El trabajo de las mujeres es vital para superar la pandemia
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El trabajo de las mujeres es vital para superar la pandemia

Mujeres trabajan en un servicio de alimentación en Yemen en plena pandemia, actividad de riesgo y no susceptible de laborar a distancia. Los trabajos de cuidados de las mujeres en el mundo representan 11 billones de dólares, nueve por ciento del producto bruto mundial. Foto: PMA

NACIONES UNIDAS, 14 jul 2020 (IPS) - Resistir la pandemia covid-19 y reconstruir mejor después de ella requiere apuntalar el trabajo de las mujeres de manera plena e igualitaria con los hombres, afirmó una declaración de ONU Mujeres y la red Women 20 dirigida a las autoridades financieras del Grupo de los 20 países industrializados y emergentes (G20).

Entre las primeras políticas recomendadas está “salvaguardar los puestos de trabajo de las mujeres y generar para ellas otros empleos nuevos, dignos y ecológicamente sostenibles, especialmente en la infraestructura pública y social”.

Igualmente “salvaguardar las microempresas y las empresas pequeñas y medianas, y asegurar su sostenibilidad mediante el acceso a tecnología, opciones de capacitación, mercados y financiación institucional innovadora”, apuntó la declaración.

Hacia los países del Sur global se requieren “medidas de alivio o cancelación de la deuda, aumento de su liquidez y políticas monetarias expansivas que impulsen la disponibilidad de crédito en, entre otros, los sectores específicos de las mujeres a través de garantías de crédito y otros instrumentos de préstamo”.

El texto recordó que, según organizaciones internacionales, la economía se contraerá -4,9 por ciento en 2020 y se perderán 14 por ciento de las horas de labor, equivalentes a 400 millones de puestos de trabajo a tiempo completo, y destacó que unos 527 millones de mujeres trabajan en los cuatro sectores más afectados.

Ellos son los servicios de alojamiento y alimentación, las actividades inmobiliarias, empresariales y administrativas, la manufactura, y el comercio mayorista y minorista, los cuales no son adecuados para el trabajo a distancia.

Los cuatro ámbitos representan 41 por ciento del empleo femenino total frente a 35 por ciento del masculino. Y de los 740 millones de mujeres que trabajan en la economía informal, 42 por ciento pertenece a estos sectores, frente a 32 por ciento de los hombres.

Las mujeres representan 70 por ciento del personal sanitario mundial, están en la primera línea de respuesta a la pandemia y afrontan riesgos para su salud mientras aumenta el riesgo de violencia en el marco de la covid y los confinamientos.

“El aprovechamiento de todo el potencial de las mujeres es crucial para la recuperación económica”, subrayó el mensaje de la entidad de la ONU para la igualdad de género y empoderamiento de la mujer, y de Women 20, la red de emprendedoras y activistas que actúa en ese grupo de naciones.

Recordaron que la contribución de las mujeres al producto bruto mundial es de 37 por ciento, y que todos los tipos de trabajo de cuidados que realizan, incluido el no remunerado, generan 11 billones de dólares en todo el mundo o nueve por ciento del PIB mundial.

Por ello afirmaron que “invertir en las prioridades específicas de las mujeres debe ocupar un lugar central en el diseño de los paquetes de recuperación. Favorecer su potencial de manera plena e igualitaria con los hombres amortigua los efectos de la crisis y promueve el crecimiento sostenible, equilibrado e inclusivo”.

Entre las decisiones de gobernanza inclusiva que plantean está “asegurar el liderazgo y la participación activa de las mujeres durante la respuesta a la covid y después de ella”, así como “desarrollar redes de protección social ampliadas y accesibles”.

En el corto plazo se debe “asegurar y mantener una asistencia social sólida (apoyo en efectivo o alimentos) y programas de seguro social (pensiones, salud y desempleo) dirigidos a los grupos vulnerables, incluidas todas las mujeres que trabajan en la economía informal y las que se encuentran fuera del mercado laboral”.

Los gobiernos deben “invertir en infraestructura pública o social que tenga en cuenta el género, como los servicios de agua, saneamiento, energía y transporte”, así como en “sistemas de atención de la salud y servicios de violencia de género inclusivos, sostenibles y de calidad”.

A-E/HM

 


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