ARGENTINA Causa por atentado a la AMIA puesta a prueba Por Marcela ValenteBUENOS AIRES, 21 feb (IPS) - El acuerdo alcanzado entre Argentina e Irán para avanzar en el
esclarecimiento del atentado contra la mutual judía AMIA, perpetrado en
1994 en esta ciudad, pondrá a prueba la solidez de una investigación
judicial estancada por la falta de cooperación de Teherán. El Memorando de Entendimiento suscrito entre los dos países, que la
semana próxima discutirá la Cámara de Diputados tras ser aprobado
este jueves 21 por escaso margen en el Senado, prevé que los
ciudadanos iraníes sospechosos de participar en el ataque puedan ser
interrogados en su país por la justicia federal argentina.
En caso de concretarse el convenio, no será la primera vez que jueces
argentinos se trasladen a otro país para indagar a acusados que no
pueden ser extraditados. Pero esta causa, que instruye el juez
Rodolfo Canicoba Corral, es la que está requiriendo mayores garantías
para evitar que, lo que busca ser un atajo contra la impunidad, se
transforme en un callejón sin salida.
El acuerdo a ratificar por el parlamento argentino prevé además la
creación de una llamada Comisión de la Verdad, para lo cual se
convocará a juristas internacionales, que se pronunciarán sobre la
legitimidad del proceso judicial, aunque sus conclusiones no serán
vinculantes.
Las investigaciones realizadas hasta ahora por la justicia argentina
apuntan a que el atentado contra la AMIA (Asociación Mutual Israelita
Argentina), que destruyó su sede, mató a 85 personas e hirió a más de
300, habría sido planificado por
funcionarios y diplomáticos de Teherán, y ejecutado por un
miembro del grupo chiíta libanés Hezbolá (Partido de Dios), que
habría actuado con financiación iraní.
La Asamblea General de Interpol (Policía Internacional) aprobó en
noviembre de 2007, con calificación de "índice rojo", el pedido de
captura internacional elevado por Argentina contra los iraníes Ali
Fallahijan, Mohsen Rezai, Ahmad Vahidi, Mohsen Rabbani y Ahmad Reza
Asghari. También estaba incluido el ciudadano libanés Imad Fayez
Mughniyah, quien fue asesinado en 2008 en Siria.
Vahidi es en la actualidad el ministro de Defensa de Irán y Rezai es
candidato a la Presidencia para las elecciones de junio.
Irán se ha negado persistentemente a extraditar a los acusados.
Tampoco aceptó una anterior propuesta argentina de realizar un juicio
en un tercer país, como ocurrió con los libios acusados de derribar
en 1988 un avión de pasajeros de la hoy desaparecida aerolínea
estadounidense Pan Am sobre la localidad de Lockerbie, Escocia,
quienes enfrentaron un tribunal en Holanda.
Frente a la falta de colaboración de Irán, denunciada reiteradamente
por Argentina en sucesivas asambleas generales de la Organización de
las Naciones Unidas, el gobierno centroizquierdista de Cristina
Fernández selló este acuerdo bilateral.
Fernández, quien trasladó la iniciativa al Congreso Nacional
legislativo el 8 de este mes, dijo que el memorando es "un paso muy
importante para destrabar una causa que estaba absolutamente
inmovilizada, sin posibilidad alguna de interrogar a quienes la
justicia argentina ha inculpado".
El acuerdo es rechazado por la mayoría de los partidos de oposición y
por algunas organizaciones de la colectividad judía de Argentina, que
temen una trampa de parte de Irán que haga retroceder lo poco que se
avanzó en la justicia, mientras que familiares de las víctimas y
Amnistía Internacional respaldaron este camino seguido ahora por
Buenos Aires.
Amnistía, la organización humanitaria con sede en Londres, indicó en
un comunicado emitido este jueves 21 que el memorando es "una
oportunidad para alcanzar justicia y reparación para las víctimas del
atentado de la AMIA". "Tanto Irán como Argentina deben garantizar que
las reglas de procedimiento de la Comisión de la Verdad sean públicas
y cumplan con los estándares internacionales", advirtió.
El capítulo más discutido por la oposición al acuerdo es el que crea
una Comisión de la Verdad integrada por cinco juristas, que no podrán
ser de los países parte del acuerdo, cuyo pronunciamiento no será
vinculante, pero que someterá a examen las evidencias que hay en el
proceso contra los imputados.
