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Ingrid Betancourt
El espejismo del canje humanitario
por Constanza Vieira

BOGOTÁ, 22 feb (IPS) La madre de la ex senadora y ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, Yolanda Pulecio, cree que el presidente de su país Álvaro Uribe boicotea activamente un acuerdo para liberar a su hija, secuestrada por las insurgentes FARC.

Betancourt cumplirá este miércoles tres años de cautiverio en la selva colombiana.

"En varias oportunidades en que se ha logrado comunicación con la guerrilla a través de las Naciones Unidas, la Iglesia (Católica), la Cruz Roja o los países amigos, para acercar las posiciones en torno al acuerdo humanitario, y en particular para lograr un encuentro cara a cara en una zona de confianza para las partes, es el presidente Uribe quien, al enterarse, hábilmente se interpone para evitar una solución", dijo Pulecio el lunes en acto para recordar el secuestro.

La guerrilla izquierdista de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), en armas hace 40 años, quiere que el Estado libere a medio millar de guerrilleros presos a cambio de los rehenes que retiene.

Se trata de 34 oficiales y suboficiales del ejército y la policía, tres agentes estadounidenses, 26 políticos y la ex candidata y ex senadora, secuestrada cuando se rompieron las negociaciones de paz entre las FARC y el entonces presidente Andrés Pastrana (1998-2002).

Pero para el gobierno de Uribe, ese canje aumentaría los secuestros, desmoralizaría a las tropas (si los guerrilleros liberados vuelven a las armas) y debilitaría al Estado, pues implicaría reconocer la legitimidad de una oposición armada.

En un tira y afloje prácticamente empantanado, el gobierno da pasos unilaterales vistos como una farsa por la guerrilla.

En julio de 2004 el gobierno propuso liberar a 50 guerrilleros presos. Las FARC contestaron en agosto que les correspondía definir "cuáles y cuántos son sus presos", y en diciembre, cuando un total de 23 condenados quedaron libres tras firmar que no volverían a combatir, la insurgencia guardó silencio.

También en julio, Bogotá propuso a Suiza y Francia como facilitadores del canje. "Hasta entonces esa mediación la estaba realizando la Iglesia Católica, y fue un baldazo de agua" para los prelados, dijo a IPS Darío Villamizar, director en Colombia de la Asociación Latinoamericana para los Derechos Humanos.

"Para ese momento estaba claro que el gobierno había salido ya de (James) LeMoyne (el enviado de buenos oficios de la ONU para una salida negociada), quien en julio no tenía juego ya, no tenía nada qué hacer", agregó.

LeMoyne terminará su misión en dos meses y no hay ningún anuncio sobre un eventual reemplazo.

El gobierno también propuso que un potencial encuentro fuera en una iglesia a designar por las FARC, lo que para la guerrilla no ofrece seguridad.

También las condiciones de las FARC para el canje han ido variando. Pasaron de pedir la desmilitarización de dos departamentos en el sur del país, en los que precisamente se desarrolla la guerra, a pedir esa medida en dos municipios del sudoccidental Valle del Cauca, una concesión que el gobierno considera inviable.

Mientras el tiempo pasa y la guerra arrecia, algunos integrantes de la fuerza pública en manos de las FARC cumplen en 2005 su octavo año de cautiverio.

El vicepresidente Francisco Santos había dicho a esta periodista en mayo de 2002 que el gobierno golpearía militarmente a la guerrilla y la pondría a negociar en dos años, "pero bajo nuestras condiciones".

Un año atrás las autoridades iniciaron el Plan Patriota, una vasta operación militar contrainsurgente financiada y asesorada por Estados Unidos y que busca atacar la retaguardia de las FARC.

La ofensiva de guerra de Uribe fue respondida por el comandante de las FARC, Manuel Marulanda, con una orden de repliegue táctico que acaba de llegar a su fin, según anunció el sábado el portavoz guerrillero Raúl Reyes, a través del noticiero de televisión Noticias Uno.

En los últimos días se multiplicaron los partes de bajas militares causadas, en su mayoría, por los explosivos, principal arma estratégica de la guerrilla, pero también por las enfermedades tropicales.

