Chávez y la paz de Colombia Por Constanza VieiraBOGOTÁ, 10 ene (IPS) - Colombia sufre un conflicto armado interno hace tantos decenios, que
clasifica apenas como "crisis olvidada" para donantes externos. Pero el
presidente de la vecina Venezuela, Hugo Chávez, lo tiene muy presente y
entiende que desestabiliza América Latina, donde proliferan gobiernos
centroizquierdistas. "Es un hombre que está decidido por la solución política y por
aclimatar la paz en este país. Él sí no pierde la brújula de que
Colombia merece un mejor destino", dijo a IPS una fuente conocedora
del actual proceso de negociación entre el gobierno de Juan Manuel
Santos y la guerrilla de las FARC cuya identidad se omite por
seguridad.
Chávez "ha entendido que este conflicto interno produce tremendos
daños al país, pero que además es factor de desestabilización en la
región", indicó.
En medio del hermetismo, el gobierno y los actores informados de las
conversaciones coinciden en el rol cardinal que ha jugado el
presidente venezolano en los actuales esfuerzos de paz.
El estallido de la guerra civil en este país data de 1946 y en su
fase presente enfrenta a las fuerzas de seguridad del Estado con las
izquierdistas FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) y el
Ejército de Liberación Nacional (ELN), ambas guerrillas surgidas en
1964.
Aparentemente, Santos expuso a Chávez su intención de explorar un
acuerdo de paz con las guerrillas en una reunión que mantuvieron en
agosto de 2010, en los primeros días de gobierno del mandatario
colombiano.
Por ahora se sabe de las negociaciones con las FARC, aunque IPS
conoce que también se adelantan por separado con el ELN.
Averiguaciones adelantadas por IPS indican que Chávez, con gran
audacia, habría sido quien prácticamente animó a las FARC a aceptar
acercamientos con Santos. El líder venezolano fue respaldado en la
iniciativa por el presidente de Cuba, Raúl Castro.
La propuesta le habría llegado por sorpresa a las FARC, cuya cúpula
finalmente dio el "sí" a la negociación.
La fuente conocedora afirmó que la decisión fue aprobada por todos
los jefes guerrilleros, si bien algunos dejaron por escrito sus
reservas de orden secundario, como que si el momento era el adecuado
y si no contribuiría la guerrilla con ello a incrementar los índices
de popularidad de Santos, como en efecto ocurrió.
Chávez no solo acercó a las partes sino que ha obrado de manera
decidida como facilitador.
El primer contacto entre el gobierno Santos y las FARC tuvo lugar en
el territorio colombiano del Catatumbo, fronterizo con Venezuela,
reveló Mauricio Jaramillo, nombre de combate de Jaime Alberto Parra,
uno de los jefes guerrilleros en los diálogos exploratorios.
Jaramillo es el actual comandante del Bloque Oriental, que opera en
el gigantesco valle binacional del río Orinoco y especialmente en la
franja que limita Colombia con Venezuela.
Este encuentro ocurrió antes de que los diálogos existieran
formalmente, indicó Jaramillo en un escrito el 9 de este mes. "El
proceso estuvo a punto de fracasar por cuenta de la dificultad que
representó concertar un lugar para las negociaciones", agregó.
Santos inició los acercamientos también de manera audaz, sin
conocimiento del ejército, como se desprende de un artículo del 29 de
diciembre en el diario bogotano El Espectador escrito por el hermano
del mandatario, el periodista Enrique Santos.
Pero el presidente Santos rechazó que la negociación prosiguiera en
Colombia, como planteaban las FARC.
Venezuela también fue descartada como sede para evitar señalamientos
contra el gobierno de Chávez, sostuvo la fuente conocedora. Los
militares colombianos publicitan periódicamente acerca de la
presencia tolerada de las FARC en ese país.
Finalmente, se escogió a La Habana como sede de los diálogos
exploratorios: "Nos decidimos por Cuba, por seguridad y, sobre todo,
porque garantizaba confidencialidad", escribió Enrique Santos.
Esa fase exploratoria culminó en agosto y dio paso a la etapa de
negociación formal, que fue inaugurada en octubre en Oslo y que desde
noviembre se desarrolla en Cuba.
El solo pulso sobre cómo debía transportarse Jaramillo hacia
Venezuela y de allí a La Habana demoró casi un año, lo cual muestra
la desconfianza entre las partes.
El gobierno quería imponer que fuera por tierra, atravesando tres
cuartas partes de Colombia hasta la ciudad fronteriza de Cúcuta, al
noreste. Adujo, según Jaramillo, que "el traslado aéreo era imposible
por cuanto violaba los controles antidrogas acordados con USA
(Estados Unidos)".
Por ello, Chávez también facilitó la logística para el transporte de
este y otros insurgentes a La Habana, un asunto "vital", agregó la
fuente sin dar detalles, cuyas dificultades "conoce bien" el Comité
Internacional de la Cruz Roja.
El caso es que, finalmente, Jaramillo se trasladó a Venezuela en
helicóptero y de allí viajó a Cuba. La operación se ha repetido
respecto a los demás guerrilleros.
Los acercamientos han sufrido una serie de altibajos, incluido quizá
un grave bache a raíz de la muerte en una operación militar en
noviembre de 2011 de "Alfonso Cano", el entonces comandante en jefe
de las FARC, considerado un negociador por excelencia.
También sin dar mayores detalles, según el guerrillero Jaramillo,
"previa solicitud formal del gobierno colombiano, el presidente
Chávez, aun desde su lecho de enfermo, tuvo la gentileza de
intervenir en algunos momentos difíciles, a fin de contribuir con su
enorme prestigio para que fueran limadas ciertas asperezas".
Las negociaciones han avanzado a puertas cerradas y en medio de la
guerra, pues el gobierno no acepta treguas. Las FARC, por su parte,
decretaron unilateralmente en noviembre el cese del fuego ofensivo
por dos meses, que expira el 20 de este mes.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la estatal
Universidad Nacional de Colombia entregaron el miércoles 11 a los
negociadores gubernamentales en Bogotá y a los de las FARC en La
Habana las propuestas civiles para solucionar el detonante de la
guerra: la desigualdad en la propiedad de la tierra, que en el índice
Gini alcanza el 0,87.
Son 11 tomos que compilan 546 propuestas de 522 organizaciones
campesinas y empresariales que participaron en un foro agrario
llevado a cabo en diciembre en Bogotá, a instancias de la mesa de
negociación.
(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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