Libre comercio con UE alarma a tailandeses con VIH/sida Por Marwaan Macan-MarkarBANGKOK, 4 ene (IPS) - Días antes de que autoridades de la Unión Europea (UE) llegaran a
Noruega para recibir el premio Nobel de la Paz, activistas tailandeses
enviaron una carta al país norteño alertando que los galardonados de
2012 afrontan una prueba de credibilidad en este país de Asia
sudoriental. Los activistas estaban pensando en la suerte del abastecimiento de
medicamentos genéricos de su país cuando Bangkok y la UE comenzaran
a
conversar este año sobre un acuerdo de libre comercio.
La misiva dirigida a Joao Aguiar Machado, subdirector general de
comercio de la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la UE, llama
al bloque a respetar las disposiciones especiales de las normas
comerciales globales para los países en desarrollo.
Los antecedentes de la UE de presionar a países en desarrollo para
que se ajusten a sus condiciones y requisitos en las negociaciones,
que buscan eliminar todas las barreras para las empresas europeas
que
quieren hacer negocios en el extranjero, son "contrarias a las
expectativas" de un premio Nobel de la Paz, añade la carta enviada
días antes de la ceremonia de premiación el 10 de diciembre en Oslo.
"Nos preocupa que los negociadores de la UE obliguen a Tailandia a
aceptar nuevas condiciones sobre las patentes y se dificulte el
acceso a nuevos fármacos genéricos", indicó Chalermsak Kittitrakul,
oficial de campaña de la Fundación AIDS Access.
"Las personas portadoras de VIH (virus de inmunodeficiencia humana)
y
pacientes que necesitan medicamentos contra el cáncer, por
cardiopatías y diabetes tendrán que pagar más", apuntó.
"Esos artículos en un tratado de libre comercio entre Tailandia y la
UE harán que sea difícil para este país producir o importar fármacos
genéricos", dijo a IPS. "Allanará el camino para que las grandes
compañías farmacéuticas monopolicen el mercado y socaven la
competencia genérica", añadió Kittitrakul.
La UE es el segundo mayor socio comercial de Tailandia después de la
Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean), de 10 miembros.
Según funcionarios tailandeses, el comercio bilateral entre los dos
socios ascendió a 35.000 millones de dólares en 2010.
Activistas tailandeses quieren que el texto de la negociación sobre
un comercio bilateral quede dentro de los límites de las normas del
Acuerdo sobre los Aspectos de los
Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio
(Adpic), de la Organización Mundial del Comercio (OMC), adoptado
durante la ronda internacional de 2001 en Doha sobre las
negociaciones comerciales.
Esas disposiciones permiten que los países en desarrollo con
emergencias sanitarias infrinjan las patentes de las gigantes
farmacéuticas para producir o importar genéricos.
Pero las negociaciones por un acuerdo de libre comercio que la UE
llevó adelante con los vecinos del sur de Tailandia, Malasia y
Singapur, generó preocupación sobre lo que pueden esperar en estas
conversaciones bilaterales con Bangkok.
Los negociadores de Bruselas, sede la Comisión Europea, "presionan
por exigencias del Adpic-Más como la exclusividad de los datos",
indicó Paul Cawthorne, funcionario de la Campaña de Acceso a
Medicamentos Esenciales, lanzada por la organización Médicos Sin
Fronteras (MSF).
Según un documento del equipo negociador tailandés al que tuvo
acceso
un grupo de activistas, existe la posibilidad de que el acuerdo de
libre comercio entre la UE y Tailandia incluya cinco años de
exclusividad de datos para los nuevos fármacos, un artículo de
seguridad creado para evitar que los datos de ensayos clínicos
otorgados a las autoridades reguladoras sean utilizados por
laboratorios de medicamentos genéricos.
"Eso enlentecerá el proceso de producción y suministro de nuevos
fármacos al mercado genérico", dijo Cawthorne a IPS. "Esta táctica
de
bloqueo que utiliza la exclusividad de datos tendrá un impacto mayor
en Tailandia que desde hace años es un país productor de
medicamentos
genéricos", añadió.
La exclusividad de datos no es un requisito del derecho
internacional, alegó Cawthrone.
"El Adpic requiere que los estados miembro de la OMC protejan los
datos clínicos, pero no tienen obligación de otorgar ningún plazo de
monopolio o exclusividad en el uso de esos datos", añadió.
Activistas tailandeses esperan que sus exitosas campañas contra las
gigantes farmacéuticas, aun las de Estados Unidos, aseguren la
permanencia del floreciente mercado de genéricos para los pacientes
de este país y de la región.
El último enfrentamiento con los grandes laboratorios fue a mediados
de 2007, cuando la sociedad civil apoyó al gobierno tailandés para
que invocara la norma de la OMC que garantiza la existencia de
fármacos genéricos.
En enero de ese año, Bangkok otorgó una "licencia obligatoria" para
comprar antirretrovirales alternativos más baratos a India, lo que
le
valió la fama de ser otro campo de batalla para las gigantes
farmacéuticas decididas a proteger sus derechos de propiedad
intelectual y defender sus beneficios del lobby de los fármacos
genéricos.
En Tailandia, uno de los países que supo ser de los más golpeados
por
el sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida) en la región,
viven
unas 600.000 personas con VIH, 200.000 de las cuales tienen acceso a
antirretrovirales de primera y de segunda línea en hospitales
estatales.
Esa cobertura le valió elogios en la región, lo que se sumó a una
lista de logros para contener la propagación de la enfermedad y para
cuidar a las personas infectadas.
La emisión de licencias obligatorias permitió que los tailandeses
con
cáncer de pulmón y de mama y cardiopatías dispusieran de genéricos
más baratos desde 2007, cuando los tailandeses incluso presionaron
para que estos medicamentos contaran con apoyo del Banco Mundial.
Un informe de esa institución financiera, con sede en Washington,
reveló que el uso de licencias obligatorias en el programa de
tratamiento para el sida de Tailandia disminuirá el costo de la
segunda línea de tratamiento en 90 por ciento, lo que le permitirá
al
país ahorrar unos 3.200 millones de dólares en 20 años.
Se espera que esas cuestiones fortalezcan la actual campaña. "Tiene
sentido económico y para la salud pública de Tailandia fortalecer el
suministro de medicamentos genéricos y no exponerlos a las medidas
del Adpic-Más", indicó Jacques-chai Chomthongdi, investigador
asociado del grupo de estudio Focus on Global South.
"Los activistas quieren que el procese incluya la participación
pública para proteger los intereses de las personas que necesitan
genéricos", apuntó. "Tienen información de que la UE insiste en que
las disposiciones del Adpic-Más sean un prerrequisito para las
conversaciones sobre un acuerdo de libre comercio", añadió.(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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