Desde las ciudades se percibe que Betancourt y los demás rehenes por cuya libertad se clama están en el corazón de la guerra, donde opera el Plan Patriota, y en riesgo de caer en bombardeos o enfrentamientos, además de sufrir los rigores del clima y la intemperie.

"Al contrario del que diga que la guerrilla se va acabar en uno, dos, cinco, diez o veinte años, nosotros siempre hemos considerado que eso es muy difícil", dijo a IPS Marleny Orjuela, portavoz de Asfamipaz, asociación que reúne a las familias de los militares y policías prisioneros.

Los guerrilleros "llevan 50 años combatiendo, conocen las selvas como la palma de su mano, y nosotros, como familias de policías y soldados, pensamos que lo que vale es la solución política y negociada, y la puerta para ese diálogo es el acuerdo humanitario, que es lo que puede acercar a las dos partes", explicó.

"Esa es nuestra gran esperanza: no solamente que haya acuerdo humanitario sino que se firme la paz del país", agregó.

"Nos oponemos al rescate militar", dijo Pulecio en la conmemoración de lo que llamó "un paréntesis". Éstos han sido "tres años de paréntesis en la vida de una mujer, de una mamá, de una política".

"Paréntesis en la lucha contra la corrupción y en la búsqueda de salidas negociadas para el país", las principales banderas de Betancourt, agregó.

"El único instrumento es el acuerdo humanitario, que ha sido discutido (...) por diferentes sectores del país", subrayó ante un apretado auditorio en la estatal Universidad Pedagógica Nacional, en el que se encontraban el ex presidente Alfonso López Michelsen (1974-1978), los embajadores de Francia y Bélgica, el encargado de negocios de Alemania y una delegación multipartidaria del parlamento belga.

Acerca de la profundización de la guerra, Pulecio dijo a IPS que "el gobierno se pone a torearlos, a decir que ya los acabaron, que ya triunfó la política de 'seguridad democrática', entonces los tipos (los guerrilleros) salen a decir que ahí están, y quieren demostrarlo".

Pulecio expresó "las peores expectativas, de un lado y del otro" ante el fin del repliegue de las FARC.

"¿Cómo va (el presidente Uribe) a pensar en una política de exterminio, tal como anunció recientemente, cuando hay tanta gente inocente de por medio?", preguntó.

En el encuentro (citado por la madre de Betancourt para buscar nuevas fórmulas que materialicen el intercambio), pidió que tanto el gobierno como la guerrilla "dejen sus petulancias".

El 1 de febrero, Juan Carlos Lecompte, esposo de Betancourt, afirmó que la captura del guerrillero Rodrigo Granda en Caracas puso fin a gestiones nacionales e internacionales por el intercambio humanitario.

Según Lecompte, Uribe sabía que Granda, quien residía en Venezuela, era el contacto de las familias de los rehenes y de actores internacionales que trabajan por el acuerdo humanitario (como la Organización de las Naciones Unidas, ONU, la Cruz Roja y los gobiernos de Francia y Suiza).

"Granda tenía contactos con los suizos y estaban arreglando o iniciando un proceso de acuerdo humanitario con las FARC. Uribe se dio cuenta de eso y mandó por él", dijo Lecompte al programa televisivo Caracol Noticias.

La captura de Granda el 13 de diciembre por un comando colombiano que sobornó a miembros de la fuerza pública venezolana, generó una crisis diplomática y política entre Caracas y Bogotá que sólo se arregló formalmente la semana pasada, en una cumbre de Uribe y su par venezolano Hugo Chávez.

Un año atrás, el francés Fabrice Delloye, ex marido y padre de los hijos de Betancourt, dijo al diario Le Monde que la familia fue manipulada por Uribe para abortar un contacto de la ONU con portavoces de las FARC en Brasil.

El encuentro había sido sugerido por el secretario general del foro mundial, Kofi Annan, en respuesta a una carta de las FARC.

El 13 de enero de 2004, las FARC adujeron que el guerrillero Simón Trinidad gestionaba en Ecuador un encuentro "con representantes del gobierno francés con el propósito de hallar una solución definitiva al cautiverio de Ingrid Betancourt y demás prisioneros de guerra mediante el canje o intercambio humanitario".

