Estados Unidos es acusado por Iraq de violar su soberanía territorial
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Iraq podría ser un territorio virtualmente ocupado por EEUU

Estados Unidos es acusado por Iraq de violar la soberanía de su territorio ante la negativa del gobierno de Trump de retirar del país a sus soldados estadounidenses

Un soldado estadounidense vigila el Centro de Reasentamiento de personas desplazadas de Kindi, cerca de Bagdad, Iraq, el 16 de noviembre de 2009. Crédito: Cortesía de la Armada de Estados Unidos.

NACIONES UNIDAS, 16 ene 2020 (IPS) - Pat Buchanan, asesor principal de tres presidentes estadounidenses y dos veces nominado para ser candidato a la Presidencia por el Partido Republicano, una vez describió al Congreso legislativo de Estados Unidos como «territorio ocupado por Israel» por su constante y ciego apoyo al Estado judío.

Sin importar los territorios palestinos de Gaza, Cisjordania y los Altos del Golán después de 1967.

Y ahora que Iraq amenaza con «expulsar» a los militares estadounidenses y que el gobierno de Donald Trump se niega a abandonar el país, ¿se estará convirtiendo Iraq en un «territorio ocupado por Estados Unidos”?

El parlamento iraquí exigió en la primera semana de este mes, con el voto de una mayoría de legisladores chiítas, que los efectivos estadounidenses, más de 5.200 soldados, abandonen el país.

Pero la negativa de Washington hizo que Iraq acusara a Estados Unidos de violar la soberanía de su territorio y quizás la carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Stephen Zunes, profesor de política y estudios internacionales de la Universidad de San Francisco y escritor prolífico sobre cuestiones políticas de Medio Oriente, dijo a IPS: «Esta es una clara violación de la soberanía iraquí».

Tener fuerzas extranjeras dentro de la frontera internacional de un país en contra de la voluntad del gobierno anfitrión y sin un tratado que habilite su permanencia es, de hecho, una ocupación militar extranjera, que le da a los iraquíes el derecho a recurrir a la fuerza militar contra ellos, explicó Zunes, también coordinador del programa de Estudios sobre Medio Oriente.

Actualmente, Estados Unidos tiene varias bases militares en Iraq, la mayoría de ellas consideradas Bases Operativas de Avanzada desde el año 2003.

Entre ellas están la Base Operativa de Contingencia (COB), el Sitio Operativo de Contingencia (COS), el Puesto de Combate (COP), la Base de Patrulla (PB), el Puesto de Avanzada, la Base Logística, la Base de Bomberos (FB), el Centro de Apoyo a Convoyes (CSC), el Área de Apoyo Logístico (LSA) y la Estación Conjunta de Seguridad (JSS).

Quizás la más importante sea la Zona Verde, un área de 10 kilómetros cuadrados en el centro de Bagdad, que fue el centro gubernamental de la Autoridad Provisional de la Coalición durante la ocupación de Iraq tras la invasión encabezada por Estados Unidos en 2003 y que sigue concentrando la presencia estadounidense e internacional en la capital iraquí.

Además de Estados Unidos, en represalia por el asesinato del general de división Qassim Suleimani, comandante de la Fuerza Quds de Irán, mediante aviones teledirigidos, los iraníes lanzaron misiles contra la base militar estadounidense Ayn Al Asad, en el oeste de Iraq, la semana pasada.

En esa base se encuentra el mayor número de efectivos estadounidenses en Iraq.

Iraq acusa tanto a Estados Unidos como a Irán de violar la soberanía nacional con un doble ataque en suelo iraquí.

Desde la invasión de Iraq en 2003, encabezada por el gobierno de George W. Bush (2001-2009), más de 200.000 personas murieron o quedaron heridas, en lo que se considera el mayor desastre de Washington en materia de política exterior desde la guerra de Vietnam (1955-1975).

Mientras, el gobierno de Trump amenazó con imponer sanciones a Iraq si sigue reclamando el retiro de efectivos estadounidenses de su territorio.

«Si nos piden que nos vayamos, y si no lo hacemos de forma amistosa, les pondremos unas sanciones como nunca antes vieron y que harán que las sanciones contra los iraníes parezcan algo dóciles», declaró Trump.

Washington también sostiene que la presencia militar en Iraq busca ayudar a los iraníes a luchar contra el Estado Islámico, considerado una organización terrorista por el Departamento de Estado (cancillería) de Estados Unidos.

Por su parte, Norman Solomon, fundador y director ejecutivo del Instituto para la Precisión Pública (IPA, por sus siglas en inglés), con sede en Washington, un grupo de investigadores y analistas políticos, dijo a IPS que «la historia muestra que el respeto por la soberanía iraquí nunca ha estado en los cálculos del gobierno de Estados Unidos».

“La retórica a veces puede sonar amable, pero la política real gira en torno al precepto de ‘el poder hace el bien’”, arguyó. Y los últimos hechos son consistentes con esa política, a veces implementada con mayor elegancia por la verborragia liberal de la Casa Blanca, apuntó.

Los últimos hechos revelan un enfoque geopolítico que refleja la creencia prevalente en Washington de que Estados Unidos tiene el derecho de hacer su voluntad en cualquier parte del mundo tanto como le sea posible, explicó Solomon, coordinador del programa ExposeFacts (exponer los hechos) de la IPA.

Pero no sorprende que Trump se niegue a considerar retirarse de Iraq, observó Zunes.

Los republicanos, junto con algunos importantes demócratas y destacados especialistas de los medios de comunicación, insistieron en que el presidente Barack Obama (2009-2017) tendría que haber mantenido a los soldados estadounidenses en Iraq después de 2011, para cuando estaba previsto el retiro total de efectivos según el acuerdo entre el presidente Bush y el gobierno iraquí.

Eso también hubiera sido ilegal. Obama fue muy criticado por insistir en respetar el acuerdo y el derecho internacional.

«Será interesante ver cómo el Congreso y los medios de comunicación reaccionan ante el desafío de Trump», dijo Zunes, quien también es analista político del proyecto Foreign Policy in Focus del Institute for Policy Studies.

Al ser consultado por una posible intervención de la ONU, Solomon explicó que las posibilidades de acción del foro mundial dependen de en qué medida pueda librarse del poder de veto de Estados Unidos y de la intimidación que sufren algunos gobiernos mediante chantajes políticos, militares y económicos.

«Pocas cosas son coherentes en las políticas de Estados Unidos, más allá de su flagrante egoísmo por su extrema arrogancia y su complejo militar-industrial», opinó Solomon, autor de «War Made Easy: How Presidents and Pundits Keep Spinning Us to Death» (La guerra fácil: cómo presidentes y especialistas nos enroscan hasta la muerte).

Por su parte, el vocero de la ONU, Stéphane Dujarric, declaró el 13 de este mes, al ser consultado por las cuestiones de soberanía y violación a la carta de la ONU: «Hasta donde tengo entendido, el estatus de las fuerzas estadounidenses en Iraq está bajo un Acuerdo de Estatus de Fuerzas, que se negocia de forma bilateral entre Iraq y Estados Unidos, y esas discusiones deben llevarse a cabo entre Estados Unidos e Iraq».

 

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