Mujeres llevan la Primavera Árabe al cine Por Daan BauwensBERLÍN, mar (IPS) - Las mujeres estuvieron en el frente de las revueltas
populares que se propagaron el año pasado en Medio Oriente y
el norte de África. El festival "Ocho Cineastas Árabes"
ofreció un espacio para que cineastas presentaran sus
impresiones de lo ocurrido y sus perspectivas sobre el futuro
de la región.Ochos filmes de diferentes realizadoras fueron presentados y
discutidos en el Instituto Cervantes y la Akademie der
Künste, en Berlín, del 29 de febrero al 6 de este mes. La
mayoría de las producciones reflejan las perspectivas de las
mujeres sobre la Primavera Árabe.
"La idea surgió hace tres años en una reunión de cineastas
de América Latina y del mundo árabe en El Cairo", dijo a IPS
la realizadora chileno-alemana Paola Rodríguez Sickert.
"En aquella oportunidad descubrí muchas similitudes entre
ambas culturas", apuntó Rodríguez, también una de las
curadoras del encuentro. "Desde entonces quise organizar un
festival de cine de mujeres árabes en Europa, pero después
de la Primavera Árabe, la idea adquirió una dimensión
totalmente nueva", añadió.
"Todas las noticias sobre las mujeres árabes nos llegan a
través de los medios", dijo a IPS la otra curadora, la
española-alemana Chuz López Vidal, realizadora de vídeos.
"La información occidental nos dice que están oprimidas por
los hombres y la discusión se concentra en un elemento: el
velo", observó.
"Nos dimos cuenta de que esa imagen no se acerca a la
realidad. Las árabes son más fuertes y poderosas de lo que
pensamos, y sí participan en sus sociedades", remarcó.
"Quisimos traer a estas mujeres a Berlín, mostrar sus
películas. Y le pedimos a los espectadores que no hicieran
nada más que escucharlas. Pusimos una plataforma para que
ellas hablaran con libertad", añadió.
En el festival se mostraron filmes cortos de ficción y
documentales largos. "Forbidden" (Prohibido), de 2011,
realizado por una de las curadoras, Amal Ramsis, describe la
lucha diaria del pueblo egipcio con las innumerables
prohibiciones y normativas en las semanas previas a la
revuelta popular del año pasado.
El documental será exhibido en el Festival de Cine
Documental sobre Derechos Humanos de One World
International, previsto para fines de este mes en Praga.
El filme con parte de animación "Kingdom of Women" (El reino
de las mujeres), de 2010, de la artista y activista
palestina Dahna Aburahme, relata cómo las mujeres palestinas
del campamento de refugiados libanés de Ein el-Hilweh
organizan su vida en medio de la guerra.
Uno de los principales filmes del festival fue "Ni Allah, ni
Maître" ("Ni Dios ni Amo"), de 2011, realizado por la
franco-tunecina Nadia el Fani, que también se presentó en el
Festival de Cannes el año pasado. La película desató una
campaña de odio de los islamistas tunecinos, que obtuvieron
la mayoría en las elecciones de octubre en su país.
"No puedo volver a mi país, hay seis acusaciones en mi
contra", dijo Nadia el Fani a IPS. "Todas por esta película.
Los islamistas consideraron que el título era un insulto a
Dios y a la religión. Cuando declaré en la televisión
tunecina que era atea, me acusaron de promover el odio
contra la religión", añadió.
En el filme, El Fani mantiene varias discusiones sobre
laicidad con diversas personas en las calles de Túnez al
comienzo de la revuelta de principios del año pasado.
"Me criticaron mucho", dijo a IPS. "La gente me decía: ‘No
es momento de hablar sobre laicidad’. Ahora los islamistas
reclaman que la shariá (ley islámica) sea la piedra
fundamental de la Constitución de Túnez", apuntó.
"Creo que tenía razón durante la revolución en decir: ahora
hay que hablar de laicidad. No se podrá hablar sobre el tema
el día mismo en que la shariá se transforme en la nueva
Constitución."
Aunque ahora vive en el exilio, El Fani es optimista: "Es el
comienzo y somos minoría, pero un día ganaremos. No por que
hayamos perdido una batalla hoy debemos dejar de pelear".
En el breve filme de ficción "A Game" (Un juego), de 2010,
la directora sudanesa Marwa Zein, de 26 años, se concentra
en las relaciones personales en el mundo árabe. La película,
basada en la historia del escritor italiano Alberto Moravia,
trata sobre una madre divorciada y su hija que por un rato
intercambian papeles.
"Ser divorciada no es aceptado en el mundo árabe", señaló
Marwa Zein.
"Es una maldición, pero está cada vez más generalizado. Hay
cierta hipocresía en nuestra cultura: todo el mundo lo sabe,
pasa en todos lados, pero nadie lo menciona, y si ignoras el
problema, no existe. Así funciona de este a oeste en las
comunidades árabes. La gente tiene graves problemas con eso,
pero en vez de tratar de resolverlos, los esconden", añadió.
"El resultado es que tenemos una sociedad enferma", sostuvo
Marwa Zein.
"Tenemos una doble vida, un doble carácter, y es
psicológicamente agotador. Pero los jóvenes y los artistas,
las personas que lideran la revolución y tratan de cambiar
nuestra sociedad, son las que tratan de ser ellas mismas",
arguyó.
"Esta revolución no es el final, es solo el comienzo. Es un
largo camino hacia la libertad y tenemos que andarlo.
Ayudará a toda la sociedad a expresarse con libertad",
añadió.
Otros filmes exhibidos durante el festival fueron "Letter to
my Sister" (Carta a mi hermana), de 2006, de la
documentalista argelina Habiba Djahnnine, "Damascus Roof and
Tales of Paradise" (El techo de Damasco y relatos del
paraíso), de 2010, de la directora siria Sudade Kaadan,
"Lemon Flowers" (Flores de limón), de 2007, de la libanesa
Pamela Ghanimeh, y "Shouting in the Dark" (Gritando en la
oscuridad), de 2010, de la periodista estadounidense de Al
Jazeera, May Ying Welsh.
Las ocho directoras se quedaron seis días en Berlín. Las
curadoras y realizadoras Paula Rodríguez Sickert y Chus
López Vidal reunieron imágenes de cada entrevista,
proyección y discusión para hacer un nuevo documental, que
pronto se presentará en todo el mundo.
(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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