La población mundial aumenta a un ritmo de 76 millones de personas por año, según la
agencia especializada de las Naciones Unidas (UNFPA), y con ella crecen los
problemas. La incesante presión sobre los recursos naturales dificulta la
vida y hasta la subsistencia de millones de personas. La población de los
países más pobres se triplicará para la mitad de este siglo. El mapa
demográfico de la Tierra cambia también por el envejecimiento, la mortalidad
del sida y enfermedades infecciosas y las migraciones. Un tercio de los
habitantes de las ciudades viven en asentamientos irregulares o simplemente
no tienen vivienda. Mujeres y minorías como los pueblos indígenas afrontan
marginación y discriminación. La planificación familiar y la promoción de la
salud sexual y reproductiva nunca fueron tan importantes en la estrategia
nacional, regional e internacional sobre población. Lea más en IPS Noticias. |