Victoria de Chávez trae desafíos para su socialismo Por Humberto MárquezCARACAS, 8 oct (IPS) - La contundente victoria de Hugo Chávez, reelecto presidente de Venezuela
el domingo 7, puede traducirse en la aceleración de su proyecto
socialista o en una moderación que abra nuevos espacios de encuentro con
la parte del país que lo adversa desde que llegó al poder en 1999.Escrutadas 94,19 por ciento de las actas electorales, Chávez obtuvo
7.860.982 votos (54,84 por ciento), el opositor Henrique Capriles 6.386.155
(44,55 por ciento), y otros cuatro aspirantes reunieron 86.483. Fue la
participación más alta del electorado en las últimas tres décadas, cifrada
por el Consejo Nacional Electoral en 80,9 por ciento.
Chávez dijo al celebrar el triunfo junto a sus partidarios que "Venezuela
más nunca volverá al neoliberalismo, y seguirá transitando al socialismo,
democrático y bolivariano, del siglo XXI".
El mandatario de 58 años saludó "el talante democrático de la oposición",
que reconoció su victoria, y dijo que a ese sector "tiendo mis dos manos
para que trabajemos juntos por el bienestar de la patria".
Capriles, dinámico contendor de 40 años, reconoció el revés "pues el pueblo
se expresó y eso para nosotros es palabra sagrada", y pidió al vencedor
"respeto y consideración para la casi mitad del país que no está de acuerdo
con él".
"Abrir las puertas al diálogo y al entendimiento es normal en cualquier
democracia después de una elección, pero en Venezuela es un hecho
extraordinario", observó a IPS el politólogo y académico de la Universidad
Central, Carlos Raúl Hernández.
Venezuela "tiene quebrada buena parte de su estructura productiva, no
diversifica su economía, es el único país de América Latina que en los
últimos 15 años no incrementa sus exportaciones y, aun con el precio del
petróleo a 100 dólares el barril, debe endeudarse sin poder conjurar las
demandas sociales", sostuvo Hernández.
Chávez, "con el mandato recibido, tiene la oportunidad de emprender una
rectificación y convocar a todos los sectores para encarar esas
dificultades, pero si opta por profundizar sus políticas socializantes como
hasta ahora, marcharemos a un gran desastre en poco tiempo", opinó.
En los últimos años, el presidente implantó férreos controles sobre la
economía, estatizó y expropió más de 1.000 firmas de todo tamaño, y su
programa de gobierno para el sexenio 2013-2019 plantea profundizar la
propiedad social sobre medios de producción con empresas en manos de
comunidades que se articulen en un "tejido socialista".
"El desafío de Chávez está en lograr una apertura que implique superar la
economía rentista de Venezuela, cuya sociedad y clase política se alimentan
del ingreso petrolero, y eso lo puede hacer bajo la Constitución de 1999,
más avanzada incluso que su discurso", señaló a IPS el sociólogo y docente
universitario Alexander Luzardo.
El mandatario "ha basado su gestión en la distribución de renta,
dirigiéndola hacia los sectores populares, pero sin garantizar la
sustentabilidad de ese ingreso mediante el desarrollo de una economía
diversificada y ambientalmente sustentable", dijo Luzardo.
En su opinión, "Venezuela debería dotarse de un buen sistema de seguridad
social, y la educación, que con este gobierno se ha ampliado en términos de
inclusión, debe ahora ganar en calidad y valor científico y tecnológico".
Para todo ello "un dato duro de la realidad es que este gobierno tiene seis
millones y medio de opositores, no un grupito que pueda obviarse sino casi
la mitad del país, hacia quienes también debe dirigirse una política
inclusiva", añadió el analista.
"Chávez debería aprender de Nelson Mandela", resumió en referencia al líder
y expresidente sudafricano que debió lidiar con el desmonte del "apartheid".
El mandatario "debe gobernar no solo para los ocho millones de personas que
votaron por él sino también para los otros 6,5 millones", dijo a IPS el
politólogo Gabriel Reyes.
"Venezuela está desgraciadamente partida en dos mitades. Un país así
dividido no puede prosperar. Si Chávez quisiera entender esta sencilla
verdad comprendería que debe producir un viraje en su modo de entenderse con
sus adversarios", editorializó en su diario Tal Cual el antiguo líder
socialista Teodoro Petkoff.
Su viejo rival dentro de la izquierda, José Vicente Rangel, partidario de
Chávez, escribió en cambio que "la minoría que conforma la oposición está
obligada a comportarse democráticamente".
Para Rangel, como para buena parte de la dirigencia oficialista, "los
problemas que ha tenido Venezuela durante la etapa del proceso bolivariano
provienen de la actitud antidemocrática de una oposición que optó por
arremeter contra el orden constitucional", sostuvo en alusión al fugaz golpe
de Estado de abril de 2002.
Tanto quienes celebran el triunfo como quienes lamen sus heridas se preparan
para la siguiente batalla electoral, el 16 de diciembre, cuando se escogerán
gobernadores de los 23 estados y el alcalde mayor de Caracas.
Aunque Chávez ganó el domingo en 22 de los 24 distritos, "las realidades
culturales y sociales de las regiones, de cara a la elección de
gobernadores, son distintas, y el resultado nacional no tiene por qué
reproducirse", advirtió Luzardo.
Hernández, por su parte, descartó que se fracture para esos comicios la
alianza opositora Mesa de Unidad Democrática http://www.unidadvenezuela.org,
que reúne a más de 20 partidos nuevos y tradicionales y de la cual fue
abanderado Capriles.
"No hay nada que una y enseñe más que la necesidad", comentó Hernández. La
Mesa Democrática ya escogió en elecciones primarias a sus 24 candidatos
regionales.
Otra incógnita que solo se despejará con el tiempo es si Capriles podrá
sostenerse como líder máximo o abanderado de la oposición.
Desde el exterior, entretanto, mandatarios aliados de Chávez como los de
Argentina, Bolivia, Cuba y Ecuador, le enviaron mensajes plenos de
felicitaciones y regocijo.
Estados Unidos, por boca del portavoz William Ostick, de la Oficina de
Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, llamó a Chávez
a "tener en cuenta en el futuro las posiciones de más de seis millones de
personas que votaron por la oposición".
Desde la Unión Europea, la jefa de su diplomacia, Catherine Ashton, dijo en
un comunicado que "la victoria conlleva responsabilidad. En su nuevo
mandato, el presidente Chávez debe llegar a todos los segmentos de la
sociedad venezolana para reforzar las instituciones y promover las
libertades fundamentales, la inclusión y el desarrollo económico
sostenible". (FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
|