La generación intermedia se abre paso hacia la cúpula cubana Por Ivet GonzálezLA HABANA, 25 feb (IPS) - Las nuevas figuras que pasaron a ocupar cargos máximos en el parlamento
y otros organismos del Estado cubano deberán probar su carisma y
potencial político liderando, posiblemente de modo más participativo, el
novedoso proceso de cambios económicos y sociales en curso, destacan
analistas.Los nuevos dirigentes "deberán ganarse las posiciones a las que
ascenderán por el desempeño que tengan en la puesta en práctica de la
'actualización del modelo' (como llaman al proceso de reforma
económica y social) y por la popularidad y el prestigio que alcancen
ante la ciudadanía", señaló a IPS el diplomático y profesor
universitario Carlos Alzugaray.
En la reunión constitutiva de la Asamblea Nacional del Poder Popular,
el parlamento unicameral, del domingo 24 se reeligió como presidente
del país a Raúl Castro, mientras que la primera vicepresidencia del
Consejo de Estado fue ocupada por Miguel Díaz Canel, un graduado de
escuelas militares de 52 años con vasta carrera en el gobernante
Partido Comunista de Cuba (PCC).
Díaz Canel sustituye como segundo dirigente en importancia del
gobierno a José Ramón Machado Ventura, de la llamada "generación
histórica" de la Revolución Cubana triunfante en enero de 1959,
integrada por quienes en su juventud lucharon contra la dictadura de
Fulgencio Batista (1901-1973).
Machado Ventura, de 82 años, y el comandante Abelardo Colomé, de 73,
otro dirigente histórico, cedieron sus cargos "a favor de la
promoción de la nueva generación", indicó Castro en el discurso de
clausura de la cita, que inició la octava legislatura (2013-2018).
Castro anunció que en ese quinquenio sucederá "la transferencia
paulatina y ordenada" de los principales puestos.
Se incorporaron también a la vicepresidencia del Consejo de Estado,
compuesta por 31 integrantes, Lázara Mercedes López Acea, de 48 años,
presidenta del PCC en La Habana, y Salvador Valdés Mesa, de 67,
secretario de la única Central de Trabajadores de Cuba.
Continúan en sus cargos Gladys Bejerano, Contralora General de la
República, y el comandante Ramiro Valdés, en tanto que Machado
Ventura estuvo entre los cinco vicejefes.
La mitad de las 612 sillas del parlamento cubano, que se renueva cada
cinco años, son ocupadas por candidatos elegidos en comicios
nacionales y el resto por representantes propuestos por
organizaciones sociales y por las distintas reparticiones del PCC,
único partido legal en la isla.
Los opositores políticos en Cuba descalifican ese proceso
eleccionario y reclaman que los partidos que integran, todos sin
legalización, deberían tener la oportunidad de postular
representantes.
La Asamblea eligió a sus directivos en su primera reunión tras las
votaciones generales del 3 de este mes, con la presencia por vez
primera desde agosto de 2010 del ahora diputado Fidel Castro, líder
histórico de la Revolución y hermano mayor de Raúl. Esta vez quedó en
la presidencia del cuerpo Esteban Lazo, con una larga trayectoria en
el PCC.
Ana María Mari Machado se mantuvo como vicepresidenta y Miriam Brito
como secretaria del parlamento, que, además, votó de manera directa y
secreta por un grupo de candidatos al Consejo de Estado, que es la
"suprema representación del Estado cubano" según la Constitución, en
cuya selección previa participa el Comité Central del PCC.
El Consejo de Estado tiene ahora una edad promedio de 57 años, 39 por
ciento de sus integrantes son personas negras o mestizas y casi 42
por ciento mujeres. Lazo indicó que las autoridades tienen "la
voluntad" de propiciar más la representación femenina en esa entidad
y en todas las instituciones del país.
Otra declaración destacada fue la de Raúl Castro al afirmar que este
quinquenio será su último mandato presidencial, "con independencia de
la fecha en que se perfeccione la Constitución".
En 2011, el sexto congreso del PCC acordó limitar a un máximo de dos
períodos consecutivos la estancia en los principales cargos estatales
y gubernamentales, y establecer edades máximas para ocuparlos. Para
instituir este y otros cambios de la reforma iniciada en 2008, se
requiere modificar la carta magna mediante un referendo.
"Los nuevos dirigentes no podrán gobernar Cuba como lo han hecho
Fidel y Raúl Castro, pues no tienen la legitimidad carismática ni la
autoridad que les correspondió a aquellos como líderes de la
generación histórica", consideró Alzugaray.
Llamada por algunas personas como "transición" y por otras "relevo
generacional", este hecho resulta "deseable y normal", según el
diplomático. A su juicio, este grupo tiene el reto de propiciar "un
modelo más colectivista y democrático de dirección", "ampliar los
espacios públicos de deliberación política" y una participación
ciudadana más activa.
De hecho, la diputada Lisette Conde observó que las y los jóvenes
"estaban preocupados por verse representados en el parlamento".
"Nuestra mayor participación en la actual legislatura es una
oportunidad para emitir nuestros criterios y vivencias", dijo a IPS
la parlamentaria de 20 años, la de menos edad de toda la cámara.
Asimismo, la estudiante de medicina, elegida por el municipio
habanero de 10 de Octubre, calificó el proceso de cambios en el país
como "muy importante" para la juventud.
La actualización del modelo económico cubano, aparejada también a
ajustes sociales e institucionales, se adentra ahora "en cuestiones
de mayor alcance, complejidad y profundidad", reiteró Raúl Castro en
sus palabras. Un decreto ley con nuevas normativas y aperturas a la
inversión extranjera pudiera salir este año.
Asimismo, la Asamblea tiene previsto discutir y elaborar un código
del trabajo, que incorpore y ampare las necesidades del creciente
sector privado y de otras formas de gestión no estatal. Las
autoridades cubanas preparan un programa de desarrollo hasta 2030,
que resumirá los rumbos a seguir por la reforma económica.
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