Estados Unidos condiciona políticas del FMI Por Carey L. BironWASHINGTON, 21 dic (IPS) - El auditor interno del Fondo Monetario Internacional (FMI) criticó la
política de la entidad en materia de reservas de divisas y advirtió que
la enorme influencia de Estados Unidos propició medidas para las que no
había suficientes evidencias de que fueran eficaces. Las conclusiones, divulgadas en un inusual escueto informe que contiene
conclusiones de varios meses de discusiones, son consideradas por
algunos analistas como un triunfo de algunos países en desarrollo de
"medianos ingresos", en especial de China.
El gigante asiático aboga por acopiar grandes cantidades de divisas
extranjeras como protección contra los efectos de la crisis económica
y financiera global.
A partir de 2009, el FMI comenzó a recomendar a los gobiernos que no
dependieran mucho de esas reservas, temiendo el posible impacto sobre
la economía global.
Este organismo multilateral, con sede en Washington, ofrece
inspecciones anuales, y a veces casi que supervisa, las economías del
mundo, y es una de las fuerzas más poderosas que inciden en el
funcionamiento del sistema financiero internacional.
El sistema quedó diezmado tras la crisis financiera de 2008 y 2009 en
los países del Norte industrializado, y algunos principios clave del
FMI son cada vez más cuestionados, en especial por las economías de
rápido crecimiento como Brasil, China e India, entre otras.
La propia institución se dio cuenta de que debe ofrecer asesoramiento
financiero, y no solo sobre políticas macroeconómicas.
Los auditores de la Oficina de Evaluación Independiente (IEO, por sus
siglas en inglés), del FMI, sugirieron en el estudio divulgado el
miércoles 19 que la atención puesta en las reservas no "ayudó", y
criticaron a sus economistas por concentrarse en los síntomas en vez
de las causas subyacentes de la inestabilidad financiera.
Las reservas de los países, señalaron analistas, ascienden solo a
unos 10 billones de dólares, una gran cantidad, pero no tanto si se
la compara con los 105 billones del sistema bancario y los 117
billones del sector de gestión de fondos.
Además, los gobiernos y los bancos centrales, que poseen estas
reservas, están más interesados en mantener la estabilidad del
sistema monetario internacional que los intereses privados, que al
parecer disminuyen más la capacidad de las reservas de alterar el
equilibrio financiero global.
Numerosos funcionarios, señala el informe, creen que hubiera sido más
útil que el FMI concentrara el asesoramiento en "otros
acontecimientos que consideraran más importantes que las reservas".
El factor Estados Unidos-China
Investigadores de IEO dieron a entender que el FMI pudo haber elegido
ese enfoque por razones políticas.
"La evaluación encontró una perspectiva generalizada sobre que el
énfasis en la excesiva acumulación de reservas fue una respuesta a la
frustración de algunos miembros por la incapacidad del FMI de lograr
ajustes de tasas de cambio en los países asiáticos con excedentes
permanentes de grandes cuentas corrientes", señalan los auditores.
Muchos analistas interpretaron esto como una referencia directa al
malestar de larga data del mayor contribuyente, Estados Unidos, sobre
un gran rival económico, China.
"Cuando el FMI habla de desequilibrios, suele ser el nombre clave
para China y Estados Unidos", dijo a IPS la especialista Jo Marie
Griesgraber, directora ejecutiva de New Rules for Global
Finance Nuevas Reglas para las Finanzas Globales.
"Mientras Estados Unidos trata desesperadamente de hacer arrancar su
economía, los dirigentes políticos mantienen las tasas de interés
bajas, pero eso atenta contra los intentos de otros países de
mantener la apreciación de sus propias divisas", indicó Griesgraber,
cuya organización tiene sede en Washington.
"Brasil es quizá el mayor ejemplo al respecto", apuntó. Ese gigante
sudamericano es uno de los que más eleva sus reservas extranjeras,
que siguen aumentando como amortiguador en un contexto de crisis
económica mundial.
Griesgraber señaló que mientras países poderosos como China y Brasil
seguirán saliéndose con la suya en lo que respecta a las pautas del
FMI, las naciones más pequeñas se verán presionadas por
responsabilidades superpuestas impuestas por la Organización Mundial
del Comercio y varios tratados bilaterales, responsabilidades que
suele demandar Washington.
Mientras, con el mayor tesoro de reservas internacionales del mundo,
estimada en tres billones de dólares, China recibe especial atención
en el informe de IEO.
Washington acusa desde hace tiempo a Beijing de conservar baja la
tasa de cambio del yuan para mantener baratas sus exportaciones. Cabe
señalar que una cantidad significativa de reservas pueden ser el
resultado de una tasa de cambio mantenida artificialmente baja.
El problema de la tasa de cambio ocupó incluso un lugar central en la
campaña electoral de Estados Unidos, en la que el candidato del
opositor Partido Republicano, Mitt Romney, prometió que en su primer
día de gobierno declararía a China formalmente "manipulador de
divisas", pese a que muchos analistas dijeron que esto ya no era un
factor realmente influyente.
Costosa garantía propia
Por su parte, los gerentes del FMI rechazaron varias de las
conclusiones del informe, y alertaron que los investigadores de IEO
restaron importancia a los posibles perjuicios del exceso de reservas
y malinterpretaron la amplitud de la respuesta del Fondo a la
recesión económica global.
Los especialistas del FMI no respondieron específicamente a ninguna
acusación de politización, pero otras figuras del ambiente urgieron
cautela.
"Las reservas tienen múltiples fines", dijo a IPS por correo
electrónico el economista Dev Kar, de Global Financial Integrity, con
sede en Washington.
"Si bien una gran acumulación sirve de garantía, la existente puede
terminar imponiendo un costo a otros países, por ejemplo inhibiendo
acciones correctivas en la tasa de cambio", explicó.
"La investigación no puede verse como arrastrada por ninguna agenda
política o económica de ningún país. Los hechos son lo que son. La
interpretación corre por cuenta del observador", prosiguió.
Por otro lado, Griesgraber subrayó que, en primer lugar, el hecho de
que los países sientan la urgencia de construir amortiguadores de
reservas importantes realza un problema mayor del FMI, que fue
originalmente creado para ofrecer esa misma garantía a las economías
que sufren incertidumbre.
"Si el FMI no cumple con el objetivo para el que fue creado, tiene
sentido que algunos se busquen sus garantías", opinó.
"Al mismo tiempo, no podemos olvidar que esto tiene un elevado costo
de oportunidad para muchos países, obligados a usar su propio dinero
de los pagos de interés en vez de construir caminos, fortalecer el
sistema de salud y otros gastos sociales", añadió.
(FIN/2012) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
|