El Protocolo de Kyoto, que ordena a los países industriales a reducir la
emisión de gases que causan el recalentamiento de la Tierra, es un primer
paso necesario, pero aún insuficiente, para revertir el cambio climático de
origen humano. Las negociaciones ingresaron en una fase decisiva tras las
negociaciones celebradas en diciembre en Bali, Indonesia. Los últimos
informes científicos y el curso de las deliberaciones dejan claro que, sin
voluntad política de los gobiernos, la especie humana y miles de formas de
vida corren riesgo de extinción. El público de Estados Unidos, el país más
contaminante, parece en vías de convencerse de la necesidad de acciones
firmes, pero el gobierno de George W. Bush se mantiene al margen del
Protocolo. Lea más en IPS Noticias.
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