AMÉRICA LATINA: Ideólogo de Chávez aboga por bloque de poder Por Diego CevallosMÉXICO, ene (IPS) - Si Hugo Chávez no logra
construir una "vanguardia social revolucionaria"
o muere, colapsará su proyecto de crear un
"socialismo del siglo XXI" y de consolidar un
"bloque regional de poder" en América Latina,
según uno de los ideólogos de cabecera del mandatario venezolano.
"En este momento, Chávez es el centro de
gravedad de un sistema en torno al cual gira un
proyecto revolucionario. Si quitas ese sol, el
sistema colapsará sin duda", dijo a IPS Heinz
Dieterich, un sociólogo alemán afincado hace 30
años en México y que desde la década del 90 es el
referente de varios de los planteamientos
políticos del presidente de Venezuela.
Dieterich, quien ha escrito numerosos libros,
compartiendo créditos en algunos caso con el
presidente de Cuba, Fidel Castro, y el
intelectual estadounidense de izquierda Noam
Chomsky, viaja periódicamente a Venezuela para
seguir de cerca el proceso político en ese país y
en ocasiones para hablar directamente con Chávez. Algo similar hace con Cuba.
El sociólogo hizo votos para que la próxima
reunión del Foro Social Mundial logre contagiarse
de las ideas de Chávez y abandone así su papel
"bucólico" y de ausencia de línea política que lo
ha caracterizado a su entender. Una de las tres
sede en que se dividió este año ese encuentro de
la sociedad civil será Caracas, del 24 al 29 de este mes,
Sobre el líder indígena Evo Morales, quien el
22 de este mes asumirá el gobierno de
Bolivia, Dieterich opina que llegó para reforzar
"el eje Fidel Castro-Hugo Chávez", lo cual a su
entender ayudará a dar equilibrio al "bloque
regional de poder", impulsado además por los
gobiernos "burgueses" de Argentina, Brasil y Uruguay.
El considerado padre de los conceptos de los
llamados socialismo del siglo XXI y bloque
regional de poder, recibió a IPS en su modesto
departamento del sur de la capital mexicana para
hablar sobre sus teorías y la situación de
América Latina, donde varios gobiernos giran
hacia la izquierda, aunque con matices distintos,
y trabajan en planes de integración al margen de Estados Unidos.
--¿Qué es el socialismo del siglo XXI, es un
plan en el que Chávez esté trabajando?
--Querer hacer una sociedad socialista en
este momento es una pretensión o intención que
tiene una finalidad estratégica, porque orienta
la lucha hacia una civilización de otro tipo que
la actual. Pero no hay ahora en las mayorías ni
en las organizaciones políticas una comprensión
de ese cuerpo teórico, de los que significa otra civilización.
Ellos no saben que el socialismo de siglo XXI es
una economía de equivalencias, una democracia
participativa y un Estado no clasista. El
conocimiento real es muy escaso en torno a esa
intención de crear un nuevo socialismo, pero el
presidente Chávez lo entiende e impulsa.
--¿Va América Latina en camino hacia ese
socialismo si consideramos que países como
Argentina, Bolivia, Brasil y Venezuela giran
hacia la izquierda y juntos alientan un proceso de integración?
--Ese naciente bloque de poder regional no
sabemos si al fin y al cabo se logre, pues en
este momento es una superestructura, una
incipiente federación de Estados muy heterogénea.
Si comparas Brasil con Bolivia, el potencial
económico, demográfico, territorial y militar varía mucho.
En segundo lugar, el grado de desarrollo es
extremadamente diferente. Finalmente también la
voluntad y capacidad de integración son muy
distintas. Chávez lo entiende y desde su posición
revolucionaria promueve el bloque, pero no todos
van hacia el socialismo del siglo XXI.
--¿Con esas diferencias, se puede construir el bloque regional?
--Hay que analizar los actores de mayor poder
en cada país. En Cuba es obviamente el Partido
(Comunista), y Fidel (Castro) tiene una idea muy
clara sobre la necesidad de integrarse, pues sabe
que la revolución que lidera no tienen futuro
fuera de un bloque latinoamericano.
En Brasil, el poder está en manos del sector
financiero, de la agroindustria y de las
manufacturas. La industria está interesada en el
bloque de poder regional, porque piensan que
podrían sustituir a Estados Unidos en suministrar
algunos insumos, pero la agroindustria está más
interesada en un libre comercio.
