EEUU reconoce riesgos financieros del cambio climático Por Carey L. BironWASHINGTON, feb (IPS) - Por primera vez, una oficina auditora del gobierno de Estados Unidos
añadió el cambio climático a la lista de las grandes amenazas
financieras del país. También alertó que este país no estaba preparado
para afrontar el fenómeno.Las advertencias, que llegaron en medio de una renovada discusión
pública sobre el recalentamiento planetario, podrían ofrecer una nueva
oportunidad para lograr un mayor involucramiento de algunos
congresistas conservadores, que niegan la responsabilidad humana en el
fenómeno climático.
"Los impactos y los costos del desastre climático incrementarán en
importancia, conforme los eventos que consideramos ‘raros’ se hagan
más comunes e intensos", alerta el informe de la Oficina de Rendición
de Cuentas del Gobierno (GAO, por sus siglas en inglés), presentado el
14 de este mes.
"Sin embargo, el gobierno federal no está bien posicionado para
afrontar esa contingencia fiscal", añade.
La lista de "altos riesgos" de la GAO incluye 30 ítems con un
particular enfoque en temas de defensa y salud.
Sin embargo, la lista de este año se destaca especialmente por la
inclusión del riesgo financiero que supone el cambio climático para el
país.
"Esto es de gran importancia, y sigue las tendencias que ya se
registran en el sector privado y en el gobierno local", dijo a IPS el
director de comunicaciones sobre cambio climático del independiente
Fondo de Defensa del Ambiente, Keith Gaby.
El riesgo financiero del gobierno federal es grande porque cerca de 30
por ciento del país, incluyendo una gran cantidad de infraestructura
destinada a proteger a las poblaciones urbanas, podría verse amenazado
por cambios imprevistos y drásticos en los sistemas climáticos.
Además, el gobierno administra dos grandes fondos de seguros que
podrían verse particularmente presionados para cubrir daños por
desastres naturales, alerta la GAO.
En los últimos años han crecido los llamados a que el gobierno asuma
sus responsabilidades en casos de desastres. Pero este aún no destina
partidas específicas en su presupuesto para este tipo de
circunstancias.
La GAO indicó que las declaraciones de desastres crecieron en forma
sostenida hasta alcanzar un récord de 98 en 2011 (contra 65 en 2004),
requiriendo un total de 80.000 millones de dólares
Esta cifra fue casi igualada el año pasado por un solo desastre
ambiental, cuando la tormenta Sandy azotó el noreste del país y se
necesitaron más de 60.000 millones de dólares para recuperar las zonas
afectadas.
Ese huracán, la severa sequía del verano boreal pasado y las directas
menciones al cambio climático hechas por el presidente Barack Obama en
su último discurso del Estado de la Unión pusieron al fenómeno en el
tapete en este país.
"El clima está claramente de nuevo en la agenda, y a lo grande", dijo
IPS el director de comunicaciones de 350.org, grupo ambientalista que
realizó una gran movilización el domingo 17 en Washington.
"El informe claramente señala los puntos clave a los que nos hemos
referido sobre los riesgos del cambio climático, así como la continua
dependencia del país respecto de los combustibles fósiles", indicó.
Si bien Washington realizó algunas actividades de adaptación ante el
cambio climático, los auditores de la GAO señalaron que estas fueron
solo circunstanciales.
La falta de una completa estrategia de adaptación se debe a que el
tema está sumamente politizado, lo que ha causado una parálisis
legislativa.
La GAO se negó a expresarse sobre la política o sobre las
responsabilidades ante el recalentamiento planetario.
Sin embargo, es claro que los auditores creen que la adaptación
requerirá de acciones políticas para reducir los gases de efecto
invernadero y otras causas del fenómeno.
Por ejemplo, hacen referencia a las conclusiones de otras oficinas del
gobierno, señalando que "la vulnerabilidad de la de la nación se puede
reducir limitando la magnitud del cambio climático a través de
acciones para limitar las emisiones de gases invernadero".
Pero la decisión de concentrarse en los efectos y en la economía en
vez de en las causas podría ser útil para que algunos legisladores
conservadores se unan a los esfuerzos.
"Esto claramente abre la puerta para la conversación entre quienes
están preocupados por los gastos y los futuros déficits y los que
trabajan directamente contra el cambio climático, atrayendo también a
aquellos concentrados en temas de energía y a políticos locales en
todo el país", dijo Gaby.
"Particularmente, debido al dinero gastado en el Sandy, los que
combaten el déficit están despertando y diciendo que tenemos que
luchar contra esto. No están cambiando su postura básica sobre el
cambio climático, sino que están involucrándose en el tema de una
forma que podría permitir un avance en las conversaciones", destacó.
Este enfoque ya permitió algunos avances políticos. Al ser presentado
el nuevo informe el jueves 14, el jefe del Comité Investigador de la
Cámara de Representantes, Darrell Issa, del opositor Partido
Republicano, elogió los hallazgos del estudio.
"Nosotros en el gobierno federal debemos supervisar cómo se mitiga lo
que la naturaleza nos está haciendo o nos puede hacer, y ese tema no
es de ningún partido en particular", dijo Issa.
(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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