Manejo local salvará a los corales y los peces Por Stephen LeahyCAIRNS, Australia, 13 jul (IPS) - Se necesita apenas una aldea para proteger un arrecife de coral y
mantener las reservas de peces, según demuestran más de dos décadas de
experiencia.Por otra parte, gobiernos bien intencionados pueden hacer más daño
que bien, concluyeron expertos reunidos en el XII
Simposio Internacional sobre Arrecifes de Coral, que finalizó
este viernes 13 en esta nororiental ciudad australiana.
"Las primeras áreas marinas administradas localmente duplicaron la
biomasa (cantidad y tamaño) de peces en apenas unos años", destacó
Alan White, de la Iniciativa Global Marina y de Conservación de la
Naturaleza, con sede en Hawaii.
Las primeras áreas de esta clase fueron creadas en Filipinas en los
años 80. La comunidad local estableció una zona de exclusión de pesca
de apenas 15 hectáreas, y la biomasa de peces se duplicó en unos
cuatro años, dijo White a IPS. Todo fue hecho sin participación del
gobierno.
"Una vez que la comunidad ve los beneficios, sigue adelante y la idea
se propaga", señaló.
Hasta ahora, el manejo de los recursos pesqueros ha estado demasiado
controlado por el gobierno, sostuvo Helene Marsh, profesora de
ciencias ambientales de la australiana Universidad James Cook.
Incluso en Australia, los pescadores quieren estar más involucrados
en la administración, dijo a IPS.
"Antes de que surgieran las áreas administradas localmente en los
años 80, las capturas iban en caída, y los pescadores, desesperados,
usaban dinamita para obtener los últimos peces remanentes", dijo
Jovelyn Cleofe, coordinadora nacional en Filipinas de la Red de Áreas
Marinas Administradas Localmente.
Ahora hay más de 1.000 áreas de manejo local en ese país asiático.
Las zonas de exclusión de pesca son bastante pequeñas, de entre 10 y
20 hectáreas, pero la cantidad de peces aumentó, la diversidad de las
especies se ha duplicado y la salud de los corales mejorado.
Algo también importante es que los ingresos de los pescadores se
incrementaron, ya que estos tienen más capturas con menos esfuerzo.
En algunos casos ganan dinero adicional con el turismo, señaló
Cleofe.
Por otra parte, la ciencia ha demostrado que las áreas protegidas
también proveen de peces a zonas cercanas.
Luego de que los peces incuban sus huevos, las microscópicas larvas
son llevadas por las corrientes del océano, y es extremadamente
difícil saber dónde puede terminar, explicó Geoff Jones, del Centro
ARC de Excelencia para Estudios de Arrecifes de Coral, de la
Universidad James Cook.
Jones y sus colegas tomaron muestras de ADN de miles de peces adultos
dentro de las áreas protegidas en la Gran Barrera de Coral de
Australia. Luego fueron a buscar crías de peces donde estaba
permitida la pesca, para ver si coincidía la información genética.
Los expertos encontraron más coincidencias de las que esperaban, de
hasta 70 por ciento en algunas áreas, lo que significaba que la
mayoría de las crías procedían de zonas protegidas.
"Ahora tenemos pruebas de que al menos 50 por ciento de las crías de
peces, incluso algunas de hasta 20 kilómetros de distancia, proceden
de áreas protegidas", dijo Jones a IPS.
Las áreas administradas localmente son una gran estrategia, y el
concepto se ha expandido rápidamente, destacó la directora de
programas en Fiji de la Sociedad para la Conservación de la
Naturaleza, Stacy Jupiter. "La ciencia también nos dice que son los
peces grandes los que depositan mayor cantidad de huevos".
Pero las áreas funcionan efectivamente solo cuando las comunidades
tienen pleno control sobre el acceso a las reservas pesqueras y a los
corales, indicó Júpiter. Es importante que todos cumplan con estas
reglas, subrayó.
Cuando las decisiones las toman las comunidades, es más probable que
se tengan en cuenta las necesidades de las futuras generaciones, dijo
por su parte Andrew Wayne, miembro del Congreso Nacional de Palau y
presidente del departamento de áreas protegidas de ese país del
océano Pacífico, con 20.000 habitantes.
Cuando el control es ejercido completamente por el gobierno, como en
el caso de la isla de Guam, también en el Pacífico, perteneciente a
Estados Unidos, los arrecifes comienzan a declinar, dijo Wayne a IPS.
"Es importante que todos en la comunidad y en los barrios cercanos
sean informados sobre las reglas de las áreas administradas
localmente. También se necesita una efectiva aplicación de las
reglas", subrayó.
La educación también es crucial. "Estamos trabajando con niños y
niñas para enseñarles que amen sus arrecifes, y esto facilitará las
cosas para el futuro", afirmó Wayne.
Los jefes tradicionales de Palau habitualmente prohíben la pesca en
un área cuando las reservas de peces disminuyen. Estas órdenes
todavía se respetan, pero a veces entran en conflicto con la moderna
democracia en el país, dijo el científico.
Además, crece la tendencia occidental de pensar en el beneficio
individual antes que en el comunitario, añadió.
"Si la comunidad local siente que es dueña de los recursos y que
siempre lo será, hará una diferencia", sostuvo.
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