Productores africanos solos contra los virus agrícolas Por Wambi MichaelKAMPALA, feb (IPS) - El sustento de millones de personas estará en riesgo a menos que se dé a
los productores africanos de pequeña escala las herramientas y el
conocimiento para afrontar la aparición de virus que atacan a las
plantas, según el director general del Instituto Internacional de
Agricultura Tropical, Nteranya Sanginga.Los agricultores de parcelas chicas constituyen la mayoría de quienes
cultivan alimentos en este continente.
"Los virus de las plantas se propagan rápidamente a nuevos lugares,
frustrando los esfuerzos por impulsar la seguridad alimentaria y los
medios de vida de millones de personas. Los agricultores pobres, que
son la mayoría de la población, son quienes cargan con la parte más
pesada de estas enfermedades virales, con sus recursos limitados",
dijo Sanginga a IPS.
La enfermedad del mosaico y la del estriado marrón de la mandioca, la
del virus del boniato y la del rayado del maíz son apenas algunas de
las que han prevalecido en África en el pasado reciente.
Una planta infectada por la enfermedad del mosaico de la mandioca
exhibirá distorsionadas hojas blancuzcas o amarillas, y verá
atrofiado su crecimiento.
Sin embargo, los síntomas de una planta infectada con el estriado
marrón de la mandioca son menos obvios, dado que apenas pequeños
sectores amarillos en las hojas indican la presencia de la
enfermedad. La mayoría de los agricultores solo pueden identificar
ese mal un vez que han cosechado la planta, dado que distorsiona la
raíz y hace que se pudra.
Identificado por primera vez en 2004 en el distrito ugandés de
Mukono, el estriado marrón de la mandioca se propagó desde entonces
por la región de los Grandes Lagos, en África oriental, causando
entre 30 y 70 por ciento de pérdidas en las cosechas de ese cultivo.
La mandioca es uno de los principales alimentos en Uganda, donde su
producción anual se estima en 5,5 millones de toneladas.
Según el Instituto Internacional de Agricultura Tropical, la
enfermedad del estriado marrón de la mandioca amenaza la seguridad
alimentaria y el sustento de alrededor de 200 millones de personas en
África oriental y central.
Combinados, ese mal y el del mosaico han causado daños por más de
1.000 millones de dólares a la mandioca, afectando particularmente a
los pequeños productores.
Chris Omongo, un cultivador de mandioca del Instituto Nacional de
Investigación sobre Recursos Agrícolas en Uganda, dijo a IPS que
algunas prácticas han ayudado a propagar los virus.
"Cuando uno lleva materiales infectados de un lugar a otro,
automáticamente ayuda a propagar los virus", explicó Omongo,
agregando que la mayoría de los agricultores comparten semillas y
plántulas infectadas sin tener conciencia de ello.
Uno de ellos es Bulasio Luyiga, pequeño productor de mandioca del
central distrito ugandés de Mukono.
"El cultivo se veía muy sano pero, al cosechar, cada tubérculo estaba
podrido", dijo a IPS.
Por lo general, la enfermedad del estriado marrón de la mandioca
ataca la raíz, aunque las hojas de las plantas también pueden verse
afectadas.
Luyiga dijo haber perdido más de 70 por ciento del cultivo por culpa
del virus. "Fue una pérdida total, porque compré material que se
consideraba limpio y listo para plantar, pero luego descubrí que era
susceptible a esta enfermedad. Si hubiera sabido esto antes, no los
habría plantado", señaló.
Según Omongo, si se les brinda el conocimiento necesario, los
pequeños agricultores pueden impedir que los virus que enferman a las
plantas se propaguen.
"Una vez que los agricultores sepan cómo identificar las
enfermedades, las evitarán. También son demasiado pobres para pagar
las variedades mejoradas de plantas resistentes a las enfermedades.
El punto es crear conciencia para impedir la propagación", dijo.
Otro factor que es necesario abordar en el combate al avance de las
enfermedades vegetales es el de los recursos. Luyiga y otros
agricultores rara vez tienen acceso a servicios de asesoría y
extensión que puedan aportarles el conocimiento que requieren sobre
cómo identificar y tratar los virus. Esos servicios son limitados en
la mayoría de los países de África oriental, y cuando existen suelen
ser de mala calidad.
William Otim-Nape, un patólogo de plantas ugandés que integra el
Instituto de Innovación de África, dijo a IPS que las enfermedades
virales continúan causando grandes pérdidas económicas en la región.
"Esas pérdidas son ampliamente subestimadas y a menudo ignoradas o
pasadas por alto", señaló.
El economista Victor Manyong, del Instituto Internacional de
Agricultura Tropical, estima que, cada año, el estriado marrón de la
mandioca causa pérdidas equivalentes a 175 millones de dólares en
África oriental.
Otim-Nape agregó que la cantidad de virólogos vegetales capacitados
en África es demasiado pequeña para dar una respuesta adecuada a los
muchos virus de las plantas.
Sanginga coincidió: "Hay una necesidad urgente de confrontar las
enfermedades virales que afectan a cultivos básicos como la mandioca,
la banana y el maíz, utilizando los avances científicos. Necesitamos
que la ciencia solucione estos problemas".
"Tenemos que hacer más por los agricultores que conocí en Mukono,
Uganda, que perdieron todo su cultivo de mandioca debido a las
enfermedades del estriado marrón y del mosaico", planteó Sanginga.
Kenia, Tanzania y Uganda también requerirán ayuda para afrontar la
amenaza de la necrosis letal del maíz, añadió.
África oriental experimentó un brote de la enfermedad del mosaico en
los años 90 y los pequeños agricultores vieron cómo devastaba sus
huertos de mandioca, lo que obligó a miles a abandonar el cultivo.
La enfermedad se propagó a varios países africanos, entre ellos
Ruanda, la República Democrática del Congo, Burundi y Gabón, hasta
que investigadores hallaron una variedad de mandioca resistente al
mal. La divulgación de la nueva variedad restableció el cultivo.
Pero las asignaciones presupuestarias, actualmente bajas, para la
investigación agrícola en la mayoría de los países del este del
continente han limitado las inversiones en el estudio de las
enfermedades virales que afectan a las plantas, según Mercy Karanja,
asesora regional de la Fundación Bill y Melinda Gates para África
oriental.
"Tenemos grandes problemas en la agricultura. Así que necesitamos
invertir dinero para investigar. E incluso cuando están listos los
resultados de las investigaciones, se necesita dinero para garantizar
que lleguen a los agricultores", dijo a IPS.(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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