"El movimiento de boicot a Israel no es antisemita" Mitchell Plitnick entrevista a BRANT ROSEN, del Consejo Rabínico de Voz Judía por la PazWASHINGTON, dic (IPS) - El rabino Brant Rosen lidera una congregación en la nororiental ciudad
estadounidense de Evanston y es un judío poco común: apoya la causa
palestina y la campaña de boicot a Israel.Rosen expresa sus ideas en su blog Shalom Rav, y es autor del
libro "Wrestling in the
Daylight: A Rabbi’s Path to Palestinian Solidarity" ("Luchando a la
luz del día: el sendero de un rabino hacia la solidaridad
palestina").
En diálogo con IPS, Rosen, también copresidente del Consejo Rabínico
del grupo Voz Judía por la Paz, subrayó que tanto las afirmaciones
que
hace en el libro como las incluidas en esta entrevista son solo suyas
y no representan a las de su congregación.
IPS: Desde su punto de vista, ¿ha cambiado Israel en los últimos
cuatro años?
BRANT ROSEN: Yo veo el conflicto como dos pueblos que tienen dos
reclamos legítimos sobre la tierra de Israel-Palestina, y la única
salida del pantano es crear dos estados. Yo me identifico con Israel
como judío. Es por eso que narro mi crianza (en el libro). Tengo
profundos lazos familiares allí. Visité Israel muchas veces e incluso
considero mudarme.
El cambio de mis opiniones se produjo gradualmente, pero el punto
culminante se produjo con la Operación Plomo Fundido (contra Gaza)
entre fines de 2008 y principios de 2009.
Me di cuenta de que no era un conflicto entre dos partes iguales,
sino
una injusticia en esencia, que comenzó con el nacimiento del Estado
de
Israel y continuó desde entonces. Es una situación en la que una
parte
muy poderosa somete a la otra a su voluntad.
Un vez que empecé a hablar sobre los ultrajes de la Operación Plomo
Fundido, realmente comenzó a caer el dominó sobre mí. Como rabino de
una congregación, me encontraba en un lugar difícil, y la gente pedía
mi guía.
Alrededor de un año después, revisé mi postura frente a Israel, como
judío. Frente a todo el tema, no solo Gaza, sino frente al sionismo
en
general.
Me involucré más en la campaña en solidaridad con Palestina,
contactando a palestinos, algunos de los cuales eran amigos míos y
otros activistas. Muchos de ellos me contactaron cuando hablé sobre
Gaza, y quise conocer cuál era su experiencia.
Hoy sé en qué lugar me encuentro. Soy el rabino de una comunidad
judía, todavía sirvo a mi congregación, todavía estoy motivado por
los
valores judíos, pero también soy alguien que se solidariza con los
palestinos en su lucha por los derechos humanos, iguales derechos y
dignidad en la tierra en la que viven o a la que procuran regresar.
IPS: Voz Judía por la Paz es uno de los principales grupos
involucrados en el movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones
(BDS), que busca ejercer presión económica y política sobre Israel.
¿Cómo ve el futuro de este movimiento?
BR: Creo que está creciendo a pasos agigantados, atrayendo a cada vez
más gente. Cuando la Organización de las Naciones Unidas aprobó
cambiar el estatus de Palestina, tapó otra noticia que yo creo era
muy
importante: Stevie Wonder retiró su apoyo a un concierto de
recolección de fondos organizado por un grupo estadounidense llamado
Amigos de las Fuerzas de Defensa Israelíes.
Fue la más reciente celebridad en expresar su apoyo a la causa
palestina, luego de una larga lista de artistas y personas del
espectáculo que cancelaron shows en Israel. Más allá de si lo
hicieron
por presión pública o porque lo consideraban correcto, eso muestra el
poder que tiene el movimiento de boicot.
Para lograr un cambio político, darle poder al pueblo es el mejor
método. Históricamente ha sido así. El hecho de que Israel reaccione
tan duro muestra el potencial (del pueblo). Cuando (la secretaria de
Estado de Estados Unidos), Hillary Rodham Clinton, dijo que los 3.000
nuevos asentamientos "no ayudan" (al proceso de paz), no captó la
atención de Israel.
Sin embargo, cuando Voz Judía por la Paz, Estudiantes por la Justica
en Palestina y otros varios grupos religiosos lograron que un gran
holding empresarial dejara de invertir en los territorios ocupados,
eso fue noticia de tapa en Israel.
Esa es una señal de que este tipo de cosas tienen gran impacto cuando
son usadas en forma inteligente y concertada.
Contrariamente a las acusaciones, el movimiento BDS no es antisemita.
Creo que el argumento para distinguir a Israel de otros abusadores a
los derechos humanos es poco honesto.
La cuestión no es si Israel es legítimo o no. Existe y es parte de la
comunidad internacional. Pero si Israel actúa de forma ilegítima, los
ciudadanos de todo el mundo tienen el derecho y la responsabilidad de
ejercer el poder que tengan para obligar que eso cese.
IPS: ¿Considera significativo el llamado hecho hace poco por 15
líderes protestantes de diferentes denominaciones para que se
investigue si la ayuda que ofrece Washington a Israel va a de acuerdo
con las leyes estadounidenses?
IPS: Sí. Creo que lo más importante es que los líderes están
firmes y
no retroceden a pesar de ser repudiados y haber recibido toda clase
de
insultos, incluyendo el de antisemitas.
Es importante porque, hasta ahora, la convención en las relaciones
religiosas era que podías hablar de todo, a excepción de Israel, pero
esta vez rompimos con eso.
Esto puede iniciar una nueva etapa en la que podemos hablar de
cualquier tema, no solo de aquellas cosas que tenemos en común, sino
también de asuntos como las políticas de Israel, sobre las cuales no
siempre acordamos. Estoy orgulloso de que Voz Judía por la Paz
apoyara
esa declaración.
Es muy importante que los cristianos vean que muchos judíos están con
ellos cuando hacen declaraciones así. El establishment judío no
representa a toda la comunidad judía.(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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