CUBA Viajar, un derecho que pide visa y pasaje Por Patricia Grogg*LA HABANA, 14 ene (IPS) - La cubana María Lourdes tiene dos pasaportes, uno de la isla y otro de
España, pero hasta ahora viajar era solo un sueño. "Con las nuevas
regulaciones será más fácil, pues como ciudadana española no necesito
más visa para salir, aunque para entrar a Estados Unidos igual tendré
que ir desde otro país".
Con casi 50 años, esta mujer, para poder viajar, más allá de la
apertura de la política migratoria que entró en vigor este lunes 14
en Cuba, debe esperar que le financie su pasaje alguno de los
familiares que tiene en Estados Unidos o en España, la tierra de su
abuelo y gracias a quien pudo obtener esa ciudadanía europea.
"Mi primo me ha dicho que en ambos países podría trabajar cuidando
personas mayores. Yo quisiera salir para juntar algún dinero y
volver", añadió María Lourdes a IPS tras decir que es "muy pobre".
Sin embargo, la fuerte crisis económica que impacta a España desanima
a los cubanos y cubanas con intenciones de emigrar, inclusive más
calificadas que María Lourdes.
Es el caso de Teresa, una economista que renunció en 2012 a su
empresa, donde ocupaba un cargo directivo y también obtuvo la
ciudadanía española para ella y su hijo. Ahora ya no está tan segura
de haber hecho lo correcto para mejorar su situación económica.
"Noto que mi familia ya no está tan interesada en recibirme, me
aconsejan que espere un poco, al menos hasta ver cómo siguen las
cosas por allá", admitió a IPS.
Las historias recogidas por IPS se repiten, con cambios de matices
quizás. Para otros, la nueva política migratoria en esta isla
caribeña llega tarde, pues optaron hace rato por la residencia
definitiva en el exterior.
Las nuevas medidas "representan una rectificación inevitable y una
mejora en las relaciones del país con sus emigrantes. Aunque el
camino de la normalización de los vínculos con el exilio-emigración
será aún largo", comentó a IPS el periodista cubano Boris Caro,
residente en Canadá desde hace más de un año.
La reforma migratoria, la más esperada por la población cubana de
11,2 millones, incluye la eliminación de la exigencia de un permiso
de salida del país y deja sin efecto la carta de invitación del
exterior que se requería para obtenerlo. Ambos documentos hacían más
engorroso y encarecían en unos 300 dólares cualquier viaje por
razones personales.
A partir de este lunes 14 bastará con el pasaporte, que será expedido
por las oficinas que entregan el carnet de identidad y por supuesto,
la visa requerida por el país de destino.
Si bien existen algunas naciones que una persona de nacionalidad
cubana puede visitar sin visado, aquellas de mayor interés, como
Estados Unidos o España, por citar solo dos, mantienen ese requisito,
que dificulta el ingreso.
Un listado puesto a circular por un lector del periódico Juventud
Rebelde incluye puntos tan remotos como Vanuatu, Palau o Tuvalu para
estancias de no más de 30 días sin necesidad de contar con visa de
ingreso. El único país latinoamericano que no exige ese documento es
Ecuador, para viajes que no pasen de 90 días, mientras que algunos
vecinos del Caribe insular tampoco lo requieren, en plazos de 28 días
a 90 días.
En Argentina, por ejemplo, se exige a todo extranjero, salvo los
procedentes de países limítrofes, una constancia de la reserva
hotelera coincidente con los días de duración del boleto de viaje, el
itinerario y medios económicos suficientes para solventar su estadía.
Pero si piensa alojarse en casa de un nacional que lo invitó, este
debe hacer una carta ante notario.
En un comunicado distribuido el viernes 11 en La Habana a medios de
comunicación extranjeros acreditados, la portavoz del Departamento de
Estado (cancillería) de Estados Unidos, Victoria Nuland, alertó que
la política migratoria de su país no se modificará y que los
"ciudadanos cubanos aún necesitan visa o permiso de entrada válidos
para ingresar" a ese país.
"Seguimos pidiendo a las personas que no emprendan viajes peligrosos
por el mar, poniendo en riesgo sus vidas, y además destacamos el
hecho de que la mayoría de los países del mundo exigen que los
cubanos obtengan visas para ingresar", recalcó Nuland. Estados Unidos
es el principal receptor de la emigración cubana.
El Decreto-Ley 302, que modifica la Ley de Migración de 1976 de Cuba,
establece regulaciones especiales para, entre otros, graduados
universitarios y directivos que se desempeñen en actividades vitales
para el desarrollo social, económico y científico técnico del país.
El cuerpo legal aclara que se trata de normas encaminadas a preservar
la fuerza de trabajo calificada.
Así, las autorizaciones de viaje por asuntos privados requieren
análisis de cada situación en particular para casos como los atletas
de alto rendimiento, técnicos y entrenadores "vitales para el
movimiento deportivo cubano", y técnicos de nivel medio especializado
necesarios para mantener los servicios de salud y la actividad
científico-técnica.
Sin embargo, disposiciones adicionales dejaron sin efecto una
resolución ministerial de 2004 que obstaculizaba la salida por
motivos personales del personal de la salud, según confirmó a IPS una
fuente oficial. Eso significa que el personal del sector tendrá el
mismo trato que el resto de sus connacionales y podrá disfrutar
libremente del derecho de viajar por motivos personales.
Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información, el
personal cubano de salud sumaba en 2011 unas 265.000 personas, de las
cuales 78.000 son médicos. Cuba mantiene actualmente a más de 38.000
colaboradores sanitarios en 66 naciones, principalmente en América
Latina, África y Asia.
En lo que La Habana ha denunciado como maniobras para promover la
fuga de profesionales, Estados Unidos puso en vigor en agosto de 2006
una autorización especial de ingreso (Cuban Medical Professional
Parole) para acoger a médicos cubanos que cumplen misiones en
terceros países y solicitan residencia en esa potencia del Norte.
* Con aporte de Marcela Valente, desde Argentina
(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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