Tratado bueno para el ozono, pero malo para el clima Por Coralie TripierNUEVA YORK, ago (IPS) - Es posible que el Protocolo de Montreal, el convenio que reúne
a todos
los miembros de la ONU en la protección de la capa de ozono,
ya no será
el "acuerdo internacional más exitoso", como solía decir el ex
secretario general Kofi Annan.El tratado tuvo un gran impacto en las más de dos décadas
que lleva
de vigencia, al disminuir 97 por ciento el consumo de
sustancias que
dañan la capa de ozono. Pero ahora es criticado porque
favorece el
cambio climático, al reemplazar los químicos perjudiciales
por
compuestos que aceleran ese fenómeno.
La eliminación total de los clorofluorocarbonos (CFCs),
importantes
destructores de la capa de ozono que se usaban como
refrigerantes,
llevó a la creación de un bono de protección climática
equivalente a
11.000 toneladas de reducciones de dióxido de carbono (CO2)
al año,
según el Programa de las Naciones Unidas para el
Medio
Ambiente (PNUMA).
Es decir que el Protocolo tuvo un impacto ambiental anual
equivalente
a 1.000 millones de hogares desconectados de la red de
suministro de
electricidad.
Pero el enorme logro se ve socavado por los químicos
empleados para
reemplazar a los CFCs, los hidrofluorocarbonos (HFC), un
grupo de
"súper" gases de efecto invernadero.
Los HFC pueden encontrarse en numerosos productos, como
refrigeradores y aerosoles, son el tipo de gases
contaminantes de
mayor crecimiento y tienen un enorme impacto en el
recalentamiento
global, según numerosos científicos.
Sin una acción rápida que limite su crecimiento, los HFCs
podrán
pasar a representar 20 por ciento de los gases que contribuyen
al año
al recalentamiento global, al igual que el CO2 para 2050,
señala un
comunicado de prensa divulgado por el Instituto para el
Desarrollo
Sustentable y la Gobernanza.
Canadá, Estados Unidos, México y Micronesia adoptaron una
posición
firme en la última reunión de los estados parte, realizada
en julio
en Bangkok, y propusieron enmendar el Protocolo de Montreal.
"Disminuir los HFCs es esencial para limitar los efectos
ambientales
adversos, incluso sobre el sistema climático, de las
acciones
destinadas a proteger la capa de ozono", según el documento
divulgado
a fines de julio en la capital tailandesa.
De prosperar, la enmienda hubiera permitido reducir el
equivalente a
100.000 millones de toneladas de CO2 para 2050, pero fue
bloqueada
por Brasil, China e India.
Las tres potencias emergentes arguyeron que la disminución
de los
químicos dañinos deben discutirse en el marco del Protocolo
de Kyoto,
pues tiene que ver con el cambio climático y no con la
destrucción de
la capa de ozono.
"El mandato legal del Protocolo de Montreal no se limita a
reducir
las sustancias que agotan la capa de ozono, sino que también
busca
asegurar que los componentes alternativos sean seguros,
incluso para
el clima", explicó David Doniger, director del programa de
clima y
aire limpio de La Onda Verde, con sede
en
Estados Unidos.
"Los HFC no existirían sin el Protocolo de Montreal", dijo a
IPS la
activista Clare Perry, de la Agencia
Ambiental de Investigación.
Además "es el órgano con mayor experiencia en la eliminación
de este
tipo de químicos y tiene todas las instituciones y los
procedimientos
necesarios para hacerlo de forma efectiva", añadió.
Pero las maniobras políticas parecen eclipsar los propósitos
iniciales del tratado. Es posible que sus detractores traten
de
reducir el alcance del Protocolo de Montreal para lograr sus
propios
intereses financieros, según Perry.
China e India son "los precursores de los HFCs, y sus
industrias
están decididas a seguir cosechando enormes y mayores
beneficios con
los supergases invernadero", añadió.
La decisión de bloquear la eliminación gradual de los HFCs
no
concuerda con las promesas hechas por los 192 estados parte,
incluidos los tres detractores, de la Conferencia de las
Naciones
Unidas sobre Desarrollo Sostenible, realizada en junio en
Río de
Janeiro.
"Reconocemos que la reducción gradual de las sustancias que
agotan la
capa de ozono causa un rápido aumento del uso y la
liberación al
ambiente de HFCs, con gran potencial de recalentamiento
global.
Apoyamos una reducción gradual del consumo y de la
producción de
HFCs", reza el documento final, también suscrito por Brasil,
China e
India.
"Al parecer, su compromiso con salvaguardar el clima de los
HFCs tuvo
menos de un mes y medio de vida", indicó Doniger, de La Onda
Verde.
El asunto requiere atención urgente, pues el daño a la capa
de ozono
y el recalentamiento global están "íntimamente
relacionados", según
James G. Anderson, científico y autor de un estudio al
respecto
publicado por la estadounidense Universidad de Harvard.
"Hay muchas alternativas a los HFCs inocuas para el ambiente
en casi
todos los sectores y serán la forma de mitigación de mayor
eficiencia", dijo Perry a IPS.
La reducción de los HFCs también permitirá alcanzar el
séptimo de los
ocho Objetivos de Desarrollo de
las
Naciones Unidas para el Milenio, de "asegurar la
sostenibilidad
del medio ambiente" para 2015.
Si el tratado suscrito en 1987, el más ratificado de la
historia de
la ONU (Organización de las Naciones Unidas), pretende
recuperar su
reputación, es necesario tomar medidas, remarcó Perry.
El Protocolo de Montreal "suele ser considerado como el
acuerdo
multilateral en materia ambiental más exitoso, pero creemos
que lo
mejor está por venir y debe asegurarse que merece ese honor
con la
rápida adopción de medidas que eliminen en forma gradual los
HFCs",
dijo a IPS.(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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