DESARROLLO: Los pobres deben esforzarse, los ricos, no Por Thalif DeenSAO PAULO, 16 jun (IPS) - La coordinadora ejecutiva para la Campaña de la
ONU por las Metas de Desarrollo del Milenio, Eveline Herfkens, hace gala de
ironía al referirse a las ”hermosas promesas” que los líderes mundiales
formulan en las cumbres.
Al regresar a sus países, los jefes de Estado y de gobierno se olvidan
rápidamente de los compromisos, según Herfkens.
Pocos funcionarios gubernamentales tienen coraje suficiente como para
preguntarle a sus presidentes y primeros ministros ”cómo implementaremos lo
que usted prometió”, dijo.
”Solo los parlamentos y la sociedad civil pueden asegurar que los
gobiernos sean responsables por el cumplimiento de sus compromisos
mundiales”, agregó la funcionaria internacional.
Herfkens tiene credenciales para hablar con autoridad sobre una amplia
gama de asuntos, como la asistencia al desarrollo y el comercio internacional.
Ministra de Cooperación para el Desarrollo de Holanda entre 1998 y
2002, Herfkens integró el parlamento de su país y lo representó ante los
organismos internacionales en Ginebra. También se encargó de la dirección
ejecutiva del Grupo del Banco Mundial en Washington.
En su puesto actual, Herfken está dedicada a asegurar que los países en
desarrollo y los industrializados unan esfuerzos para cumplir con las Metas
de Desarrollo del Milenio establecidas en septiembre de 2000 por la
Asamblea General de la ONU (Organización de las Naciones Unidas).
Entre las Metas con plazo establecido para 2015 figuran garantizar la
educación universal de niños y niñas, y reducir a la mitad, respecto de
1990, la población de pobres, de hambrientos y sin acceso a agua potable ni
medios para costearla.
Otros objetivos establecidos en 2000 por los 189 países que entonces
integraban la ONU son promover la igualdad de género, reducir la mortalidad
infantil, mejorar la salud materna, combatir el VIH/sida, la malaria y
otras enfermedades y garantizar la sustentabilidad ambiental.
Pero el plazo límite no corre para una meta clave: fomentar una
asociación mundial para el desarrollo entre las naciones del Sur y las del
Norte. Esto significa, según Herfken, que los países pobres tienen
compromisos, pero los países ricos no están obligados a ayudarlos.
”Han pasado casi cuatro años desde la Declaración del Milenio. Y es
hora de que las naciones ricas cumplan con sus obligaciones y traduzcan sus
promesa estableciendo plazos”, sostuvo.
Y para que eso sea justo y adecuado, el plazo para la constitución
efectiva de una asociación mundial para el desarrollo debe ser bastante
antes de 2015.
Eso tal vez pueda ocurrir en la sesión especial de la Asamblea General
de la ONU del año próximo, en que líderes mundiales evaluarán los éxitos y
fracasos en la campaña hacia el logro de las Metas del Milenio 10 años de
la fecha estipulada para su cumplimiento.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, ha advertido que los
países pobres no podrán cumplir las Metas del Milenio a menos que el mundo
rico eleve su asistencia financiera oficial, las inversiones y el
asesoramiento, y que se reduzca el peso de la deuda externa.
Sobrevolando estas propuestas figura la demanda de reformar el sistema
de comercio internacional, de modo que los productores de los países pobres
no tropiecen con barreras o con la competencia desleal de productos
subsidiados del Norte industrial.
”Las naciones ricas han fijado las normas, y los pobres no tienen voz”,
dijo Herfkens a IPS.
Pero la funcionaria también criticó a los países del Sur por dejar que
sus elites establezcan la política comercial. ”Los países pobres deben
examinar sus propios regímenes comerciales para asegurarse de que
beneficien a la población postergada”, sostuvo.
La Conferencia Mundial sobre Financiamiento al Desarrollo, celebrada en
Monterrey, México, hace dos años, destacó al comercio como principal fuente
de recursos para el cumplimiento de esos objetivos.
Un aumento de cinco por ciento en las exportaciones de los países
pobres representaría 350.000 millones anuales, seis veces el total
asistencia oficial al desarrollo asignado por los países ricos, calculó
Herfkens. ((FIN/2004) Envíe sus comentarios al editor |