FARC insisten con canje de rehenes
por Kintto Lucas*
QUITO, 3 nov (IPS) El número dos de las rebeldes Fuerzas
Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes, dijo
a IPS que los 73 rehenes en manos de su organización sólo
podrán recuperar la libertad en un intercambio por unos 400
guerrilleros encarcelados.
"Las FARC mantienen su voluntad política de concertar
un canje de prisioneros de guerra. Con este objetivo se nombraron
tres voceros encargados de suscribir el acuerdo con los emisarios
del gobierno", dijo Reyes, miembro del secretariado de las
FARC y negociador ante la comunidad internacional, en entrevista
con IPS.
Además de los rehenes --en su mayoría militares,
policías y dirigentes políticos-- unas 900 personas
están secuestradas por las FARC, según diversas fuentes
como la organización no gubernamental País Libre.
Reyes recordó que las FARC han exigido garantías,
como una zona desmilitarizada, para efectuar las conversaciones
referidas a la liberación de los rehenes, una iniciativa
con la que insisten desde hace tres años.
"Estas propuestas fueron explicadas a la comisión de
la Iglesia Católica integrada por los monseñores Luis
Augusto Castro y Francisco Javier Múnero, y el reverendo
Darío Echeverri que, a nombre de la Conferencia Episcopal
colombiana y de la Comisión de Conciliación, recibimos
en las montañas recientemente", afirmó.
"Las FARC dejaron claro en cada una de sus publicaciones que
una eventual entrevista sobre intercambio de prisioneros se llevará
a cabo en Colombia y con esa finalidad solicita zonas desmilitarizadas
para iniciar las conversaciones sobre este fin de interés
nacional e internacional", agregó.
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, anunció el martes
que aceptaba una propuesta de la Iglesia Católica colombiana
para negociar la liberación de siete turistas retenidos por
el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda
guerrilla del país.
Reyes se refirió asimismo a la posibilidad de una mediación
de la ONU (Organización de Naciones Unidas) o del gobierno
de Brasil.
"El secretariado de las FARC mediante carta al secretario
general de la ONU expresó su propósito de exponer
ante ese organismo sus propuestas hacia la solución dialogada
del conflicto interno de Colombia", dijo.
"Nuestra propuesta recibió inmediata respuesta del
señor Kofi Annan, con la sugerencia de realizar la entrevista
ONU-FARC en Brasil", añadió.
Pero admitió que no están definidos ni la fecha ni
el lugar del encuentro con representantes del foro mundial.
"Annan oyó a los representantes del gobierno y al mismo
presidente (Uribe). Ahora debe oír a la otra parte. Naciones
Unidas tiene absoluta claridad de que en Colombia hay un conflicto
interno" y "puede ayudar con algunas recomendaciones,
con experiencia, para que los propios colombianos puedan resolverlo",
afirmó Reyes.
De los 73 rehenes en manos de las FARC, la más prominente
internacionalmente es la ex senadora y candidata presidencial Ingrid
Betancourt, de 42 años, secuestrada por la guerrilla en febrero
de 2002.
Reyes desestimó cualquier tipo de negociación independiente
por Betancourt o por tres ciudadanos estadounidenses acusados de
ser agentes de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados
Unidos).
Reyes también negó que las FARC hubieran negociado
la liberación de Betancourt con el gobierno de Francia o
con la familia de la dirigente, quien tiene además ciudadanía
francesa.
Pero fuentes diplomáticas con conocimiento directo de las
negociaciones aseguraron a IPS que dos funcionarios de la cancillería
francesa iban a reunirse en julio con Reyes para recibir pruebas
de la supervivencia de Betancourt, que su familia no tenía
desde mayo del año pasado.
Según las fuentes, en ningún momento se pactó
la posible liberación de Betancourt como parte de la operación,
como dijeron medios de prensa de Colombia, Francia y Brasil.
El interés de Francia era despejar dudas sobre el estado
de salud de Betancourt, y el de las FARC destrabar sus contactos
con la comunidad internacional.
En la reunión iba a tomar parte un alto funcionario de la
cancillería francesa. Al mismo tiempo, el diplomático
francés Fabrice Delloye, ex marido de Betancourt y padre
de sus dos hijos, iba a recibir como prueba de supervivencia de
la líder política un vídeo grabado a principios
de junio.
Aunque el vídeo fue finalmente difundido en agosto por un
canal de televisión colombiano, el gobierno de Uribe desbarató
la reunión planificada.
El embajador francés en Quito, Serge Pinot, dijo a IPS que
desconocía el intento de negociación de su gobierno
con Reyes.
Pero reconoció que París seguiría haciendo
todo lo posible y los "contactos necesarios a cualquier nivel"
para lograr la liberación de Betancourt o la de cualquier
ciudadano francés secuestrado en cualquier país del
mundo.
Una fuente diplomática en Bogotá, que no quiso identificarse,
estima que detrás del aborto de la operación estarían
"los servicios especiales de Estados Unidos, coordinados con
inteligencia militar colombiana y con el presidente Uribe".
El objetivo, según la misma fuente, era desmontar la gestión
diplomática de las FARC.
En diálogo con IPS, Reyes señaló que su organización
considera imposible el diálogo sobre un eventual cese del
fuego si antes no se desarma a los grupos paramilitares como las
derechistas Autodefensas Unidas de Colombia, que negocian actualmente
su desmovilización con el gobierno de Uribe.
Por otra parte, Reyes negó que las FARC hayan comprado armas
a las Fuerzas Armadas ecuatorianas, un acusación lanzada
dos semanas atrás por Uribe.
Según el mandatario, en el atentado cometido contra el presidente
de la Asociación de Ganaderos de Colombia, Jorge Visbal,
que atribuyó a las FARC, se empleó un proyectil comprado
al ejército de Ecuador.
"Eso es parte de una campaña de Uribe" que "busca
inútilmente forzar a los militares ecuatorianos a involucrarse
activamente en el conflicto interno de Colombia, a que participen
de la guerra del señor Uribe con la guerrilla colombiana",
arguyó Reyes.
Ecuador espera "una rectificación contundente del gobierno
de Colombia" de las declaraciones de Uribe respecto de la venta
de armas, dijo el jueves el presidente Lucio Gutiérrez.
"Se ha afectado el honor de las Fuerzas Armadas y del país",
añadió Gutiérrez, pero descartó problemas
diplomáticos por el incidente.
"Pretendemos estrechar relaciones de amistad y respeto con
todos los países vecinos. Reclamamos que otras naciones no
participen en la guerra, lo que sería grave y afectaría
las relaciones de amistad", concluyó Reyes.
*Con aporte de Constanza Vieira (Colombia) (FIN/IPS/03)
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