"Hay antecedentes de jueces argentinos que viajaron al exterior para
tomar indagatorias, pero este no es un caso más, porque aquí habrá
una comisión que va a opinar acerca de si las pruebas que tiene la
justicia argentina son o no relevantes", dijo a IPS el abogado y
académico Guillermo Jorge, profesor de la privada Universidad de San
Andrés.
"Argentina está jugando una carta frente a la nada. No conozco una
alternativa para que esta causa avance", sostuvo Jorge, director en
esa universidad del centro de Transparencia y Control de la
Corrupción en el que se estudian y elaboran propuestas de asistencia
jurídica internacional para el esclarecimiento de crímenes que
involucran a más de un país.
El experto recordó el caso por el atentado que mató en 1974 en Buenos
Aires al exjefe del ejército chileno Carlos Prats y a su esposa,
Sofía Cuthbert. La jueza María Servini, a cargo de esa investigación,
viajó al exterior para reunir pruebas e indagar a los sospechosos de
ser los responsables del crimen.
La acción de Servini en Chile y en Estados Unidos contribuyó a
comprobar que el ataque fue ordenado por oficiales de la policía
secreta de la dictadura chilena de Augusto Pinochet (1973-1990) y
ejecutado por el agente estadounidense Michael Townley, según él
mismo confesó bajo condición de testigo protegido en su país.
Últimamente, el juez Ariel Lijo viajó a Alemania para reunir pruebas
en una causa contra empresarios de la firma transnacional Siemens,
acusados de pagar sobornos a funcionarios argentinos para la
aprobación en 1998 de un contrato millonario de confección de
documentos de identidad.
En base a la información obtenida en una causa mayor que la justicia
alemana realizó sobre la empresa en diversos países por el mismo
delito, Lijo pidió la captura de un grupo de directivos de la firma.
Alemania negó la extradición, pero el juez se dispone a viajar para
tomar allí las indagatorias.
Según la evaluación de Jorge, la controversia en el caso del atentado
a la AMIA surge porque, mientras que para la justicia argentina las
evidencias acumuladas en el proceso son suficientes para indagar a
los sospechosos, para Irán son débiles e insuficientes.
El gobierno de Irán sostiene que la evidencia se basa en informes de
inteligencia provenientes de otros países y en testimonios de
presuntos arrepentidos. De ahí el rechazo a los pedidos de
extradición. No obstante, aceptó el memorando que introduce un nuevo
actor en la controversia, que es la Comisión de la Verdad.
"Aun cuando el juez argentino pueda ignorar sus conclusiones, la
comisión de expertos puede opinar que las pruebas son suficientes y
sólidas, y eso tendrá un peso político. Luego, el tribunal
correspondiente evaluará las declaraciones y podrá definir si los
procesa o no. Sería un avance procesal", analizó.
Pero otro escenario posible, dijo, es que la comisión rechace las
pruebas. "Hay juristas que detestan evidencias basadas en informes de
inteligencia que responden a intereses políticos", advirtió Jorge. En
este punto, Argentina tiene un antecedente que no juega a su favor,
recordó.
En 2003, uno de los sospechosos iraníes, Hadi Soleimanpour, fue
detenido en la Universidad de Durham, en el nordeste de Inglaterra,
para su eventual extradición a Argentina, debido a una orden de
captura en su contra
dictada por Interpol. El detenido había sido embajador de su país en
Buenos Aires cuando se perpetró el atentado a la AMIA.
Pero luego de analizar los elementos de la causa argentina,
Soleimanpour fue liberado por la justicia británica por falta, según
el juez actuante, de evidencia clara sobre su implicación en el
atentado. Este es un elemento de la causa que es reivindicado por
Irán como presunta muestra de que el proceso está viciado.
Interpol cesó la búsqueda del diplomático tras su breve detención en
Londres.
Sin embargo, Argentina argumenta que desde aquel momento hubo avances
en la prueba recolectada. Además, entonces el juez a cargo era Juan
José Galeano, quien fue luego destituido de su puesto por graves
irregularidades cometidas en la investigación de la conexión local
del ataque.(FIN/2013) Envíe sus comentarios | © Reproducir este artículo
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