Con las últimas liberaciones de rehenes y prisioneros de guerra de las FARC,
logradas en febrero tras negociaciones de un grupo de la sociedad civil de
Colombia al margen del gobierno de Álvaro Uribe, quedan 22 militares
cautivos de la guerrilla izquierdista y varios cientos de guerrilleros
presos.
La decisión de las FARC, en momentos en que aparece debilitada tras la
muerte de varios comandantes, dejó mal parado al gobierno en su estrategia
de guerra total contra esa guerrilla, cuestionado incluso por algunos
liberados. La propuesta de las FARC de canje humanitario sigue pendiente.
Pero ha surgido un actor fundamental:
la sociedad civil. Lea más en IPS Noticias. |