Trinidad fue portavoz negociador del canje hasta su captura en Quito en diciembre de 2003. El 31 de diciembre del año pasado fue extraditado por Bogotá a Estados Unidos.

"Los familiares agonizamos al ver cómo gobierno y guerrilla van endureciendo sus posiciones sin consideración alguna por las vidas humanas que están en juego", escribió Lecompte en su libro "Buscando a Ingrid", un relato sobre estos tres años de pesadilla, publicado este mes por editorial Aguilar.

El libro lleva como epígrafe la frase de un soldado secuestrado: "Uno le reza a Dios, pero sabe que la solución la tienen los hombres".

 

CANDIDATA SILENCIADA

"Si este hombre en efecto sale elegido, no va a mover un dedo para que la liberen", pensó Juan Carlos Lecompte, marido de la secuestrada Ingrid Betancourt, cuando el actual presidente de Colombia, Álvaro Uribe, era sólo un candidato.

Durante la campaña electoral para los comicios presidenciales de 2002, dos candidatos, Betancourt y Uribe, se encontraron para debatir en el mismo estudio de la emisora Olímpica Radio de Barranquilla, al norte de Colombia.

El diálogo al aire entre el ganadero derechista que ya aparecía favorecido en las encuestas, y quien había sido elegida con la mayor votación al Senado y se postulaba a la presidencia por el nuevo Partido Verde Oxígeno, fluyó al principio sin contratiempos, rememora Lecompte en su libro "Buscando a Ingrid", publicado este mes por la editorial Aguilar.

Entonces Betancourt soltó: "La acusación reina, la que muchos otros también le hacen o quisieran hacerle pero no se atreven, y que siempre ha pendido sobre él como una espada de Damocles: su vinculación con los paramilitares".

La candidata recordó a Uribe "que siendo gobernador de Antioquia fundó las Convivir, organizaciones de autodefensa campesina que más adelante se convirtieron en grupos paramilitares, directamente vinculados con el narcotráfico y responsables de muchas masacres perpetradas contra la población civil en ese departamento", relata Lecompte.

"–Yo no tengo por qué responderle a usted–, le reviró Uribe a Ingrid esa mañana en la emisora de Barranquilla, muy airado y poniéndose colorado hasta la raíz del pelo, cuando ella lo acusó de frente por tener vínculos con el paramilitarismo narcotraficante.
–Usted no es nadie para pedirme cuentas a mí", prosigue el libro.

Según Lecompte, "en ese momento, los corresponsales de (el diario británico) The Guardian (que acompañaban la gira electoral de Betancourt) quisieron tomarle fotos, ante lo cual él, fuera de sí y con los ojos desorbitados, respondió tirando manotazos a las cámaras para impedirlo".

"–Ojalá no sea este señor tan iracundo y belicoso, y tan ligado a los paramilitares, el que nos toque de presidente", comentó luego Lecompte a su esposa a raíz del incidente que él mismo presenció.

Semanas después del desencuentro radial se rompían los diálogos del gobierno de entonces con la guerrilla (rechazados por Uribe), y Betancourt, defensora crítica de una salida negociada, caía en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Lecompte, hasta entonces un despreocupado publicista y arquitecto de familia acomodada, comenzó a ser visto en actos públicos con lo que él llama "mi Ingrid de icopor": una silueta fotográfica tamaño natural pegada a una base de ese material plástico.

Esa imagen presidió el encuentro "Año 3 sin Ingrid", este lunes en Bogotá, detrás de un atril y frente a dos micrófonos significativamente silenciosos.

 

INFORMES DE 2004

HISTORIA DE UN ENGAÑO

Una investigación exclusiva de IPS revela la verdad detrás del supuesto intento de rescate de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, que el lunes 23 de febrero cumplirá dos años en manos de la guerrilla de las FARC.

En junio de 2003, el gobierno de Francia y el grupo insurgente colombiano FARC acordaron una operación humanitaria y ”no oficial”: una entrevista de uno de los más altos funcionarios de la cancillería francesa con el comandante guerrillero Raúl Reyes, negociador ante la ONU y la comunidad internacional.

Al mismo tiempo, Fabrice Delloye, también funcionario de la diplomacia francesa y padre de los dos hijos de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt (quien cumplirá este lunes dos años como rehén de las FARC), recibiría pruebas de supervivencia de la líder política.

