras “sociaista” etc. fueron puestas por el traductor.]

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