MEDITERRÁNEO Temporada árabe de rebeliones apenas comienza Por Mario QueirozLISBOA, 4 dic (IPS) - El común denominador al concluir este martes 4 la reunión de
dos días
del Foro de Lisboa, con la presencia de destacas
personalidades
internacionales, es que el proceso democrático registrado en
las
rebeliones árabes de la región del Mediterráneo está lejos de
haber
concluido.Por ese motivo, la convocatoria de la decimonovena edición
del foro,
una iniciativa del Centro Norte-Sur del Consejo de Europa
(CNS-CE) y
de la Alianza de Civilizaciones, cambió el término
"primavera" por
"temporada" árabe.
El encuentro denominado, por tanto, "Temporada árabe: de los
cambios
a los desafíos", contó con la participación de
representantes de
gobiernos e instituciones de casi 40 países e importantes
organizaciones internacionales, encabezadas por la
Organización de
las Naciones Unidas (ONU).
"Las presencias esta vez en el Foro de Lisboa demuestran que
es
significativo, considerando todos los países que están
involucrados",
dijo a IPS el expresidente portugués Jorge Sampaio, alto
representante del secretario general de la ONU para la
Alianza de las
Civilizaciones (AC).
Sampaio aseveró que la nutrida presencia de europeos
demuestra el
interés por avanzar en los procesos de democratización del
sur y el
oriente de la región del mar Mediterráneo. "Pero no debemos
ni
queremos imponer modelos", señaló.
"Podemos ayudar a llevar las cosas a un marco de referencia
democrática, pero todos esos países tienen su evolución
propia",
apuntó.
El gran reto de Europa es "entender cómo apoyar a los
estados que
tratan de definir su identidad y el papel de la religión en
la
sociedad", recordando que el origen de los levantamientos
"no era
islámico, sino económico, social, anti-represivo y por la
libertad".
"Esa es la parte objetiva de la primavera del Mediterráneo",
acotó.
"En el Foro de Lisboa tenemos un espacio de debate
democrático y no
de imposición de sistemas", añadió Sampaio, quien preside la
Alianza
de Civilizaciones desde su creación en 2005, nombrado por el
ex
secretario general de la ONU, Kofi Annan, con los
patrocinios del
entonces presidente del gobierno español, José Luis
Rodríguez
Zapatero, y del primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan.
La activa acción de los delegados europeos en el Foro de
Lisboa fue
explicada a IPS por Luis Filipe de Castro Mendes,
representante del
Comité de Ministros del CE.
"La misión básica del Consejo es promover la democracia, los
derechos
humanos y el imperio de la ley en nuestro continente, pero
estamos
conscientes de que la interdependencia del mundo actual se
traduce en
que hay que dar especial atención a los que ocurre fuera de
las
fronteras nacionales, en especial en nuestros vecinos
inmediatos",
subrayó
En el encuentro participaron representantes de gobiernos u
organizaciones de países de tradición islámica como Arabia
Saudita,
Argelia, Egipto, Jordania, Kuwait, Líbano, Libia, Marruecos,
Palestina, Pakistán, Qatar, Túnez y Turquía.
Desde Europa y regiones cercanas llegaron delegados de
Eslovaquia,
Suiza, Portugal, Malta, Italia, el Vaticano, Grecia, Rusia,
España,
Serbia, Israel, Georgia, Polonia, Hungría, República Checa,
Luxemburgo y Croacia.
América se hizo presente con Argentina, Estados Unidos,
Canadá y
Venezuela, mientras que la presencia se completó con
representantes
de Cabo Verde, Senegal y Corea del Sur.
También fueron parte de la cita delegados de la ONU y de
varias de
sus agencias, de la Liga Árabe, la Unión Europea, el Consejo
de
Europa, la Organización Internacional de las Migraciones, la
Federación Internacional para los Derechos Humanos, la
Alianza de las
Mujeres Árabes y del Parlamento Europeo.
Es "una vergüenza para nuestra región no haber logrado poner
fin a la
guerra civil sangrienta y destructiva en Siria, un conflicto
que es
alarmante por el aumento de represalias violentas, las
muertes y el
creciente fundamentalismo sectario en la sociedad siria",
dijo
Sampaio.
Además del apoyo e influencia de grupos externos, el
conflicto de
Siria "tiene la capacidad de inflamar las tensiones en los
países
vecinos y cambiar el equilibrio de poder en la región Euro-
Mediterránea", advirtió.
En Siria también hay un problema de persecuciones
religiosas. ¿Esto
se encuadraría en la acción de la Alianza de
Civilizaciones?,
consultó IPS.
"La Alianza no tiene ningún tipo de posibilidades de
intervención en
el conflicto. Aunque es necesario señalar la gravedad y la
importancia del problema, es evidente que hay que tener en
cuenta que
nosotros no tenemos en la manga ningún tipo de solución",
respondió.
El exmandatario reconoció que "es una cuestión muy seria".
"No se
puede decir que la Alianza no pueda un día tener un rol de
importancia, pero en este momento es totalmente inviable",
señaló.
"Si ni la propia ONU consigue un diálogo para la paz, la
Alianza no
puede tener esa pretensión, pese a tener la voluntad de dar
todo lo
que puede", sostuvo.
Sobre el conflicto palestino-israelí, consideró que la
solución de
dos estados "corre un grave peligro en un momento en que los
nuevos
asentamientos que se anuncian amenazan con separar a
Jerusalén
oriental del resto de Cisjordania".
Es necesario que las dos partes vuelvan a la mesa de
negociaciones,
en un "esfuerzo colectivo" tras la "decisión histórica" de
la
Asamblea General de la ONU que apunta el "derecho legítimo
de los
palestinos a un estado independiente, soberano, democrático
y
viable", precisó.
El Foro de Lisboa dedicó también buena parte de sus debates
al tema
de la integración multicultural en el espacio europeo.
IPS dialogó con la jordana Suhair El Qarra, de padre
palestino y
madre italiana, investigadora de la organización no
gubernamental Paz
política y Seguridad.
"Yo vivo en Italia, país multiétnico, pero no necesariamente
inter-
étnico donde se debe trabajar mucho para lograr una cierta
empatía
hacia el prójimo, algo que puede considerarse un problema
común en
Europa", apuntó.
Solicitada una aclaración sobre el tema, la activista árabe
señaló:
"La interculturalidad es un concepto que debe partir de
abajo, algo
que es común a toda Europa, y creo que hasta en todo el
mundo, es un
concepto transversal"
"Mientras un europeo más conoce el mundo, es más fácil que
le nazca
una empatía hacia ‘el otro’ y se convenza que el mundo no es
algo
limitado por las opiniones y descripciones nacionales",
explicó
En el caso particular de los italianos, "es necesario
explicar que el
mundo no es hecho de convicciones de cada país, sino
trasversalmente
intercultural. Y con la globalización y la consecuente
proliferación
de las redes sociales, existe una posibilidad mucho mayor de
comprender estos fenómenos a nivel de la sociedad civil".
(/FIN/IPS/mdq/dm/ip/wd/12)(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
|