Adolescentes postergados en lucha contra el sida en Kenia Por Miriam GathigahNAIROBI, nov (IPS) - Una pelea le cambiaría la vida para siempre a Cedric Owino, del
asentamiento irregular de Mathare, uno de los mayores de Kenia. Cuando
intercambiaba golpes con otro adolescente se enteró por casualidad que
era portador del VIH. El secreto había sido guardado por su abuela
durante 15 años."Mientras nos peleábamos, la madre del otro comenzó a gritar que podía
rasguñar a su hijo e infectarlo con el VIH", dijo Owino a IPS
El hecho derivó en una fuerte discusión entre Owino, de 15 años, y su
abuela, su tutora desde que quedó huérfano, y le confirmó que era
portador desde bebé del VIH (virus de inmunodeficiencia adquirida),
causante del sida.
"No es fácil decirlo", dijo a IPS la abuela Mwema Omollo. "Si le dices
al niño, temes que cambie su forma de vida. La gente tiene mucho miedo
del VIH todavía. Mi hija (la madre de Owino) no quiso tomar
antirretrovirales cuando se enteró de que era portadora", explicó.
Su hija temió que si tomaba antirretrovirales, la gente de su
comunidad que entregaba la medicación iba a conocer su condición.
Desde que se enteró, Owino protagonizó dos intentos de suicidio. "Mi
familia sabía que yo estaba infectada, por qué decirme que los
medicamentos que tomo son para el asma, si saben que es porque soy
seropositivo", preguntó.
El muchacho abandonó el octavo grado en la Academia de Jóvenes
Estrellas cuando se enteró de la situación.
Owino no es el único adolescente al que le cuesta asumir la situación.
Anthony Andega, también de 15 años, trató de suicidarse hace dos años,
cuando se enteró de que tenía el VIH.
Se cortó con un cuchillo, pero por el estigma asociado al virus del
sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), la gente se negó a
brindarle asistencia, según le contó un amigo suyo, a pesar de que
sangraba profusamente.
"Nadie quiere tocar lo que tocaste. Quedas aislado", dijo Andega a
IPS. No es solo eso, sino que la información de su situación se
propagó.
"En este barrio vamos todos a la misma escuela. Si la gente se entera
de que tienes VIH, lo sabe toda la escuela", añadió.
La encuesta de población de Kenia muestra que el estigma hacia los
adolescentes con VIH es grande, "55 por ciento de los entrevistados
dijeron que prefieren que la condición de portadores del VIH de los
miembros de su familia sea secreta".
Según datos del Ministerio de Salud, alrededor de 7,1 por ciento de
las personas entre 15 y 64 años, cerca de 1,4 millones de personas,
viven con VIH en Kenia.
Además, 3,8 por ciento de los jóvenes de entre 15 y 24 años están
infectados, mientras que en adultos de entre 50 y 64 años, la
prevalencia es de cinco por ciento.
La organización Médicos sin Fronteras, que trabaja en Mathare con
personal de salud pública para aumentar la cantidad de personas que
desvelan su condición en el ámbito familiar, indicó que solo dos por
ciento informa a sus familiares de la situación.
Ann Mburu, enfermera que trabaja en Adolescents Count Today (ACT),
dijo que "probablemente aumente la cantidad de adolescentes
seropositivos pues son cada vez más los que tienen relaciones sexuales
sin conocer su condición".
"Como los padres y los tutores no dicen a los niños mayores que están
infectados, el VIH/sida seguirá teniendo un gran impacto en la
comunidad con cada vez mayor estigmatización y discriminación debido
al secreto", sostuvo Mburu.
"A pesar de que 22 por ciento de los varones y 11 por ciento de las
muchachas dijeron haber tenido relaciones sexuales a los 15 años, 60
por ciento de los adolescentes no consideran que estén en riesgo de
infectarse con el VIH", indicó Esther Muketo, gerente de programa de
la organización Family Health Options Kenya (FHOK)
La pediatra Alice Muchemi explicó la aparente contradicción: "La
adolescencia suele ser difícil, la confianza en sí mismos suele ser
frágil. El rechazo del sexo opuesto es considerado una tragedia. Sus
cuerpos también están ávidos de mantener relaciones sexuales".
"Pero a los adolescentes que tienen VIH los tratan como parias, a
menudo por la falta de información entre sus pares", dijo a IPS.
La Guía Nacional para el Tratamiento y el Análisis de VIH de Kenia
permite a los profesionales de la salud informar a los menores
"casados, sexualmente activos o a las muchachas embarazadas" sobre su
condición. Pero esto no siempre se aplica.
"Como los menores sexualmente activos no siempre revelan que mantienen
relaciones sexuales, y debido a que no se espera que las tengan,
tampoco se les informa que son portadores del virus", explicó Muchemi.
Antes de saber que tenía el VIH, Owino estuvo un año teniendo
relaciones sexuales y solo una vez usó un preservativo.
"Como casi todos los muchachos de aquí, tenemos sexo en cuanto se
presenta la oportunidad. Pensaba que el VIH era una enfermedad de
adultos", se justificó.
Ahora que sí está al tanto de su condición, no hizo ningún intento de
ponerse en contacto con las muchachas con las que mantuvo relaciones.
"Mathare es un gran asentamiento, no sé dónde viven ahora. Aun si la
gente sabe de mi situación, no voy a hablar al respecto", dijo a IPS.
Según el Plan Kenia, que realizó un estudio en adolescentes
seropositivos de entre 10 y 19 años en Nairobi y en la región de
Nyanza, "la mayoría de ellos tienen o piensan tener relaciones
sexuales".
Además, "más de cuatro quintos tuvieron relaciones sexuales y más de
dos tercio de estos últimos siguen teniendo".
Nyanza tiene la mayor prevalencia de VIH en Kenia, casi el doble de la
prevalencia nacional de 15,3 por ciento.
El activista seropositivo Paul Ndegwa dijo que el gobierno está
teniendo éxito en su lucha contra el VIH pediátrico, pero ignora en
gran medida las necesidades de los adolescentes portadores del virus
del sida.
Según el Programa Conjunto de las Naciones Unidas para la Lucha contra
el Sida (Onusida) (http://www.unaids.org/es/), disminuyeron en 40 las
nuevas infecciones de niños y niñas en Kenia.
"El problema está en la transición de la adolescencia", remarcó
Ndegwa.
"Se trata de jóvenes que no se comunican bien. Las necesidades de los
adolescentes con VIH son reales e ignoradas, al igual que se ignoran
sus necesidades vinculadas a la salud reproductiva y sexual", subrayó.
(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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