Delloye y Pierre-Henri Guignard, director del Departamento de América Latina del Ministerio de Relaciones Exteriores de Francia y jefe adjunto de gabinete del canciller Dominique de Villepin, estarían acompañados por un miembro de la embajada francesa en Colombia o en Ecuador.

El objetivo único de Francia era comprobar que Betancourt -ciudadana francesa- seguía con vida, después de meses de angustiante silencio por parte de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), el mayor grupo insurgente en la guerra civil de ese país sudamericano.

La prueba consistía en un vídeo grabado a principios de junio, que iba a ser entregado por Reyes a los diplomáticos para que fuera dado a conocer en Francia.

El objetivo de las FARC era ser escuchadas por un país miembro de la Unión Europea (UE) para mostrarle ”la verdad del pueblo colombiano”, totalmente contrapuesta a la versión del gobierno de Alvaro Uribe.

Pero los rebeldes querían también tratar la etiqueta de terrorista que le había colocado la UE en 2002.

Las FARC, incluidas en los listados de organizaciones terroristas de Estados Unidos y de la UE, buscan reunirse con emisarios de la ONU, del Grupo de Río y del bloque europeo, precisó a IPS una fuente.

En declaraciones a la prensa, Delloye había insinuado que la entrega de pruebas de supervivencia de Betancourt constituía una condición para cualquier negociación con las FARC.

”Es obvio que, respecto de la comunidad internacional, el hecho de tener imágenes de Ingrid, de saber que está viva, borraría todas estas polémicas que están perjudicando el diálogo”, había dicho.

En ningún momento se pactó la posible liberación de Betancourt como parte de la operación.

Los diplomáticos viajaron desde Quito hasta Esmeraldas, en la costa de Ecuador sobre el océano Pacífico.

De allí se trasladaron a una población ecuatoriana fronteriza con Colombia, donde un estafeta de las FARC les informó que debían cruzar la frontera y viajar varias horas dentro de territorio colombiano para encontrar a Reyes en su campamento en el meridional Putumayo.

Pero para los franceses, entrar al territorio colombiano estaba fuera del acuerdo inicial.

Los diplomáticos escribieron una carta a Reyes, regresaron a Quito para consultar con su cancillería el ingreso a Colombia, y tres días después obtuvieron del Palacio de Quai d´Orsay la instrucción de cruzar la frontera.

”Si ellos no se devuelven a Quito, la entrevista se da, y en el Putumayo”, dijo a IPS una fuente cercana a las familias de los rehenes en poder de las FARC.

Pero, entretanto, ”errores telefónicos” del embajador francés en Bogotá, Daniel Parfait, dieron al traste con la operación, según un observador diplomático.

Mediante el control de las comunicaciones, que en Colombia podían estar a cargo del gobierno de Uribe o de servicios secretos estadounidenses, la operación quedó al descubierto para estos actores.

Uribe fue enterado y, mediante una rápida maniobra en la que involucró a familiares de Betancourt y a la jerarquía de la Iglesia Católica colombiana, hizo abortar la operación en el sur de Colombia.

EL HERCULES ATERRIZA

Una confusa trama que incluyó la extravagante presencia de un avión Hércules C-130 militar francés en Manaos, en la Amazonia brasileña, fue poco después ampliamente difundida a través de los medios de comunicación.

La maniobra de distracción, que en inteligencia militar algunos denominan ”juego operativo”, consistió en alertar el 3 de julio a familiares de Betancourt sobre una supuesta intención de las FARC de liberar a la rehén.

La versión que Uribe dio a Yolanda Pulecio y Astrid Betancourt, respectivamente madre y hermana de la ex candidata presidencial, decía que un campesino había sido contactado por las FARC para que avisara que la mujer estaba gravemente enferma y que la entregarían, pues además esperaban una intervención de las Fuerzas Armadas. Y que la jerarquía católica había puesto al campesino en contacto con el mandatario.

La hermana de Betancourt, funcionaria de la embajada de Francia en Bogotá, solicitó por iniciativa propia la intervención humanitaria del gobierno francés.

París, confundido, reaccionó enviando a Brasil el avión Hércules con equipos y personal médico y de rescate.

