El
presidente de Cuba, Fidel Castro, anunció su retiro
del cargo el 19 de febrero de 2008. Los rumores sobre su renuncia
se incrementaron desde que cedió el ejercicio del poder
a su hermano, Raúl, en julio de 2006, por razones de
salud. Castro vive con la certeza de que pocas figuras tendrán
su influencia en la historia de su tiempo ni habrán
despertado pasiones más diversas: a adhesión
de muchos ciudadanos que no olvidan lo que era el país
antes de 1959, el entusiasmo de la izquierda de los años
60 y 70 y el odio de decenas de miles de cubanos que se exiliaron.
Está en juego la viabilidad del sistema que encarceló
a decenas de disidentes y que sobrevivió a la hostilidad
de la principal potencia mundial y su vecina más próxima,
Estados Unidos. La saga continúa, mientras La Habana
busca sintonías con una nueva ola de gobiernos izquierdistas
latinoamericanos que sin embargo transitan otro rumbo, el
de la democracia. Lea más en IPS Noticias.

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