Presidenciables de Ecuador quieren conservar el Yasuní Por Ángela MeléndezQUITO, 15 feb (IPS) - La campaña electoral en Ecuador finalizó sin grandes novedades en las
propuestas políticas de los ocho candidatos presidenciales, salvo
algunos matices en los programas ambientales, que van desde una visión
empresarial hasta una revolución ecológica.Para este domingo 17 están convocadas a votar 11,6 millones de personas. El
actual mandatario y aspirante a la reelección por la gobernante y
centroizquierdista Alianza País, Rafael Correa, encabeza los sondeos,
seguido a la distancia por el exbanquero Guillermo Lasso, del movimiento
derechista Creando Oportunidades (CREO).
Estos dos candidatos, sumados al economista Alberto Acosta –expresidente de
la Asamblea Constituyente y postulante por la Unidad Plurinacional de las
Izquierdas– son quienes propusieron más medidas en materia ambiental.
Correa, por ejemplo, puso énfasis en el respeto a la biodiversidad, plasmado
en la Constitución de 2008 que él mismo impulsó y que dio a la naturaleza la
condición de sujeto de derechos.
Así, en el artículo 71 de la carta magna se detalla que "la naturaleza o
Pacha Mama, donde se reproduce y realiza la vida, tiene derecho a que se
respete integralmente su existencia y el mantenimiento y regeneración de sus
ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos". Además,
señala, "toda persona, comunidad, pueblo o nacionalidad podrá exigir a la
autoridad pública el cumplimiento de los derechos de la naturaleza".
Semejante alcance hizo de Ecuador el primer país del mundo en incluir la
cuestión en su marco constitucional, un elemento clave del discurso de
Correa, incluso en la actual contienda.
En su programa de gobierno, Correa señala su intención de consolidar "su
compromiso para recuperar y mantener un ambiente sano y ecológicamente
equilibrado". Para ello puntualiza acciones como la implementación de la
Estrategia Nacional de Biodiversidad, que permitirá "generar bienes y
servicios a partir de la conservación, la restauración y la investigación de
los ecosistemas" para alcanzar lo que denomina "el bioconocimiento".
La intención es aprovechar de manera sostenible y mediante el conocimiento
los recursos de la naturaleza. Una medida concreta es la creación de la
Universidad Internacional Amazónica, que se dedicaría a estudiar la riqueza
de especies vegetales y animales de este país megadiverso para obtener
medicinas, nuevos alimentos, productos agrícolas, etcétera.
Otro aspecto en el que insiste Correa es transformar la matriz energética de
este país petrolero, promoviendo proyectos hidroeléctricos, eólicos y
fotovoltaicos para la generación de energía limpia.
Durante la campaña, el presidente mantuvo en alto la Iniciativa Yasuní-ITT,
que consiste en dejar bajo tierra al menos 846 millones de barriles de
petróleo a cambio de una compensación económica de unos 3.600 millones de
dólares, que representarían la mitad de lo que el país obtendría por
explotar el crudo en una zona amazónica prístina.
Los yacimientos Ishpingo, Tambococha y Tiputini (que forman la sigla ITT)
están situados en el parque nacional Yasuní, uno de los lugares de mayor
biodiversidad del planeta, en la cuenca alta del río Napo, noreste del país.
Pero hasta ahora, la iniciativa propuesta formalmente en 2007 ha recaudado
330 millones de dólares en un fideicomiso creado en
2010 y se espera que este año se sumen 244 millones más.
El presidente ha señalado que, de no alcanzarse la suma prevista, se podría
explotar el crudo de una parte del parque, idea
rechazada por el ecologista Acosta, que fue miembro e ideólogo del gobierno
de Correa.
En su mandato, ha dicho Acosta, la explotación del Yasuní no tendría lugar.
Lo mismo planteó para los yacimientos mineros y para las fuentes de agua.
Su propuesta es contraria a la economía extractiva y promueve racionalizar
el uso del petróleo. Coincide con Correa en la generación de nuevas fuentes
de energía y en la intención de que Ecuador refine sus propios derivados del
crudo para evitar la importación.
En cambio, Lasso, aunque promete que tampoco explotará el Yasuní, apunta al
compromiso de empresas y empresarios con el cuidado ambiental. Así, promueve
la minería "respetando el ambiente" y promociona el desarrollo de un sistema
de licencias ambientales para el inicio de actividades productivas.
También cree en la participación privada en la recuperación de áreas
boscosas y en la educación ambiental en escuelas y colegios.
Para Esperanza Martínez, directora de la organización no gubernamental Acción Ecológica, la campaña electoral mostró que
"estos temas ya no son marginados, sino que son abordados como un sentir de
la sociedad".
Correa, Lasso, Acosta y el candidato del movimiento Ruptura de los 25,
Norman Wray, dedicaron un espacio considerable al tema, aunque con matices,
dijo Martínez a IPS.
La mayoría de los candidatos coincidieron en la preservación del Yasuní y en
la consulta previa a los pueblos indígenas sobre proyectos y actividades en
sus territorios, describió la ambientalista.
Pero el postulante fue Acosta, pues abordó el cuidado ambiental y el "no
extractivismo" como un eje de su plan de gobierno y "no solo como un
ofrecimiento aislado", opinó Martínez.
Pero la ausencia de debate entre los candidatos y de una perspectiva
profunda de los temas clave marcó los 42 días de campaña en este país
andino.
"Los ofrecimientos de los candidatos han sido como cañonazos sin dirección,
sin debates sobre aspectos importantes", dijo a IPS el analista político
Simón Espinosa.
Las ofertas electorales carecieron de "sustento o de reales compromisos con
el país, evitando abordar temas sobre la democracia, conceptuales y
constitucionales", añadió.
(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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