CHILE Obra emblemática de Piñera despega con rechazo de mapuches Por Marianela Jarroud, enviada especialTEMUCO, Chile, nov (IPS) - "Estamos frente a un proyecto que muestra lo que ha sido la ocupación
del mundo y del territorio mapuche", enfatiza el técnico agrícola Iván
Reyes, un líder indígena que se opone férreamente a la construcción de
un aeropuerto internacional en la sureña región chilena de la Araucanía.Reyes asegura que la obra se aprobó a partir de un estudio de impacto
ambiental elaborado "en base a mentiras" por parte de la consultora
Arcadis Geotécnica, una firma multinacional con sede central en
Holanda y actividades en Europa, Brasil y Chile.
"El anteproyecto referencial que se presentó en su momento dice que
no hay impacto en las comunidades de la zona, pero en un análisis
posterior detectamos que la línea de base y las mediciones fueron
manipuladas", añade.
La nueva terminal aérea, aunque fue aprobada en 2005, pasó a ser
ahora una de las más importantes obras del gobierno derechista de
Sebastián Piñera. Se desarrolla en la localidad de Quepe, a unos 20
kilómetros de la ciudad de Temuco y casi 700 kilómetros de Santiago.
El denominado Proyecto Nuevo Aeropuerto Internacional de La
Araucanía, que remplazará al actual aeródromo Maquehue, contempla la
construcción de una pista de 2.440 metros de largo y una terminal de
pasajeros de aproximadamente 5.000 metros cuadrados. A cargo de su
realización está la compañía chilena Belfi, que se adjudicó la
licitación por 20 años.
"Esta es una obra emblemática para la región", señala a IPS el
intendente (gobernador) de la región de La Araucanía, Andrés Molina.
"Nosotros tenemos el aeropuerto Maquehue, que es de los peor ubicados
del país, con una cancha (pista) difícil para aterrizar, donde
también la entrada es complicada por la ubicación de los cerros de
Temuco, con mucha neblina", detalla.
Temuco es una ciudad cercana a la cordillera de Los Andes desde donde
se aprecian las alturas y praderas que antaño estuvieron pobladas por
una verdadera selva austral, aunque hoy es suelo ideal para la
ganadería y campo de cultivos.
En medio de esa realidad se construye el aeropuerto internacional,
cuya inversión supera los 120 millones de dólares. "Se trata de una
zona con un crecimiento del turismo en torno a tasas de 30 por ciento
anual, y eso abre un espacio muy interesante", apunta Molina.
Añade, orgulloso, que la región sumaba en 2009 una cantidad de
proyectos por 79 millones de dólares, cifra que creció hasta 700
millones de dólares en 2012.
Aunque algunas comunidades mapuches apoyan la obra porque entienden
que es un avance socioeconómico y cultural para la región, muchas
otras se oponen duramente por considerar que, además de ser un
atentado contra la biodiversidad y el ambiente, conlleva la
destrucción de territorio ancestral.
"Esta es la gota que rebasaría el vaso de la intervención económica
dentro del territorio mapuche. Están las (empresas) forestales e
hidroeléctricas, ¿Qué faltaba? Que los dueños de estas firmas lleguen
directamente donde quieren intervenir", cuestiona ante la consulta de
IPS el machi (curandero) Fidel Tranamil.
"Si hoy día estamos culturalmente intervenidos por la política y la
religión, con el aeropuerto estaría en riesgo la vida del pueblo
mapuche", añade.
A sus 23 años, Tranamil es el consejero, protector y encargado de la
vida religiosa de la comunidad Rofue. Desde ese rol, se opone
tenazmente a la construcción del aeropuerto por considerarlo "una
puerta para intervenir el territorio mapuche".
Tranamil, o machi Fidel como se le conoce en la zona, es uno de los
dirigentes indígenas más activos del territorio. Ha sido detenido en
varias oportunidades y su casa es frecuentemente allanada por la
policía. Su madre vive desde 2005 con siete balines en su rodilla
derecha como resultado de la represión de que fue víctima durante una
manifestación.
Muchos de sus peñis (hermanos) han sido procesados por la ley Antiterrorista, una
normativa heredada de la dictadura militar que condena
mayoritariamente a comuneros mapuches que luchan por la recuperación
de sus tierras ancestrales a manos de las empresas forestales.
La casa en la que habita Tranamil junto con su madre es cálida y
tranquila. Cría cerdos y gallinas, además de poseer una pequeña
parcela donde cultiva productos de huerta.
"Pronto bajarán los aviones de categoría internacional a cada minuto.
Eso violará no solo nuestra vida espiritual sino también nuestra
cultura y armonía", aseveró.
Precisó que, además, para hacer el aeropuerto talarán entre "200 y
300 hectáreas de bosque nativo, que son irrecuperables". "Habría que
esperar 400 años para tener un árbol de esos que están cortando",
enfatizó.
Para Molina, en cambio, el rechazo a estos proyectos de envergadura
en la zona responde a "liderazgos que nacieron bajo el alero de
partidos de izquierda y que no se preocupan de sus comunidades sino
de un tema ideológico".
Mientras, la construcción continúa su avance pese a que las
comunidades mapuches llegaron incluso hasta la justicia, que desechó
sus demandas.
El propio Tranamil intervino en septiembre de 2011 ante el Consejo de
Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU),
donde denunció que el proyecto de Temuco "se realiza sin consulta de
las comunidades concernientes y en contravención con el Convenio
169".
Este tratado de la Organización Internacional del Trabajo sobre
Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, adoptado en
1989 y que entró en vigor en Chile en 2009, establece derechos a las
comunidades originarias consagrados en el Pacto de Derechos Civiles y
Políticos de la ONU.
Sin embargo, Molina asegura con énfasis que las consultas se
realizaron, que se formó una mesa de trabajo y que el gobierno ha ido
"aportando en las áreas de desarrollo productivo, infraestructura y
vivienda".
Con todo, el indígena Reyes asegura que "no se acabará el mundo
porque se construya el aeropuerto". "¿Escucha el ruido de la
carretera? Después tendremos el de los aviones, así como están los
cables de alta tensión, la línea férrea", dice, no sin cierta
resignación.
"Lo importante es que el aeropuerto reactivó un proceso que estaba
dormido y logró movilizar el mundo mapuche en el territorio. Bajo esa
perspectiva, que pasen los aviones a 100 o 50 metros, va a ser algo
menor", puntualiza.(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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