En Argentina, el sector fundamental es la
industria y el sector financiero. En Venezuela,
la situación es otra, pues el presidente tiene el poder.
Entonces tendríamos que hacer un análisis
detallado de las fuerzas que determinan las
políticas nacionales. Si ponemos en la balanza
todos esos factores, más los intereses europeos y
estadounidenses, yo pienso que la probabilidad de
que este bloque regional se logre es hoy de 50 por ciento.
--Ubica a Chávez en el centro de ese proceso,
pero él es mortal como todos así que, cuando
desaparezca ¿el proyecto colapsará?
--En este momento Chávez es el centro de
gravedad de un sistema en torno al cual gira un
proyecto revolucionario. Si quitas ese sol, el
sistema colapsará sin duda. De tal manera que, si
le diera un infarto, lo que siempre es una
posibilidad, el proceso revolucionario venezolano
desaparece como posibilidad y la integración latinoamericana va a colapsar.
Si quitas a Chávez se pierde el equilibrio y el
poder volverá a los de siempre en Venezuela. El
problema en Venezuela es que no se han organizado
aún a las masas, no han logrado crear una
vanguardia colectiva. Así, todo el poder de pesos
y contrapesos reside ahora en Chávez, lo que lo hace un sistema muy inestable.
--¿Chávez está consciente de esto? Y si es
así ¿ya está construyendo esa vanguardia colectiva?
--No sé si hay la intención de crear una
vanguardia colectiva y un partido propio, popular
y revolucionario, pero lo podría lograr en unos
cinco años si él hace una política consciente.
Ahora, si esa no es su intención o no hay poder
para liberarse de los políticos burgueses que lo
apoyan y sustituir a las facciones oportunistas
de la nueva clase política, eso (el proceso
político venezolano) va terminar como cualquier revolución burguesa.
--¿Cómo se inscriben los movimientos sociales
llamados altermundistas y la sociedad civil en
general en la construcción del bloque regional de poder?
--Otro factor de poder son esos grupos. Por
una parte tienes los protagonistas estatales con
diferentes intenciones y poder, pero falta el
componente social. Si no logramos que los
movimientos sociales abracen el ideal de la
integración latinoamericana, entonces tampoco vamos a ganar.
--Varios de estos grupos sociales encuentran
alguna de sus expresiones en el Foro Social
Mundial (FSM), que este mes se realizará en
Venezuela. ¿Cómo ve este espacio, puede ser un
lugar donde las masas sintonicen y abracen este proyecto del bloque regional?
--En los primeros foros, los movimientos
sociales asumieron un papel bucólico y de
ausencia de línea política. Lo que ha cambiado es
que ahora el FSM ya acepta que no puede vivir en
un espacio aséptico, sino que tiene que asumir
alguna identidad política en la lucha actual, lo
que ha sucedido por la presión de Chávez y ahora
por el triunfo en Bolivia de Evo Morales.
El éxito parcial del proyecto de integración
encabezado por Venezuela hace que el Foro sea
ahora más atractivo. Ojalá allí se pueda
profundizar la presencia de estructuras sociales
que están haciendo alianzas políticas.
Otra ventaja posible de la próxima edición del
FSM es que la mayoría de asistentes va a ver por
televisión un largo discurso de Chávez. Se van a
contagiar con sus ideas y esto profundizará la
penetración teórica en la cabeza de la gente.
--¿Qué valor le da a la elección de Morales
como presidente de Bolivia? ¿Su presencia consolidará el bloque regional?
--Esto es fundamental en cuanto a la dinámica
de grupo dentro de los presidentes del bloque
regional. Si vemos el panorama, hay dos
revolucionarios que son Fidel (Castro) y Chávez,
y otros que son burgueses como Lula (Luiz Inácio
Lula da Silva, presidente de Brasil), Tabaré
Vázquez (presidente de Uruguay) y Néstor Kirchner (presidente de Argentina).
Con Evo entra un elemento popular y
revolucionario que refuerza el eje Fidel-Chávez.
En segundo lugar, entra un indígena, lo que va
llevar a que se posicionen temas que los
presidentes burgueses prefieren olvidar, como la
reforma agraria, la situación del campesino, la pobreza rural.
Evo agrega un elemento fuerte en los planes
estratégicos del bloque regional de poder. Él,
además, irradia esperanza a otros países y
demuestra que es posible ganar el poder por vía electoral.
(FIN/2006) Envíe sus comentarios al editor |