Unión Africana no logra paz en la región sudanesa Por Blain BisetADÍS ABEBA, 29 ene (IPS) - Los esfuerzos de los gobernantes de los países miembro de la Unión
Africana (UA) no alcanzaron para acercar posiciones en el conflicto que
enfrenta a Sudán con su vecino del sur.El presidente de Sudán del Sur, Salva Kirr, y su par del norte, Omar
al-Bashir, mantuvieron un encuentro al margen de la cumbre de la UA,
realizada el 27 y 28 en Adís Abeba, para discutir la implementación
de los acuerdos que suscribieron en septiembre de 2012.
El 25 de enero, Kirr llamó a una inmediata implementación de los
acuerdos tras un encuentro bilateral, y dijo a los periodistas
presentes en la sede de la UA que ambos países debían "pasar de la
retórica a la acción".
Kirr y Al Bashir firmaron nueve acuerdos el 27 de septiembre de 2012
tras los continuos enfrentamientos que mantienen ambos países en la
frontera por tarifas vinculadas al petróleo y por reclamos sobre los
estados fronterizos ricos en crudo, incluida la región de Abyei.
Entonces, el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones
Unidas (ONU) amenazó a ambos países con sanciones si no llegaban a un
acuerdo.
Pero los pactos todavía no han entrado en vigor, pues no tienen fecha
límite.
El analista independiente en cuestiones de seguridad y paz en África
oriental Mehari Taddele Maru dijo a IPS que las sanciones de la ONU
podrían servir en caso de que los países no llegaran a un acuerdo.
"Hay que considerar de nuevo las sanciones, pero tienen que estar
bien dirigidas para que sean un presión para las autoridades y no
solo afecten al público general", opinó.
Pero el comisario del Consejo de Seguridad y Paz de la UA, Ramtane
Lamamra, dijo a IPS que no se necesitan sanciones. "Hay una clara
expectativa de que el fracaso no es una opción y la paciencia forma
parte de todo el ejercicio", apuntó.
El presidente de la Comisión de la UA, Nkosazna Dlamini-Zuma, dijo a
las delegaciones de ambos países que el conflicto plantea una serie
de desafíos sobre "cómo celebrar la diversidad mientras se persigue
el objetivo de una África unida".
Las negociaciones entre ambos países parecen seguir de forma
indefinida mientras el Consejo de Seguridad y Paz extendió hasta
fines de julio el mandato del equipo mediador, encabezado por el
presidente sudafricano Thabo Mbeki.
Mehari dijo que ese hecho es motivo de preocupación, pues "cada
reunión termina con nuevas condiciones, nuevas solicitudes y hasta
nuevos documentos. Los acuerdos anteriores son casi olvidados", se
lamentó.
Sudán del Sur responsabilizó a su vecino por demorar la
implementación de anteriores acuerdos de seguridad, que incluyen
crear una zona de contención entre ambos, y acusa a Sudán de plantear
nuevos reclamos en la última reunión de alto nivel sobre seguridad.
La delegación sudanesa no quiso hacer comentarios al respecto y dijo
a IPS: "Acordamos con la delegación sursudanesa al principio de no
hacer declaraciones a la prensa con las negociaciones en curso".
Mehri dijo que las actuales negociaciones fueron usadas como excusa
para no concentrarse en la democratización y el suministro de
servicios básicos a los ciudadanos de ambos países.
También señaló que Al-Bashir puede usar el conflicto actual para
obtener su propio beneficio político y alegar que es el único
gobernante que puede hacer frente a la amenaza de Sudán del Sur y a
la comunidad internacional.
Los problemas fronterizos también fueron usados por el Ejército de
Liberación del Pueblo de Sudán, el principal grupo político de Sudán
del Sur, para distraer la atención de que no han suministrado
servicios a la población, pues todavía están lidiando con su
transformación de movimiento de liberación a partido político
democrático.
Organizaciones de la sociedad civil africana urgieron a la UA a tomar
medidas respecto de las condiciones humanitarias que se deterioran en
las zonas fronterizas en conflicto, como los estados sudaneses de
Kordofán del Sur y Nilo Azul.
Ambos países mantienen un conflicto armado en zonas civiles de ambos
estados. En 2012, la organización Human Rights Watch (HRW), con sede
en Nueva York, denunció a las fuerzas del gobierno sudanés por violar
el derecho humanitario internacional.
Abozer Mohammad, de la organización sudanesa National Group for Human
Rights (grupo nacional para los derechos humanos), con estatus
consultivo en la ONU, señaló que los acuerdos entre ambos estados
beligerantes no tienen en cuenta a la población, sino que tratan de
cuestiones políticas.
La estrategia entre ambos países tendría que tratar más sobre la
construcción de capacidades.
"Al escuchar hablar a los políticos piensas que la guerra empezará
mañana. Hay que cambiar eso", dijo Mohammad a IPS.
Está previsto que delegaciones de Sudán y Sudán del Sur regresen a
Etiopía en febrero para seguir negociando la implementación de los
acuerdos.
Sudán del Sur, rico en petróleo, interrumpió su producción
(http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102079) en enero de 2012 por
desacuerdos sobre la tarifa del transporte que le cobraba Sudán, y
todavía no la ha reiniciado. Los ingresos que deja el crudo son
esenciales para las economías de ambos países.
(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
|