Matanzas en prisiones ya no asombran en Venezuela Por Humberto MárquezCARACAS, 20 ago (IPS) - Los venezolanos ya no se sorprenden cuando presos provistos de potentes
armas de fuego se enfrentan entre ellos por el dominio de áreas y
negocios tras los muros de las prisiones, o se resisten a las
autoridades hasta por varias semanas.Al menos 25 personas –24 reclusos y un visitante– murieron el domingo 19 al
enfrentarse grupos de presos con armas de fuego y granadas en el centro
penitenciario Yare I, parte de un complejo carcelario ubicado 30 kilómetros
al sudeste de la capital de Venezuela.
El enfrentamiento se produjo al final de la tarde y en la noche, cuando
concluía la visita de centenares de familiares al recinto, y los presos
pugnaron por el control de algunas áreas, según testimonios recogidos.
En Yare, en un área de visitas, estuvo preso casi dos años el actual
presidente Hugo Chávez, junto con algunos de sus compañeros del ejército que
el 4 de febrero de 1992 se sublevaron contra el presidente Carlos Andrés
Pérez (1974-1979 y 1989-1993).
"Mi hijo me llamó y me dijo que se prendió Yare", dijo Joyce Jiménez, madre
de un recluso. "Están en el abandono, los tratan como animales; cometieron
un error, pero tienen derechos humanos que en la práctica les niegan, se
retardan los procesos, las mesas de diálogo no funcionan, la ministra dice
una cosa y la realidad es otra", agregó.
La ministra de Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, cuya cartera fue creada por el presidente Chávez
después de otra grave crisis penitenciaria que dejó decenas de muertos hace
un año, confirmó que hubo 25 fallecidos en Yare I, entre ellos un familiar
que se encontraba de visita.
"Me cuesta muchísimo hablar de eso, prefiero hablar de vida. Si (los presos)
quieren salir en libertad, cómo van a atentar contra su vida. Deben entender
que todo se puede recuperar, incluso la libertad, pero no la vida", dijo
Varela.
"Parece que en medio de la visita se le fue un disparo a alguien. Y la
verdad es que no hubo liderazgo y lo que ocurrió fue un 'sálvese quien
pueda'. Por las heridas, los disparos fueron desde muy cerca", agregó la
ministra.
"Esta situación indignante se produce porque las autoridades dejan que se
genere una crisis para después actuar. Yare I tiene un hacinamiento de 320
por ciento, pues fue construido para 750 reclusos y tiene 3.150", dijo a IPS
el director del Observatorio Venezolano de Prisiones, Humberto Prado.
"Las 32 cárceles de Venezuela tienen capacidad para 14.000 reclusos y
albergan 44.000, con el agravante de que no hay clasificación, 70 por ciento
son procesados sin sentencia y están entregados a las bandas armadas que
controlan las prisiones", señaló a IPS el director de otra organización
especializada, Una Ventana a la Libertad, Carlos Nieto.
"El personal en las cárceles labora de forma deficiente, no conoce el
sistema ni el trabajo en cárceles. Y el problema más grave es el tráfico de
armas y drogas, de la mano definitivamente de funcionarios de la Guardia
Nacional y del propio Ministerio, los únicos que tienen el poder para hacer
ingresar todas las armas de guerra, ametralladoras y granadas que están en
poder de los reclusos", acusó Nieto.
La ministra Varela ordenó investigar los sucesos de Yare, pues "tan
culpables son los que apretaron el gatillo como los civiles o militares que
introdujeron las armas".
Prado recordó que desde el 30 de marzo de 2006 la cárcel de Yare tiene medidas provisionales de protección dictadas por la
Corte Interamericana de Derechos Humanos, que ordenó al Estado venezolano
evitar la violencia en ese penal.
"No solamente el Estado venezolano ha hecho oídos sordos a ese pedido, sino
que su gobierno ahora promueve el retiro del sistema interamericano de
derechos humanos, de la jurisdicción de la Corte, y la denuncia de la
Convención Americana de Derechos Humanos", señaló Prado.
Durante la primera década de este siglo el promedio de homicidios fue de uno
por día en los penales de este país, que se ufanaba de haber sido el primero
en abolir la pena de muerte en 1863.
En los últimos años la cifra ha aumentado. Nieto recordó que desde que se
creó el Ministerio confiado a Varela, en junio de 2011, fallecieron 577
reclusos y 1.200 fueron heridos. Solo en el primer semestre de 2012, señaló
Prado, hubo 304 muertos y más de 600 lesionados.
Mientras cesaba el enfrentamiento en Yare, y se retiraban lentamente cientos
de familiares atrapados en el conflicto, se informó que en la prisión de
Uribana, en el centro-oeste del país, grupos de presos que la controlan
habían tomado como rehenes a 581 familiares que estaban de visita, en
demanda de varias reivindicaciones.
En la prisión de Santa Ana, en el extremo sudoeste fronterizo con Colombia,
el gobierno accedió a trasladar a unos 40 presos a otras cárceles de su
elección para obtener la libertad de unos 15 familiares que eran mantenidos
como rehenes.
Henrique Capriles, candidato opositor que disputará con Chávez la
Presidencia en las elecciones del 7 de octubre, planteó el tema en las redes
sociales. "¿A quién le van a echar la culpa del desastre del sistema
penitenciario? ¿Cuántos muertos más?", preguntó, y ofreció nuevas políticas
que mejoren la situación en el plazo de un año.
Uno de sus colaboradores, Vladimir Villegas, del grupo izquierdista Avanzada
Progresista, propuso constituir una junta con participación de universidades
y organizaciones no gubernamentales "para encarar la emergencia
penitenciaria". (FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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