Finalmente, la misión francesa perdió el contacto con el emisario de Raúl Reyes, y nunca llegó a atravesar la frontera de Ecuador con Colombia.

Los hechos aquí relatados fueron corroborados por siete fuentes que, por su exposición pública y los cargos que ocupan, pidieron garantía de reserva de sus identidades. Delloye no fue consultado.

El actual marido de Betancourt, Juan Carlos Lecompte, quien se ha puesto al frente del Partido Verde Oxígeno de la ex candidata, admitió que conocía estos hechos, pero aseguró ignorar si la filtración fue por teléfonos intervenidos de la embajada francesa en Bogotá.

Además, dijo a IPS, no le consta que haya sido Guignard quien participó en el intento de entrevistar a Reyes desde Ecuador, punto reafirmado por otras fuentes contrastadas.

Según Lecompte, el jefe adjunto del gabinete diplomático francés estuvo presente en la operación Manaos pocos días después del fallido contacto a través de la frontera colombo-ecuatoriana.

La legendaria urbe selvática brasileña sobre el río Amazonas se encuentra casi a 2.000 kilómetros al este del lugar de la cita de los emisarios de Francia con el enviado del portavoz de las FARC.

El Hércules aterrizó el 9 de julio en el pequeño aeropuerto civil Eduardo Gómez de Manaos.

El avión de 34 toneladas, 39 metros de largo, 11 de altura y 40 de envergadura, con capacidad para transportar a 90 soldados y que requiere entre tres y cinco tripulantes, llevaba, según versiones de prensa, sólo 11 personas a bordo.

La presencia ”no oficial” de la nave en Manaos fue divulgada el 23 de julio por la revista brasileña Carta Capital, de Sao Paulo, causando una fuerte reacción pública en Brasil y, finalmente, una disculpa formal del gobierno francés.

Pero la noticia había aparecido desde el 11 de julio en el diario sensacionalista brasileño Extra, de Río de Janeiro, aunque sin trascender internacionalmente. El 13 de julio, Brasilia invitó a nueve de los once ocupantes del avión a abandonar el país.

LA FAMILIA BURLADA

La semana pasada, Delloye, ex marido de Betancourt, no disimuló la amargura de la familia en una entrevista con el diario Le Monde: ”Hemos sido manipulados por Uribe”, dijo.

Delloye recordó que el engaño de Uribe había ”precipitado el viaje de Astrid a la selva y la subsiguiente frustración”, después de que Lecompte reemplazó a Astrid y se adentró también inútilmente en la selva brasileña contando, además, con el apoyo logístico y moral de las más altas esferas del gobierno brasileño.

”Me pregunto”, dijo Delloye al diario francés, ”si Uribe y sus servicios no manipularon todo eso para sabotear el contacto previsto entre las FARC y la ONU en territorio brasileño”, encuentro sugerido por el secretario general del foro mundial, Kofi Annan, en respuesta a una carta de las FARC.

El 28 de julio, tras muchas especulaciones periodísticas sobre el caso del Hércules, un comunicado del estado mayor central de las FARC negó su intención de liberar a Betancourt y calificó la versión de ”obra de la inteligencia militar en cabeza del presidente Uribe con la finalidad de engañar y asaltar las buenas intenciones humanitarias de los franceses”.

OTRA VEZ EL CANJE HUMANITARIO

El comunicado agregaba que el propósito de la guerrilla es lograr un acuerdo ”que permita liberar la totalidad de los retenidos políticos en poder del gobierno y de las FARC”, y que ”este objetivo se hará realidad con la contribución de los amigos interesados en la firma del canje o acuerdo entre las partes”.

En noviembre del año pasado, IPS quiso corroborar con Reyes el intento de contacto en la selva colombo-ecuatoriana y recibió por respuesta: ”Eso pregúnteselo a los franceses”.

Pero dos meses más tarde caía preso en Quito el guerrillero Simón Trinidad, uno de los entonces negociadores para el canje al que aspiran las FARC.

El 13 de enero, las FARC aseveraron que Trinidad tenía en Quito la ”misión clandestina” de buscar un ”lugar adecuado” para el encuentro con Annan y su representante personal en Colombia, James LeMoyne.

