MÉXICO Las aguas bajan turbias de la maquila Por Emilio GodoyMÉXICO, dic (IPS) - La industria textil mexicana, en particular la que elabora prendas para
grandes marcas de prestigio mundial, es acusada de inundar ríos y otros
cursos de agua con residuos que contienen sustancias nocivas para la
salud y el ambiente. Esta situación, pese a ser denunciada, se sigue
negando, advierten activistas. Prácticamente la totalidad de la ropa cosida en las grandes fábricas
del país "contiene sustancias químicas peligrosas", aseguró a IPS el
coordinador de la campaña de Tóxicos del capítulo mexicano de
Greenpeace, Pierre Terras.
"Son ampliamente usadas, lo cual es preocupante. No sabemos qué tan
peligrosa es su exposición, pero cuando se liberan al agua se vuelven
activas y se convierten en tóxicas", añadió.
En su informe "Hilos tóxicos: Al desnudo. Exponiendo el papel de la
industria textil en la contaminación de los ríos de México",
Greenpeace indica que las textiles nacionales Lavamex, del Grupo
Inisa, y Kaltex, filial del consorcio de igual nombre, vierten
polución en el San Pedro y en el San Juan, dos cursos fluviales que
atraviesan los centrales estados de Aguascalientes y Querétaro, al
norte de la Ciudad de México.
Inisa y Kaltex proveen a cadenas globales de vestimenta, como las
estadounidenses Levi Strauss y Nike, la holando-germana C&A y la
francesa LVMH, además de producir, teñir y lavar tejidos en este
país.
"Muchas de las sustancias químicas identificadas se utilizan en la
producción en las plantas textiles, o se crean como resultado de la
descomposición de las sustancias químicas usadas en el
procesamiento", cita el reporte, precedido por cinco estudios sobre
las descargas y usos de sustancias peligrosas en este sector y en el
del calzado en China y otros países.
El documento sobre
México, divulgado el miércoles 5, indica que se desconoce el
alcance de la contaminación y que la regulación es limitada y
desacatada.
A partir de 1994 se instalaron en México docenas de plantas de
manufactura en "maquila" (zona franca de fábricas para exportación),
atraídas por los bajos salarios y costos para abastecer los mercados
de Estados Unidos y Canadá, en el marco del Tratado de Libre Comercio
de América del Norte, firmado por los tres países ese año.
Las maquilas, que gozan de exenciones impositivas, bajas tarifas de
agua y electricidad y flexibilidad laboral, se dedican especialmente
a la producción de ropa y al ensamblaje de automóviles y de aparatos
electrónicos.
Las manufacturas textiles en estas áreas emplean a más de 500.000
personas en la confección de camisetas, pantalones vaqueros y otras
prendas con tela de algodón rústico, para exportarlas a Estados
Unidos, de quien México es el cuarto proveedor de tejidos y
vestimenta, según la Asociación de la Industria Maquiladora y de
Exportación.
Desde octubre de 2011, México exportó 4.684 millones de dólares en
vestimentas y telas a Estados Unidos, según cifras de la Oficina de Vestuario y Textiles del Departamento
(ministerio) de Comercio de ese último país.
"Hay un montón de descargas clandestinas. Las que más se dan son las
industriales y las del ‘rastro’ (instalación donde se mata y destaza
ganado). Tenemos una contaminación brutal. No se aplica la
normatividad. Es increíble la negación del problema", se lamentó ante
IPS la activista Enriqueta Medellín, fundadora en 1992 de la no
gubernamental Conciencia Ecológica de Aguascalientes.
Greenpeace muestreó los vertidos de ambas plantas en mayo, los cuales
analizó en los laboratorios de la británica Universidad de Exeter, y
que arrojaron presencia de restos de químicos como nonilfenol,
bencenos triclorados y ftalatos, usados en la producción de
detergentes, resinas y plásticos.
Las normas mexicanas para la descarga de aguas residuales se basan en
niveles permisibles de ocho indicadores de calidad de agua y
concentraciones de nueve metales pesados. Pero no miden otras
sustancias y se carece de regulaciones para las aguas con color, como
las emanadas de las maquilas.
Ante la consulta de IPS, la firma Lavemex respondió por correo
electrónico que "se enorgullece de ser un ciudadano (sic) responsable
con el ambiente y de trabajar diligentemente con el gobierno, sus
clientes y grupos de monitoreo para asegurarse (de) que cumpla y
hasta exceda los estándares" ambientales.
Por su parte, Kaltex, que ya se ha extendido Estados Unidos, América
del Sur y Europa, se negó a comentar el problema planteado por IPS.
Unos 60 casos de contaminación del agua, sobreexplotación de
acuíferos y dificultades de acceso al líquido en México han llegado
al Tribunal Latinoamericano del Agua, instancia de
la sociedad civil creada en 2001 para enjuiciar las políticas
hídricas aplicadas por los estados.
"Debiera declararse una urgencia nacional por el agua. Las políticas
de desarrollo ponen en riesgo la riqueza hídrica", advirtió el
presidente del Tribunal, el costarricense Javier Bogantes.
Esa entidad declaró culpable la semana pasada a la Ciudad de México y
al país como tal por "la violación a los tratados internacionales y
al ordenamiento jurídico interno, que garantizan el derecho al agua"
y por la incapacidad de las autoridades "para establecer mecanismos
efectivos de acceso a la justicia ambiental".
El tribunal, que analizó el expediente "Posible colapso hídrico en
México y violación del derecho humano al agua de sus presentes y
futuras generaciones" presentado por la no gubernamental Asamblea Nacional de Afectados Ambientales,
reconoce "el creciente deterioro del derecho humano al agua" y "la
insuficiencia de los mecanismos jurídico-políticos" para frenarlo.
Greenpeace busca que las marcas internacionales de gran prestigio
exijan estándares ambientales a las maquilas mexicanas
"La primera respuesta la tiene la marca que compra a esos
proveedores, porque tiene la capacidad de cambiar la cadena de
suministro para asegurar a sus clientes productos sin tóxicos y sin
contaminación", planteó Terras.
Seis sellos de moda y ropa deportiva se han unido al desafío Detox
que Greenpeace, que ya emprendió una campaña mundial para que Levi
Strauss se sume, lanzó en 2011 mediante compromisos individuales para
alcanzar el vertido cero de sustancias peligrosas para 2020.
Asimismo, le pide al gobierno mexicano enlistar las sustancias
químicas peligrosas para ejercer acciones inmediatas y un registro
público sobre las descargas, emisiones y fugas de esos compuestos.
En su fallo, el TLA, que sesionará en octubre de 2013 en Lima,
sugirió defender las leyes y políticas para el acceso al agua y
revisar el sistema de procuración de justicia ambiental.
(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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