ECONOMÍA: Se precisan niñas para crecer
Por
Peter Dhondt
BRUSELAS, oct (IPS) - Los países pobres que
quieran salir más rápidamente de la depresión
económica deberían empezar por enviar más niñas a
la escuela, según la organización no gubernamental Plan International.
Un aumento de tan sólo uno por ciento en la
matrícula femenina en la enseñanza secundaria
puede impulsar un crecimiento del ingreso anual
de un país por habitante de 0,3 por ciento.
Con una buena formación, el aporte femenino a
la población económicamente activa será
formidable en el futuro. Hay más de 500 millones
de adolescentes y jóvenes mujeres en los países
en desarrollo, según "Girls in the Global
Economy: adding it all up" ("Niñas en la economía
mundial: la hora de contarlas").
Pero muchas de ellas no tienen oportunidades
de recibir una buena educación, y la crisis
económica y financiera mundial, nacida en Estados
Unidos en 2008, empeora la situación.
Cuando hay dificultades económicas, las niñas
de los países más pobres son las primeras en
abandonar la escuela. Algunos padres consideran
que es más importante que vayan los varones y que
ellas comiencen a trabajar o cuiden a sus
hermanos pequeños mientras sus madres salen a ganarse la vida.
"Los niños también se ven afectados. Pero de
manera distinta", dijo a IPS Nikki van der Gaag,
coautora del estudio publicado el 22 de
septiembre por Plan Gran Bretaña, una de las 17
organizaciones nacionales que forman parte de la
red dedicada a promover los derechos de la infancia.
"Al redactar el informe, me sorprendió
encontrar tan pocos datos diferenciados respecto
de la situación de niños y niñas. Esa información
es necesaria para ajustar las políticas", remarcó.
El conocimiento que tenemos indica que
invertir más en las niñas es una buena forma de
salir de la pobreza. "Los países con menos niñas
en la escuela se ubican al final de la
clasificación según su desarrollo humano", indicó Van der Gaag.
Invertir en educación promete réditos
atractivos. "Un año adicional de educación
representa un incremento en el ingreso de las
niñas de 10 a 20 por ciento y constituye un paso
significativo para romper el ciclo de pobreza", señala el informe.
Instituciones como el Banco Mundial coinciden
con las conclusiones del estudio de Plan International.
"La matriculación femenina en la escuela
primaria mejoró enormemente, pero no observamos
el mismo resultado en el pasaje a la secundaria o
al trabajo productivo", señaló Guggi Lareya, de
la sede del Banco Mundial en Bruselas.
"Demasiadas niñas quedan rezagadas por la
maternidad precoz o por hacerse cargo de las
tareas domésticas, lo que significa una enorme
cantidad de oportunidades perdidas. Como ya dijo
nuestro presidente Robert Zoellick, invertir en
las niñas no sólo es justo, sino también inteligente, es una economía sensata".
En muchos países, las trabajadoras fueron las
primeras en perder sus empleos, lo que revirtió
la tendencia de los últimos 15 años, de mayor
presencia femenina en el mercado laboral.
En Filipinas, siete de cada 10 personas
despedidas son mujeres, según la organización
femenina local Gabriela. En Indonesia, ocurrió lo mismo.
Los datos del estudio sugieren que los
gobernantes deberían encontrar la forma de
contener la expulsión de trabajadoras y aumentar
la participación femenina en el mercado laboral.
En Asia meridional trabajan 82 por ciento de
los hombres y 27 por ciento de las mujeres de la
población económicamente activa.
En India, si aumentara 10 por ciento la
proporción de mujeres que trabajan con respecto a
la de hombres, el producto interno bruto se
incrementaría en ocho por ciento, según el estudio de Plan International.
Además, "los salarios de las mujeres están
bien gastados", concluyeron los autores del
informe. "Ellas reinvierten 90 por ciento de sus
ingresos en el hogar, en cambio los hombres sólo
entre 30 y 40 por ciento", añadieron.
El estudio propone un plan de acción de 10
puntos, desde fomentar la escolarización de las
niñas, pasando por mejores empleos, acceso a la
tierra y la propiedad, hasta oportunidades de liderazgo.
Una de las recomendaciones es no quedarse en
los proyectos de infraestructura como forma de
salir de la crisis, sino apuntar a servicios
sociales como salud y educación. Eso permite que
las mujeres generen sus propias fuentes de ingresos.
"Donantes como la Unión Europea deben ampliar
la inversión en educación secundaria, ayudar a
sus socios a mejorar la participación femenina en
el mercado laboral y garantizar salarios decentes
y equitativos y buenas condiciones laborales,
entre otras cosas", señaló Deepali Sood, jefa de
la oficina de enlace de Plan Europa.
El estudio de este año es el tercero que
elabora Plan International sobre la situación de
las niñas. La organización tiene previsto
mantener la publicación hasta 2015, cuando deben
cumplirse los Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas para el Milenio.
Los jefes de Estado y de gobierno que
participaron en la Cumbre del Milenio, como se
conoce a las instancias inaugurales de la
Asamblea General de la ONU (Organización de las
Naciones Unidas) de 2000, en Nueva York,
acordaron ocho objetivos de desarrollo.
Las metas apuntan a reducir a la mitad la
proporción de personas que viven en la indigencia
y padecen hambre, lograr la educación primaria
universal, promover la igualdad de género,
reducir la mortalidad infantil en dos tercios y
la materna en tres cuartos, entre 1990 y 2015.
También luchar contra la expansión del virus
de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del
sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida),
el paludismo y otras enfermedades, asegurar la
sustentabilidad ambiental y generar una sociedad
global para el desarrollo entre el Norte y el Sur.
(FIN/2009) Envíe sus comentarios al editor |