La detención de Trinidad, sostuvo la guerrilla, frustró ”el encuentro previsto con representantes del gobierno francés con el propósito de hallar una solución definitiva al cautiverio de Ingrid Betancourt y demás prisioneros de guerra mediante el canje o intercambio humanitario”.

La afirmación fue negada por el gobierno francés y por el vocero de la ONU en Bogotá, Volker Petzoldt. Pero éste fue desmentido semanas más tarde por el propio LeMoyne.

Por otra parte, según versiones periodísticas de febrero del año pasado, Francia había participado anteriormente en otro operativo a favor de Betancourt.

LA REHEN MAS CELEBRE DE LAS FARC

El vídeo que mostraba a la rehén con vida fue transmitido el 30 de agosto por un noticiero televisivo colombiano.

Betancourt, de 42 años, ex senadora y candidata presidencial en los comicios de mayo de 2003 a pesar de su condición de rehén, tiene la nacionalidad francesa y ha sido declarada ciudadana de honor en 1.000 municipios del mundo, la mayoría en Francia.

El presidente de ese país, Jacques Chirac, y su canciller De Villepin -quien fue profesor de Betancourt en l´École des Sciences Politiques de París- han tratado repetidamente con el gobierno colombiano asuntos relacionados con la liberación de la rehén.

Este sábado, el alcalde de Roma, Walter Veltroni, entregará en Bogotá la ciudadanía de honor de la capital de Italia a Betancourt, mientras su ciudad natal y capital colombiana hará otro tanto, en el marco de una ”Jornada de solidaridad por la vida y la libertad de los secuestrados en Colombia”.

París ha ofrecido el territorio francés como lugar de refugio de guerrilleros de las FARC que resulten liberados de prisión en caso de que el gobierno colombiano acceda a negociar con la insurgencia el intercambio de una cantidad no determinada de combatientes presos, quizá 300 a 400, por 21 rehenes civiles y 37 efectivos militares y policiales en poder de la guerrilla.

Para las FARC, los rehenes y combatientes son ”retenidos por causas exclusivamente políticas”, para diferenciarlos de unos 800 secuestrados en su poder, según cifras oficiales, que deben negociar su libertad a cambio de cuantiosas sumas de dinero.

Los uniformados cayeron en poder de la guerrilla en combates y los civiles fueron capturados en distintos episodios.

Las FARC han incluido entre los sujetos a canje a tres estadounidenses que cumplían una misión de inteligencia en el marco del Plan Colombia, financiado por Washington, contra la insurgencia y el narcotráfico.

Washington se niega a negociar el canje de sus ciudadanos con las FARC, mientras Uribe exige que cese el secuestro y que los guerrilleros eventualmente liberados no vuelvan al combate. Además, no acepta excarcelar a ningún responsable de otros delitos que no sean el de rebelión contra el Estado.

(FIN/2004)

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CANDIDATA SILENCIADA

"Si este hombre en efecto sale elegido, no va a mover un dedo para que la liberen", pensó Juan Carlos Lecompte, marido de la secuestrada Ingrid Betancourt, cuando el actual presidente de Colombia, Álvaro Uribe, era sólo un candidato.

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HISTORIA DE UN ENGAÑO

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EL HERCULES ATERRIZA

Una confusa trama que incluyó la extravagante presencia de un avión Hércules C-130 militar francés en Manaos, en la Amazonia brasileña, fue poco después ampliamente difundida a través de los medios de comunicación.   >>

LA FAMILIA BURLADA

La semana pasada, Delloye, ex marido de Betancourt, no disimuló la amargura de la familia en una entrevista con el diario Le Monde: ”Hemos sido manipulados por Uribe”, dijo.   >>

OTRA VEZ EL CANJE HUMANITARIO

El comunicado agregaba que el propósito de la guerrilla es lograr un acuerdo ”que permita liberar la totalidad de los retenidos políticos en poder del gobierno y de las FARC”, y que ”este objetivo se hará realidad con la contribución de los amigos interesados en la firma del canje o acuerdo entre las partes”.   >>

LA REHEN MAS CELEBRE DE LAS FARC

El vídeo que mostraba a la rehén con vida fue transmitido el 30 de agosto por un noticiero televisivo colombiano.   >>


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